SATURADOS DE DROGA

*1,065 kilos de cocaína, casi un tercio de la droga incautada en Toquelá, una aldea de Guatemala fue introducida por el río Sarstún que delimita la frontera entre el sur de Belice e Izabal

*En enero de 2021, tras descubrirse la ubicación de una aeronave llevó al decomiso de 840 kilos de droga, y a la captura de dos policías y un soldado beliceños, En otro caso, en noviembre de ese año, las autoridades incautaron otros 1,200 kilos y capturaron a 18 personas, incluyendo a otros cinco policías

*La incautación más alta de todos los tiempos en Guatemala fue de 18,910 kilos en 2019. Al ritmo actual, 2022 podría ser el año más bajo desde 2012. Hasta junio, llevaba 1,500 kilos, mientras que para mayo El Salvador llevaba 4,500 kilos

José Sánchez López/Julie López /Corresponsalías Internacionales/Grupo Sol Corporativo

(Tercera y última parte)

Ciudad de Belice.- El 5 de septiembre de 2021, las autoridades de Guatemala encontraron 1,065 kilos de cocaína en la aldea Toquelá, en el municipio de Livingston, Izabal (309 kilómetros al noreste de la capital guatemalteca). El cargamento tenía una peculiaridad: Había sido trasladado desde Belice, por el río Sarstún que delimita la frontera entre el sur de Belice e Izabal. Esto, en un año cuando Izabal fue el segundo departamento con la mayor incautación de kilos de cocaína.

La droga trasladada desde Belice era casi un tercio de los tres mil 328 kilos incautados en el departamento de Izabal durante el año pasado.

El resto se presume, llegó por otras vías, debido a que en ese departamento solo se registró el aterrizaje de una aeronave con droga (en mayo), y en la cual la Policía Nacional Civil (PNC) solo encontró 46 kilos, aun cuando el promedio de carga oscila entre los 500 y los dos mil kilos —en función del tamaño—.

En Guatemala, el número de aterrizajes de aeronaves con cocaína se redujo drásticamente de 60 reportados en 2019 a seis en la primera mitad de 2022, según datos del Ministerio Público (MP) y el Ministerio de la Defensa (Mindef).

Seis aterrizajes fue el mismo número que registró Belice en ese lapso, pese a que este país tiene una extensión equivalente a la quinta parte del territorio guatemalteco (22 mil kilómetros cuadrados contra 108 mil kilómetros cuadrados de Guatemala).

En Belice, según reportes de la prensa, hubo cinco aterrizajes en 2021 y cuatro en 2020. Las cifras apuntan hacia una tendencia en crecimiento. Sin embargo, existe un registro de 14 aeronaves que tomaron tierra entre octubre de 2020 y septiembre de 2021 en suelo beliceño, ocho más que los reportados por la Policía de Belice a la prensa. La cifra fue publicada en marzo pasado, en el Reporte del Departamento de Estado de la Estrategia Internacional para el Control de Narcóticos 2022.

El reporte destaca que el número de aterrizajes en Belice se incrementó desde 2018, después de ocho años con pocos casos. Ese año, en Guatemala, al menos la mitad de las incautaciones eran cocaína que llegó al país por vía marítima y la costa del Océano Pacífico. En 2019, las incautaciones indicaban que las rutas de trasiego se comenzaban a dividir entre rutas marítimas y rutas aéreas. Ese fue el año cuando la Fiscalía de Narcoactividad de Guatemala detectó que parte de la droga traficada hacia este país provenía de Belice, según Alan Ajiatas, subjefe de la fiscalía.

Ajiatas no identificó la estructura traficante. No obstante, otro informe del Departamento de Estado acerca de Belice, del 23 de marzo pasado, reveló que “miembros de los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG)” son quienes supuestamente reciben la droga por vía aérea en Belice, con la asistencia de población local y hasta de autoridades. La citada fiscalía también comenzó a investigar a una estructura del CJNG en Guatemala en 2019.

La ubicación de una aeronave en enero de 2021 llevó al decomiso de 840 kilos de droga, y a la captura de dos policías y un soldado beliceños, según el reporte de Estrategia Internacional del Departamento de Estado. En otro caso, en noviembre de ese año, las autoridades incautaron otros 1,200 kilos y capturaron a 18 personas, incluyendo a cinco policías. Estos casos son más la excepción que la regla, ya que los traficantes se encargan de colocar tablas con clavos para impedir el acceso de fuerzas del estado a bordo de vehículos, o eligen sitios remotos para aterrizar. Por ejemplo, las autoridades se percataron del sobrevuelo de una aeronave el 23 de febrero pasado que luego aterrizó en Graham Creek, en el distrito de Toledo, al sur de Belice y pocos kilómetros de Guatemala. No obstante, a la Policía le habría tomado 9 horas llegar al lugar.

