NIDO DE COBARDES

*Discursos plagados de mentiras, fes inventadas y hasta demostraciones de atletismo para no responder a señalamientos son algunas de las estrategias del exalcalde y aspirante frustrado a gobernador, Nivardo Mena, y de Emir Bellos Tun, actual presidente municipal, para ocultar su pusilanimidad

*Cuando inició su administración, Bellos Tun se comprometió a reducir la nómina del Ayuntamiento con miras a ahorrar recursos que, según él, se destinarían a obra pública; palabras que tendrá que tragarse, pues no ha despedido a un solo aviador en 3 meses

*El morenista ordena encubrir despidos injustificados de su antecesor para no afectar sus desesperadas aspiraciones políticas, que están a punto de dejarlo fuera de la boleta 2022

Redacción/Sol Quintana Roo

Kantunilkín.- Discursos plagados de mentiras, fes inventadas y hasta demostraciones de atletismo para no responder a señalamientos son algunas de las estrategias del exalcalde y aspirante frustrado a gobernador, Nivardo Mena Villanueva, y de Emir Bellos Tun, actual presidente municipal de Lázaro Cárdenas, para ocultar su cobardía.

Y es que mientras frente a los ciudadanos se muestran como “hijos del pueblo” y “hombres de fe”, la realidad es que no son más que cualquier político sin escrúpulos, rapaces funcionarios que buscan a toda costa alimentarse del erario.

Emir Bellos Tun prometió un cambio; se colgó de la desastrosa gestión de Nivardo Mena para comprometerse con los lazarocardenenses a hacer las cosas diferentes y ahora les escupe en la cara con su cínica sonrisa, con la misma que se la vive paseándose en presuntas giras de trabajo.

Nivardo Mena

Pero la sonrisa se le borra cuando se le encara y se le cuestiona sobre la violencia, las cuentas irregulares de su antecesor, el manejo de la basura… y todo aquello que ponga en evidencia que, en estos tres meses de gobierno, no ha hecho más que posar para las fotos.

Basta recordar que el 8 de diciembre pasado, Bellos Tun asistió al Congreso del Estado, en Chetumal, para lo que mejor sabe hacer: Pedir cantidades exorbitantes de dinero. Sin embargo, al salir del recinto legislativo y notar que representantes de los medios, entre ellos, Sol Quintana Roo, lo esperaban para cuestionarle los avances de la investigación en torno a la ejecución de José Manuel Kauil Ku, excontador del municipio, ocurrida tres días antes, el alcalde emprendió la huida a una velocidad que sería la envidia de cualquier atleta olímpico.

No obstante, el “Usain Bolt” quintanarroense no se salvó de ser interceptado y al preguntarle acerca del proceso de entrega-recepción en el Ayuntamiento, solo se limitó a balbucear algunas respuestas escuetas.

Evidentemente, lo que Bellos Tun no quería reconocer es que le valen los desfalcos de Mena Villanueva y, por ende, no ha interpuesto denuncia alguna en su contra.
Cuando inició su administración al frente de Lázaro Cárdenas, Emir Bellos Tun también se comprometió a reducir la nómina del Ayuntamiento con miras a ahorrar recursos que, según él, se destinarían a obra pública.

“En oficinas donde había 10 empleados, vamos a reducir la cantidad a siete”, fueron sus palabras, mismas que tendrá que tragarse, pues a la fecha no ha despedido a un solo aviador.

No obstante, el gobierno del morenista parece no tener memoria o de plano no sabe contar, pues, de acuerdo con la solicitud de transparencia 231288600005021, en poder de Sol Quintana Roo, desde marzo de 2020 (todavía en la gestión de Mena Villanueva) el Ayuntamiento no ha despedido a un solo trabajador.

Se les olvida que unos meses antes de irse, el ahora aspirante a gobernador recortó de la nómina a casi un centenar de trabajadores, a quienes dejó sin liquidación, argumentando “pérdida de confianza”, luego de que rechazaran apoyar su intento fallido de reelección.

Claramente Bellos Tun se propuso encubrir a Nivardo Mena, con el objetivo de no manchar sus aspiraciones a ser candidato de la oposición para la gubernatura del Estado, pues el morenista tiene claro que es un rival fácil de vencer para su partido.

Mientras tanto, el exalcalde le sigue jugando a la política de los años 50, regalando escuetas despensas y microapoyos a cambio de un poco de simpatía, colándose en eventos vecinales para tomarse la típica foto de “baño de pueblo”, y presumiéndose como un supuesto hombre de fe, aunque el asesinato de su excontador poco le importó.

Sin embargo, la fórmula de pactar impunidad con su sucesor y montar su círculo político no le está funcionando como quisiera. Nivardo está desesperado, pues el PAN ni de chiste lo quiere como abanderado, por lo que sus opciones se reducen al debilitado PRD, que tampoco está tan convencido de llevarlo a la boleta 2022, lo que tiene aterrorizado al fracasado exmunícipe.

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