NARCO Y MATANZAS: LA DETENCIÓN DE LOS ARELLANO-FÉLIX

*La nueva gobernadora de Baja California, María del Pilar Ávila, tendrá que enfrentar el escenario más difícil en ese estado, pues al menos seis cárteles están en abierta disputa por el control de la entidad

(Sexta y última parte)

Ciudad de México.- Ramón Arellano, su hermano, otro de los más violentos, fue ejecutado en 2002 en Mazatlán, Sinaloa, cuando se disponía a asesinar a Ismael “El Mayo” Zambada precisamente cuando pretendía irrumpir en Baja California.

Ramón Arellano tomó su arma, su vehículo –un Volkswagen sedán – y emprendió un viaje de Tijuana a Mazatlán. Cuando llegó al puerto tuvo un enfrentamiento con un agente de tránsito debido a una infracción que cometió. No quiso pagarle y cuando intentó matar al policía éste le disparó en la cabeza. En ese momento no supo que había asesinado a uno de los líderes del cártel de Tijuana más virulentos de la historia del narcotráfico.

La misma suerte corrió Francisco Arellano Félix. Este compurgó una pena en el penal de La Palma y fue extraditado a Estados Unidos. En ese país le impusieron una pena de cuatro años y fue deportado a México sin delito alguno en su contra.

Un día festejaba el cumpleaños de un menor, al parecer su sobrino, en una casa de Ensenada. Francisco estaba sentado en la mesa de honor, junto con otros invitados.

Al atardecer arribaron al lugar unos payasos que fueron contratados para ofrecer un espectáculo infantil. Cuando comenzó también se empezaron a desatar las risas de los comensales. Los payasos divertían con sus chistes y su espectáculo. De pronto, uno de los payasos se acercó a la mesa de honor y se paró frente a Francisco Arellano, sacó una pistola y asesinó al capo que ya no pudo disfrutar su libertad.

Este crimen, sin embargo, no exterminó por completo al cártel de Tijuana. De acuerdo con datos oficiales, Enedina Arellano Félix, diestra en el manejo financiero, conduce al llamado Cártel de Tijuana Nueva Generación, la organización que ahora opera en alianza con el Cártel de Jalisco y se aprestan a controlar no sólo el estado de Baja California sino buena parte del territorio en la que por dos décadas fueron amos y señores.

La nueva gobernadora de Baja California, María del Pilar Ávila, tendrá que enfrentar el escenario más difícil en ese estado, pues al menos seis cárteles están en abierta disputa por el control de la entidad.

Lo que queda claro con esta situación es que Jaime Bonilla sólo administró el problema del narco y la violencia, los altos funcionarios se beneficiaron recibiendo pagos por parte de los grupos criminales para operar el trasiego de droga a gran escala en todo el estado.

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