FALTA DE RECURSOS TAMBIÉN EN BELICE

Según el Departamento de Estado, el gobierno de Belice recortó su presupuesto en un 13% en 2021, y tiene recursos limitados: Las autoridades carecen del equipo necesario para detectar las aeronaves, o para movilizarse a lugares remotos, y además enfrenta corrupción.

La estimación es que solo el 2% de la cocaína en ruta a EU aterriza en Belice, y que una cantidad mucho mayor pasa por el espacio aéreo y marítimo del país, solo para atravesar su frontera. El reporte estadounidense señala que, para cuando las autoridades llegan hasta la aeronave o embarcación, los traficantes ya han cargado con la droga y se dirigen hacia México o Guatemala.

La facilidad para entrar en Guatemala, en cuya frontera hay 195 pasos ciegos (la mitad, al menos, en Petén), según Rubén Téllez, portavoz del Mindef, también explica en parte por qué Petén se ha mantenido en el top 3 de sitios de incautación desde 2019. Si el acceso a los sitios remotos es difícil en Belice, en Guatemala esa dificultad aumenta exponencialmente.

Después de la única incautación que siguió a un aterrizaje el primer semestre de 2022, un grupo de soldados debió caminar siete horas para sacar la cocaína del sitio donde se estrelló la aeronave y llevarla a la brigada militar más cercana.

Las autoridades guatemaltecas han incautado 16,000 kilos de cocaína entre 2019 y 2021 en Petén, que anualmente ha oscilado entre el 17% y el 72% de lo incautado a nivel nacional. Según el Departamento de Estado, de cada diez kilos incautados en EU., nueve pasaron de largo por Guatemala. Una fuente del MP, que no concuerda con la estimación, señala que un análisis así requiere el análisis del trasiego a nivel regional. Sin embargo, la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) afirma que la principal ruta de trasiego hacia Estados Unidos todavía pasa por Guatemala y México.

Guatemala incauta por año un equivalente que oscila entre el 10% y la mitad de la cocaína decomisada en EU. Pese al avalúo millonario que el Gobierno de Guatemala hace del decomiso de vehículos y droga (un total de 264 millones de dólares) en 2022, la incautación de cocaína ha bajado sostenidamente desde 2020, sin mostrar el incremento que tuvo Estados Unidos en 2021 y otros países del istmo.

La incautación más alta de todos los tiempos en Guatemala fue de 18,910 kilos en 2019. Al ritmo actual, 2022 podría ser el año más bajo desde 2012. Hasta junio, llevaba 1,500 kilos, mientras que para mayo El Salvador llevaba 4,500 kilos. Los datos son consistentes con que, según la fuente del MP, más cocaína está llegando ahora por mar a ese país, y por aire a Honduras, así como a Belice. Los ingresos terrestres a Guatemala no son detectados con frecuencia, aunque solo a Petén ingresó un kilo cada dos horas entre 2019 y 2021, en promedio solo considerando los kilos incautados, que incluyen parte de los trasladados desde Belice.

El panorama podría cambiar considerando que, en Guatemala en 2021, no hubo aterrizajes entre junio y agosto, pero se reanudaron con dos en septiembre, cuando subieron los decomisos (en parte por la droga traficada desde Belice), y tres entre noviembre y diciembre. En noviembre pasado, Guatemala anunció la compra de un dron para la lucha contra el narcotráfico, y uno de los oficiales de la Fuerza Aérea (FA) que lo mostró al presidente Alejandro Giammattei resultó capturado un mes después. El MP lo identificó como uno de tres cómplices del Cártel Jalisco Nueva Generación, en una red de 12 capturados.

En Guatemala, el último aterrizaje reportado en 2022 fue en abril. En Belice, el más reciente fue en julio, donde tampoco hubo aterrizajes anunciados por las autoridades entre junio y septiembre de 2021 (aunque estaban esos 14 entre octubre 2020 y septiembre 2021 que denunció EU.). Guatemala tendrá radares y un dron, pero bastante más dificultad para ubicar la cocaína después de los aterrizajes en lugares remotos (solo hubo incautaciones en 28 de 126 aterrizajes desde 2019). Es una proporción similar a la de Belice, un país cinco veces más pequeño, pero igual de difícil que recorrer sin recursos y también boicoteado por la corrupción.

Deja una respuesta

Botón volver arriba