*Tras quedar fuera de la coordinación estatal, Rafael Marín Mollinedo busca abrirse paso en la estructura municipal de Morena
*Su nueva apuesta ocurre mientras mantiene la exigencia de espacios para el grupo que respaldó su proyecto político
*Los cuestionamientos sobre antiguos colaboradores añaden presión a una estrategia que busca recuperar terreno dentro del partido
Redacción/Sol Quintana Roo
Cancún.- Rafael Marín Mollinedo vuelve a mover sus piezas dentro de Morena al anunciar su registro para competir por la Coordinación Municipal de los Comités de Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Benito Juárez. El paso representa un nuevo intento por conservar presencia en la estructura partidista, luego de no conseguir la posición estatal a la que aspiraba.
El anuncio se realizó el domingo 11 de octubre en el domo deportivo de la Región 228, en Cancún, como parte del proceso interno que concluirá su periodo de registros el próximo día 18. La inscripción abre una nueva posibilidad para el político, aunque participar en esta etapa no garantiza obtener la coordinación ni asegura una candidatura para las elecciones de 2027.
El movimiento también deja ver el cambio de escala de sus aspiraciones políticas. Después de quedar fuera de la coordinación estatal, Mollinedo ha insistido en que los integrantes de su grupo deben tener oportunidades dentro del partido. Su apuesta municipal coloca nuevamente sobre la mesa la capacidad de su proyecto para mantenerse vigente sin la posición que buscaba inicialmente.
A ese escenario se suman los cuestionamientos que han rodeado a antiguos colaboradores. Sol Quintana Roo ha publicado información sobre Alejandro Enrique Arcos Romero, identificado como operador político de Mollinedo, quien promovió recursos de amparo ante posibles órdenes de aprehensión. Los señalamientos y procedimientos judiciales relacionados con el excolaborador constituyen un antecedente que acompaña el escrutinio sobre el entorno político del aspirante, sin que ello implique atribuir responsabilidad penal a Mollinedo.
Así, el registro en Cancún representa más que una inscripción partidista: pone a prueba la capacidad de Mollinedo para reconstruir su margen de influencia después del revés estatal. Mientras busca un nuevo espacio en la organización, queda por ver si su estrategia se traducirá en respaldo efectivo o si permanecerá concentrada en conservar posiciones para el grupo que lo acompaña.
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