*Las irregularidades en la licitación del Puente Nichupté le hicieron caer; lo sustituye el borgista José Alberto Alonso Ovando
Redacción/Sol Quintana Roo
Chetumal.- Eduardo Ortiz Jasso, conocido como el funcionario estatal más corrupto, fue removido de la Agencia de Proyectos Estratégicos (Agepro), luego de ser exhibido por el gobierno federal de los malos manejos que buscaba realizar con la obra del Puente Vehicular Nichupté, por el cual se le asignará a la Secretaría de la Defensa Nacional.
Ortiz Jasso fue destituido tras una gestión sin resultados, pero con excesos de escándalos; sin embargo, la situación dentro de esta cuestionada dependencia está lejos de mejorar, pues el gobierno del estado decidió sustituirlo por otro cuestionado personaje, José Alberto Alonso Ovando.
Como parte de las irregularidades que se presentaron en la Agepro se encuentra la insistencia de Ortiz Jasso de que el proyecto del Puente Nichupté sea realizado en su totalidad bajo el esquema de financiamiento público-privado, para lo cual ya tenía la propuesta para darla a una filial de ICA, a la cual le entregaría por 28 la concesión de la cuota de circulación.
Tras el anuncio de que se realizaría con recursos 100% de la iniciativa privada, luego de que se confirmara que el Presupuesto de Egresos de la Federación no incluyó ninguna partida para el proyecto, el Presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó revisar la obra, la cual consideró que tenía un sobre costo y prometió que se eliminaría la cuota por transitarlo.
De manos de un pillo a otro
Alonso Ovando fue titular de la desaparecida Secretaría de Planeación y Desarrollo (Seplader) durante la administración Félix González Canto.
Luego de buscar una diputación diputado local en 2010, a solo dos semanas de tomar posesión renunció a la curul por órdenes del gobernador González Canto para saltar a la dirección de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA), donde operó el saqueo de recursos durante la primera parte del gobierno de Borge, para lo cual entregó el cargo a Paula González Cetina, para que cubriera los desvíos desde esa dependencia.
El funcionario pasó a la Secretaría de Educación de Quintana Roo, dependencia en la que durante su gestión, se descontaron a maestros cuando al menos 800 millones de pesos en prestaciones, que nunca se dispersaron a las instancias respectivas, de acuerdo a la Auditoría Superior de la Federación.
Muchos priistas mencionan que cuando vio que se hundía el barco, filtró información en el 2016, al bloque PAN-PRD “bajo el agua”, a cambio de su inmunidad.




