OTRAS INQUISICIONES

*Arnoldo Martínez Verdugo 

Pablo Cabañas Díaz/Sol Quintana Roo

El pasado 24 de mayo, el presidente Andrés Manuel López Obrador y la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum encabezaron la Ceremonia de Inhumación de los restos de Arnoldo Martínez Verdugo en la Rotonda de las Personas Ilustres en el Panteón Civil de Dolores de la Ciudad de México. Martínez Verdugo es considerado una pieza clave de la izquierda política mexicana, impulsor de ideas y transformaciones. En el decreto por el que se declara personas ilustre a Arnoldo Martínez Verdugo (1925-2013), se menciona que “fue un hombre de ideales, que buscó que los grupos y partidos que representaban a los sectores más desprotegidos de la sociedad se unificaran en una misma causa y fueran tomados en cuenta de manera democrática e institucional, para lo cual, trabajó incansablemente contraponiendo todo tipo de interés, e inclusive a costa de perder su propia vida y libertad”.  Quién mejor definió su obra en esa ceremonia fue Martha Luisa Recasens, su esposa y compañera de lucha.

En el plano político, la dirección que encabezó Martínez Verdugo, en el Partido Comunista Mexicano (PCM), fue de tal importancia que le permitió reprobar la invasión soviética de Checoslovaquia en 1968 y posteriormente la embestida del gobierno polaco contra el Sindicato Solidaridad y la intromisión militar de Moscú en Afganistán.

Gracias a su dote político invariablemente mostró la decisión para dar al PCM independencia ideológica de Moscú o Pekín, y en el plano nacional, Martínez Verdugo trabajó para deslindar a su partido de lo que llamó “la ideología de la Revolución Mexicana”, que durante todo el siglo XX vendía la idea de que los sucesivos gobiernos del PRI eran la incesante perfección que llevaría a los mexicanos al paraíso. Martínez Verdugo participó en la política mexicana desde 1949, pero sobre todo se convirtió en el líder conciliador de un partido que, asolado por las luchas internas, navegó en medio del poder hegemónico ostentado por PRI.

Fue uno de los principales negociadores de la Ley Electoral de 1977 que permitió la legalización del PCM y su participación en las elecciones de 1979. Por primera vez en su historia, los comunistas ganaron  18 diputados y una alcaldía en Alcozauca, Guerrero. En los años setenta Arnoldo se dedicó a recomponer la relación del PCM con las clases medias ilustradas, por los que se incorporó una buena cantidad de escritores, cineastas, investigadores, pintores, cantantes y otros intelectuales. Los festivales del periódico Oposición, órgano del partido, fue un buen aparador para una sociedad que demandaba cambios y proyectos políticos viables.

Martínez Verdugo logró la fusión de varias organizaciones en el PSUM, después de la escisión del PRI encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas y Porfirio Muñoz Ledo, con lo que se llegó a la constitución del PRD, el primer partido de masas de la izquierda mexicana. En cada uno de esos pasos, pese a las dificultades siempre presentes, fue un impulsor irreprochable.

Estuvo en 1977, por la inclusión en la política de los ministros de culto, un tabú en un país que, desde la fundación del PRI en 1929, no reconoció al Vaticano como Estado sino hasta 1992 y prohibió el voto  hasta 2000. “

Escribió varios libros, entre ellos “Historia del Comunismo en México” (1985). En un discurso pronunciado durante su primera campaña presidencial expresó una idea que hasta hoy tienen vigencia: “Nuestro proyecto político tiene que ir más allá de la política. Queremos construir un nuevo liderazgo ideológico y promover una profunda transformación en la sociedad mexicana”.

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