
*La desaparición de la desarrolladora dejó pendientes legales relacionados con trabajadores que recurrieron a tribunales para reclamar indemnizaciones
*Los procedimientos iniciados desde 2022 continúan abiertos y ahora involucran a la Desarrolladora de la Justicia Social para Quintana Roo
*El caso se suma al historial de problemas legales que rodearon a la empresa encargada de participar en la regularización de terrenos de la colonia Luis Donaldo Colosio
Redacción/Sol Quintana Roo
Playa del Carmen.- La desaparición de la Desarrolladora de la Riviera Maya (Derimaya) no puso punto final a los conflictos legales relacionados con la empresa, pues varios expedientes laborales iniciados desde 2022 continúan su curso y ahora involucran a la Desarrolladora de la Justicia Social para Quintana Roo.
De acuerdo con registros del Tribunal Laboral citados en información pública, al menos cuatro trabajadores recurrieron a la vía judicial después de concluir su relación laboral con la empresa. Los procedimientos contemplan reclamaciones por indemnización y permanecen pendientes de resolución.
El cambio en la estructura encargada de atender los asuntos de Derimaya llevó a que los tribunales emitieran actuaciones dirigidas a la nueva desarrolladora. Entre los expedientes señalados se encuentran los números 113/2022 y 212/2022, relacionados con demandas laborales promovidas por extrabajadores.
Los litigios laborales forman parte de un contexto jurídico más amplio que ha rodeado a Derimaya. En 2024, la Fiscalía General del Estado informó sobre procesos contra dos socias de la empresa por su presunta participación en un caso de administración fraudulenta por un monto superior a 250 millones de pesos.
Mientras los procedimientos laborales permanecen abiertos, todavía no existe una resolución definitiva sobre las cantidades que eventualmente podrían corresponder a los trabajadores involucrados. La situación mantiene activos los pendientes jurídicos derivados de la operación de la extinta desarrolladora.
Lagunar entre desechos
*La presencia de residuos y sustancias contaminantes mantiene bajo presión a uno de los sistemas lagunares de mayor importancia ambiental del norte de Quintana Roo
*El antiguo sitio de disposición de basura representa un punto de preocupación debido a la generación de lixiviados que pueden desplazarse hacia cuerpos de agua cercanos
*La fragilidad del ecosistema aumenta el riesgo para manglares, especies acuáticas y otros organismos que dependen de la calidad del agua
Redacción/Sol Quintana Roo
Cancún.- El sistema lagunar Chacmochuch enfrenta una problemática ambiental relacionada con la presencia de desechos y posibles escurrimientos contaminantes, situación que mantiene bajo presión a este ecosistema ubicado entre Cancún y la zona continental de Isla Mujeres.
Uno de los principales puntos de preocupación se encuentra en los residuos generados en las inmediaciones del antiguo sitio de disposición de basura. La descomposición de estos materiales puede producir lixiviados, líquidos capaces de transportar sustancias contaminantes hacia el suelo y cuerpos de agua, particularmente durante los periodos de lluvia.
La situación cobra relevancia debido a las características naturales de Chacmochuch, donde convergen humedales, manglares y cuerpos lagunares que mantienen conexión con otros ambientes costeros. El área forma parte de una zona con regulación ambiental y existen disposiciones que restringen expresamente el vertido de residuos, líquidos contaminantes y otras sustancias que puedan alterar el ecosistema.
La presión ambiental sobre el sitio no es nueva. En años anteriores se han documentado denuncias relacionadas con residuos y posibles fuentes de contaminación en la zona; sin embargo, también existen inspecciones oficiales en las que no se encontraron rastros de contaminación en determinados puntos del sistema. En mayo de 2024, la Profepa informó que durante uno de sus recorridos no observó basura, vertederos clandestinos ni plásticos y señaló que continuaría con acciones de vigilancia.
El riesgo ambiental radica en que cualquier alteración persistente de la calidad del agua puede repercutir sobre los manglares y las especies que utilizan este territorio como refugio, alimentación y reproducción. Por ello, el manejo adecuado de los residuos y la vigilancia de posibles descargas resultan determinantes para evitar un mayor deterioro del sistema lagunar.
Espectáculo no resuelve rezagos
*La administración de Yensunni Martínez realizó una presentación pública para anunciar la cartelera de la Expofer 2026, en medio de una agenda municipal marcada también por reclamos ciudadanos
*Mientras se promovió la feria como uno de los principales eventos de octubre, permanecieron cuestionamientos sobre seguridad, alumbrado, calles y atención a los problemas de drenaje
*La celebración concentró los reflectores, pero distintos sectores de Chetumal continuaron esperando respuestas y soluciones a problemas que afectaban la vida cotidiana
Redacción/Sol Quintana Roo
Chetumal.- Con una presentación pública enfocada en la cartelera de la Expofer 2026, la administración municipal colocó los reflectores sobre uno de los eventos más esperados de octubre. La feria representó una oportunidad de entretenimiento y actividad económica para la capital, pero el anuncio ocurrió en un momento en que permanecían pendientes diversos problemas que formaban parte de la agenda cotidiana de los habitantes.
La organización de la Expofer contempló la participación del Ayuntamiento de Othón P. Blanco y del Gobierno del Estado, con una programación que se encontraba en sus últimos ajustes. El anuncio de fechas y artistas se realizó mientras avanzaban los preparativos del evento.
Sin embargo, fuera de los escenarios y la cartelera, Chetumal mantenía dificultades que no desaparecían con una conferencia o un anuncio festivo. Durante las lluvias se habían documentado afectaciones en distintos puntos de la capital, además de problemas relacionados con la limpieza de alcantarillas y pozos de absorción, mientras la infraestructura pluvial enfrentaba dificultades ante precipitaciones intensas.
El alumbrado público también representaba un capítulo pendiente. Reportes previos habían señalado fallas en luminarias instaladas en distintos sectores, así como cuestionamientos por contratos relacionados con trabajos de iluminación que involucraban recursos millonarios. A ello se sumaban reclamos por el estado de las calles y trabajos de bacheo considerados insuficientes por habitantes.
En materia de seguridad, también se habían registrado cuestionamientos sobre la situación de la Policía Municipal y la respuesta institucional ante hechos recientes. Así, mientras la Expofer concentraba la atención con música y entretenimiento, la realidad cotidiana de Chetumal mantenía otra agenda: calles deterioradas, problemas de drenaje, luminarias con fallas y cuestionamientos en materia de seguridad. La feria podía ofrecer un espacio de entretenimiento para las familias, pero los pendientes de la administración municipal continuaban esperando atención una vez que terminaban los reflectores.





