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Grandes periodistas: Gastón García Cantú

Pablo Cabañas Díaz/Sol Quintana Roo

Gastón García Cantú (1917-2004), se destacó como periodista, historiador, ensayista e investigador del devenir histórico de la política y cultura nacional. Sus ensayos vieron la luz pública, a partir de 1956, en el suplemento de Novedades, «México en la Cultura», y en las revistas Universidad de México y Cuadernos Americanos. Entre sus libros sobre la historia política de México destacan: Las invasiones norteamericanas en México y El pensamiento de la reacción mexicana. El socialismo en México es un libro que vale la pena leer, ya que es un recuento histórico de las luchas sociales y políticas desde la Revolución de Ayutla hasta la Intervención Francesa y el Porfirismo. 

En El pensamiento de la reacción mexicana plantea que la historia de México es la historia de la lucha por la tierra y por la independencia, y de su justo manejo depende el progreso y el desarrollo económico independiente del país. A principios de los sesenta inició la publicación de la serie de «Utopías Mexicanas», en dónde analiza el modo y rumbo de México a la luz de la ética y el análisis crítico de los hechos y sus consecuencias. Su sentido social e histórico, al paso de su condición de excelente prosista y erudito, parten de la idea de que el móvil de la historia es la voluntad de transformar la sociedad. Más tarde reunió esas utopías en uno de sus más importantes volúmenes Utopías mexicanas, que lleva múltiples ediciones. Atento a la evolución de la literatura mexicana, publicó, en revistas y suplementos, ensayos críticos sobre la obra de muchos escritores mexicanos del siglo XX.

García Cantú, colaboró semana a semana en el suplemento «México en la Cultura», del cual más tarde fue director, junto con Fernando Benítez y Vicente Rojo. En este suplemento y en la Revista Universidad de México publicó sus primeros cuentos. Desempeñó el cargo de subdirector del Departamento de Publicaciones del Instituto Nacional Indigenista en donde, en colaboración con Rosario Castellanos, inició las ediciones dedicadas a los niños y promotores de las comunidades indígenas. Fue director de Información y Publicaciones de la Secretaría de Obras Públicas en el último año en que el ingeniero Javier Barros Sierra estuvo al frente de ella. Fungió como director general de Difusión Cultural de la UNAM durante el rectorado de Barros Sierra. A García Cantú se deben la fundación de las revistas universitarias Punto de Partida, Controversia y Los Universitarios. Entre sus iniciativas destacaron la ampliación del proyecto Voz Viva, con la inclusión de Voz Viva de América Latina, así como la profesionalización de la Orquesta Filarmónica de la UNAM, bajo la dirección de Eduardo Mata y Armando Zayas. Durante el Movimiento Estudiantil de 1968 estuvo a cargo de la Oficina de Información de la UNAM. 

Sus diálogos con el rector sobre el conflicto de 1968 constan en su libro Conversaciones con Javier Barros Sierra. Entre 1962 y 1976 colaboró en la revista Siempre! y en su suplemento «La Cultura en México». De abril de 1978 a julio de 1980 escribió una colaboración semanal en la misma revista; en 1971 inició otra en el diario Excelsior; y en 1976 otra en Proceso, como crítico literario y ensayista político. Algunos de estos artículos están reunidos en Universidad y antiuniversidad y en Política mexicana. Fue coordinador de los Centros de Estudios Internacionales y de Ciencias Políticas, donde fundó las revistas Asuntos Internacionales y Ciencias Políticas. Fue profesor titular de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS) de la UNAM  y director, de 1976 a 1982, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). 

Durante su gestión se concluyó el proceso de excavación y conservación del Templo Mayor, la delimitación del Centro Histórico de la Ciudad de México y se realizó un intenso trabajo arqueológico en la zona del Golfo de México. En sus últimos años, siguió colaborando en el diario Excélsior semanalmente. Donó su biblioteca a su Alma Mater, la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

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