“VALENTÓN” DE TRIBUNA Y COBARDE EN LOS HECHOS

*El senador plurinominal José Luis Pech Várguez se desgarra la garganta defendiendo las playas de Quintana Roo mientras la Semarnat y la Profepa permiten que empresarios sin escrúpulos devasten las costas

*El exrector con fuertes vínculos con los exgobernadores Félix González Canto y Roberto Borge Angulo, ni se inmuta de las acciones depredadoras de los grupos Posadas, RIU e Xcaret, así como del empresario Román Rivera Torres

Redacción/Sol Quintana Roo

Playa del Carmen.- Una demostración de la palabrería en la que incurren los políticos con tal de quedar bien con quien los escucha, sin que sus discursos tengan un efecto real en la vida, la encontramos en las participaciones que ha tenido en la máxima tribuna de la nación el senador por Quintana Roo, José Luis Pech Várguez.

Y es que el exrector con fuertes vínculos con los exgobernadores Félix González Canto y Roberto Borge Angulo, ni se inmuta de que las empresas depredadoras como el Grupo Posadas (que devasta zonas colindantes al Santuario de la Tortuga Marina Xcacel-Xcacelito, en Tulum); el Grupo RIU depredando manglares de la Laguna Nichupté, a pesar de estar declarada como Área Natural Protegida; la creación del Parque Nacional Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc; y la construcción de una playa artificial y un camino dentro del mar, proyecto financiado por el Fideicomiso de Puerto Aventuras, encabezado por el empresario Román Rivera Torres; y más reciente la creación de un muelle artificial por Grupo Xcaret; están acabado con el entorno del Caribe Mexicano.

Lo surrealista del caso es que hace apenas unas semanas, el también exrector de la universidad de Quintana Roo, dijo que “hay quienes creen que porque tienen un hotel frente al mar la playa ya es de ellos y esto no es así”. Incluso hasta presentó una iniciativa de ley, ya aprobada por la mayoría del pleno del Senado, sobre la ampliación de las playas públicas.

Incluso el senador del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), recordó que desde 1982, cuando se decide incentivar la inversión extranjera en el área turística, se legisla para que exista la Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) pero para eso también tienen que definir las playas marítimas, “pero resulta que el área definida es muy incierta y si la marea crece ya no tiene playa para usted”.

Dijo que “los concesionarios sienten que la playa es de ellos y ya no hay posibilidad de que nadie entre ahí y eso no es así, las playas son un bien público y lo que queremos lograr con esta ley es dejar muy claro que la playa marítima arranca donde está la ola más alta, diez metros hacia arriba, y los otros diez metros ya se pueden concesionar”, añadió.

Mientras el legislador persigue espacios públicos, las playas son devastadas y comercializadas por los grandes empresarios de la hotelería.

Un caso es la obra de construcción autorizada por la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en agosto de 2019 mediante el oficio SGPA/DGIRA/DG/06030 que le autoriza a Grupo Xcaret la instalación de dos brazos de escolleras, la construcción de un muro de contención perimetral de concreto armado con una base de roca sólida en el proyecto denominado «Sol Selva».

Aunque el permiso fue con la recién entrada Cuarta Transformación (4T), hace apenas unas semanas la empresa de Miguel Quintana Pali y Carlos Constandse Madrazo, inició el vertido de material pétreo para la creación del muro de contención perimetral del rompeolas que ocupará una superficie de 5 mil 843.09 metros cuadrados, para lo cual han dragado una superficie de 243.03 m2 con el fin de vaciar concreto en una zona declarada como Área Natural Protegida (ANP), la Reserva de la Biosfera del Caribe Mexicano, donde se ubica el segundo mayor arrecife del mundo.

La construcción del Sistema de Atraque en forma de peine que tendrá capacidad para 15 embarcaciones provoca daños irreversibles al arrecife y cientos de especies de animales marinos, entre las que se cuentan las tortugas, así como contribuirá con el crecimiento del blanqueamiento de coral que tanto está afectando el sistema arrecifal mesoamericano, ignorando por completo las advertencias de los expertos.

A pesar de que la Semarnat y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) reconocieron que esté proyecto, estimado en más de 80 millones de pesos se ubica en una zona de alta influencia de la Reserva de la Biósfera Caribe Mexicano, devastará la zona de uso público de Playa del Carmen y Tulum-Sian Ka’án.

Según las autoridades de la CONANP, esta obra no contraviene lo establecido en el Decreto de Áreas Naturales Protegidas y su Programa de Manejo; es decir, la CONANP no solo consiente el daño al arrecife, sino que también son cómplices de la depredación, por la construcción y operación de un proyecto privado en el cual se prevé, en un futuro no muy lejano, la operación de embarcaciones como las que ya están en operación entre Isla Mujeres y Cancún, mismas que podrán venir a atracar en el Hotel Xcaret Arte, a pesar de las advertencia de los ambientalistas, quienes han denunciado y advertido de las graves afectaciones a la naturaleza por la operación de la estación naviera.

Las obras del proyecto «Sol Selva», originalmente tenía una vigencia de tres años para poder construirse y una autorización de 50 años para su operación, mantenimiento y explotación, sin embargo, por la pandemia, el plazo fue ampliado.

En lo que es una muestra del «Mea Culpa», el Grupo Xcaret, a cambio de la autorización otorgada por la Semarnat y la CONANP, implementará y/o apoyará acciones de restauración en arrecifes mediante convenios con el Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, el Centro Regional de Investigación Pesquera del Instituto Nacional de Pesca (INAPESCA), ambos con sede en Puerto Morelos, así como proyectos de restauración de duna, manglar, selva y pastos marinos, además de apoyar las acciones previstas en el Plan de Acción del Síndrome Blanco en los Arrecifes del Caribe, generado por las mismas escolleras, lo cual representa una burla del Grupo Xcaret.

Este tipo de acciones por parte de la Semarnat, CONANP y la falta de actuación por parte de la Procuraduría de Protección al Medio Ambiente (Profepa), en Quintana Roo han sido cuestionadas y criticadas en reiteradas ocasiones por ambientalistas, y en esta ocasión, en plena pandemia, las autoridades federales han permitido que varias cadenas hoteleras construyan en predios colindantes a Áreas Naturales Protegidas en lo que los ambiciosos depredadores económicos llaman el paraíso natural de Quintana Roo.

Y el senador, hace uso de la tribuna, pero solo para hacer campaña desde la ciudad de México porque en Quintana Roo ni sus luces.

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