SONORA: TRAGEDIA Y MUERTE

*El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, lleva once meses en el cargo y no ha podido frenar al crimen organizado. Su paso por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de nada ha servido

*La entidad, tierra de Luis Donaldo Colosio, el candidato fallido del PRI asesinado en 1994, hoy es territorio de nadie: los recursos naturales, el territorio y el negocio del tráfico de drogas está en abierta disputa entre los cárteles de Sinaloa, Jalisco Nueva Generación, “Los Salazar” y el de Caborca, éste encabezado por el legendario Rafael Caro Quintero, liberado en 2013, presuntamente de manera equivocada y recientemente preso

*La guerra entre los cárteles ha sembrado dolor, muerte y tragedia, pues las masacres se multiplican tanto de día como de noche sin que las autoridades pongan freno a este baño de sangre. Por si fuera poco, la DEA, la agencia antidrogas norteamericana, habría notificado al Gobierno Federal que está investigando al gobernador Durazo Montaño. La razón: sus presuntos nexos con el Cártel Jalisco. Hasta ahora, se desconoce la evolución de dicha indagatoria. El mandatario sonorense negó en su momento ser investigado y actualmente sobre este tema hay completo silencio. Mientras tanto, el baño de sangre prevalece en la entidad

Ricardo Ravelo/La Opinión de México/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/Sol Campeche/Sol Chiapas/Sol Belice/La Opinión de Puebla

(Primera de cinco partes)

Sonora.- A once meses de que Alfonso Durazo Montaño tomó posesión como gobernador de Sonora, la entidad está sacudida por una oleada de matanzas, secuestros, levantones y desapariciones forzadas, perpetradas por los grupos criminales que se disputan a sangre y fuego el control del territorio, uno de los más codiciados por la mafia.

En la entidad que gobierna el exsecretario de Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y exsecretario particular de Luis Donaldo Colosio –el fallido candidato presidencial asesinado en 1994 en Lomas Taurinas, Baja California– la disputa se centra entre el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Caborca, este comandado por Rafael Caro Quintero (detenido el pasado día 15) y sus sobrinos.

Sonora es un estado clave para el tráfico de enervantes hacia Estados Unidos, pues está muy cerca de la frontera con Estados Unidos. De acuerdo con informes de la DEA, la agencia antidrogas norteamericana, desde esa entidad los grupos criminales envían a territorio estadounidense decenas de toneladas de drogas sintéticas, entre otras, fentanilo, la sustancia de moda en Estados Unidos por su bajo costo y alto efecto adictivo.

Pero esta narcodinámica no está ajena a la violencia, pues el Estado no tiene paz y en cualquier momento las balaceras y ejecuciones se desatan como consecuencia de la disputa territorial y el amplio mercado de drogas. También detona violencia, la guerra por el control de recursos naturales, entre otros el litio, de gran demanda en Estados Unidos para la industria electrónica, en especial, para los automóviles eléctricos.

LA GUERRA CRIMINAL

Tanto de día como de noche las balaceras, levantones, ejecuciones y enfrentamientos se multiplican por todas partes y en distintos municipios de la entidad. Es tanta la inseguridad en Sonora que hasta el propio gobernador Durazo Montaño fue víctima de la criminalidad: Su teléfono celular fue hackeado cuando apenas llevaba dos meses en el cargo, le sacaron información y habrían usado sus cuentas en redes sociales para cometer fraudes, una nueva modalidad del crimen organizado.

Durazo Montaño recibió un Estado plagado por el crimen organizado. En San Luis Río Colorado, una de las zonas más socorridas por los criminales, existe una disputa territorial entre un capo apodado el “Ruso” y los hijos de Joaquín Guzmán Loera, el “Chapo”, que mantienen férreos controles en la plaza.

La presencia de Jesús Alfredo, Ovidio e Iván Archivaldo Guzmán, los vástagos del “Chapo” conocidos como “Los Chapitos”, no ha evitado la violencia en Sonora, por el contrario, esta se ha recrudecido desde septiembre, cuando Alfonso Durazo, presuntamente investigado por la DEA por sus nexos con el narco, tomó posesión como gobernador de esa entidad.

Después de algunos meses de tregua, obligada por la pandemia del coronavirus, la delincuencia organizada se ha reactivado y los grupos que antes eran aliados ahora se enfrentan por el control territorial, el tráfico de drogas y los negocios paralelos que ha desarrollado la delincuencia organizada.

La violencia que ha venido escalando en las semanas recientes tanto en San Luis Río Colorado, Sonora, como en la zona del Valle de Mexicali –corredor de la droga controlado por el Cártel de Sinaloa–, a decir de autoridades federales y fuentes consultadas, obedece a la disputa por el control de la venta y tráfico de drogas. Esta guerra ha incendiado toda la zona noroeste del país.

Los asesinatos en esta región forman parte de este historial de violentos reacomodos. Por ejemplo, a finales de octubre de 2021, fue asesinado en San Luis Río Colorado el exagente de la Policía Ministerial, Orlando Méndez.

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