NARCO IMPONE A CANDIDATOS

*Tras la derrota del PRI en las elecciones presidenciales, el crimen organizado inició con una expansión dentro de la política al asociarse con políticos al financiar sus campañas

*Informes de la DEA y de la Fiscalía General de la República (PGR), señalan que más de la mitad del territorio nacional está controlado por catorce cárteles, y están relacionados con altos mandos de las policías estatales y municipales

Ricardo Ravelo | La Opinión de México | Sol Quintana Roo | Sol Yucatán | Sol Campeche

(Segunda de cinco partes)

Ciudad de México.- Los negocios del narcotráfico han proliferado de tal manera que ahora sus tentáculos no solo traspasan fronteras sino continentes.

Los cárteles cuentan con amplios ramajes en Europa, particularmente en España, Italia y Reino Unido, y desde esos países operan el tráfico de drogas hacia los mercados de Asia y África, por citar sólo esos continentes.

Un ejemplo de la expansión y de que la guerra contra el narcotráfico no ha dado resultados en los últimos tres sexenios es la expansión del Cártel de Sinaloa, el grupo criminal más boyante del mundo, de acuerdo con la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA).

Tras la captura de su líder, Joaquín Guzmán Loera –sentenciado a cadena perpetua en Estados Unidos–, dicha organización criminal se dividió en cuatro frentes y cambió sus operaciones: Ahora es más dinámica, menos visible y ejerce un mayor control territorial en el país.

De igual forma, su poderío está mejor cimentado con las alianzas que ha tejido con los cárteles del Golfo, La Familia Michoacana, entre otros grupos criminales poderosos.

En los últimos veinte años, la dinámica del narcotráfico ha variado en todo el país: Un dato que sobresale es que ahora los cárteles gobiernan a través de sus aliados en buena parte de los municipios del país, por lo que sus cotos de poder son amplios y no menos poderosos.

Hasta antes del año 2000, cuando el PRI era hegemónico, el crimen cooptaba a los políticos en turno. Las negociaciones se concretaban con un poder único –el Presidente de la República–, pero tras la derrota del PRI ocurrida después de que gobernó durante setenta años consecutivos, trajo consigo la dispersión de las redes criminales.

Ahora el narcotráfico impone a sus candidatos, financia campañas y en varios Estados y municipios ha colocado a los funcionarios municipales y controla también las comandancias de la policía en los más de 2 mil municipios que existen en toda la República.

De acuerdo con informes de la DEA y de la Fiscalía General de la República (PGR), más de la mitad del territorio nacional está controlado por catorce cárteles, en su mayoría violentos, que están relacionados con altos mandos de las policías estatales y municipales –las más contaminadas del país– y cuyos efectivos fungen como sicarios, halcones o protectores de redes de secuestradores o narcomenudistas.

TAMAULIPAS, CERCADO POR EL CRIMEN

Esos mismos informes establecen, además, que el Estado de Tamaulipas –donde dos exgobernadores (Tomás Yarrington y Eugenio Hernández) están presos por brindar protección al narcotráfico durante sus respectivos gobiernos– es la entidad con mayor número de grupos criminales asociados.

En esa entidad, el narcotráfico tiene una poderosa hegemonía, a tal grado que el actual mandatario –Francisco Daniel García Cabeza de Vaca– es investigado dentro y fuera del país por sus vínculos con el narcotráfico: Se afirma que recibió dinero del Cártel de Los Zetas para financiar su campaña a la gubernatura.

Según las denuncias que pesan en su contra, ha invertido más de cien millones de pesos en propiedades –casas, ranchos y departamentos– que rebasan por mucho sus ingresos como funcionario público. Es por ello que se han encendido los reflectores en su entorno, pues se sospecha que ha lavado dinero proveniente del crimen y de la corrupción institucional.

En México, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) lo investiga por blanqueo de activos; según el titular de esta dependencia de la Secretaría de Hacienda, Santiago Nieto, se interpondrá una denuncia ante la FGR para que se ahonde en las investigaciones y el mandatario panista sea enjuiciado por narcotráfico y lavado de dinero. De hecho, el mandatario tamaulipeco ya es investigado.

LOS CÁRTELES

A lo largo de dos décadas, los cárteles se han transformado. También han surgido nuevos grupos que se caracterizan por ser más violentos. En Tamaulipas, por ejemplo, han surgido El Grupo Operación Zeta, Fuerza Especial Zeta, Metros, Rojos, Dragones, Ciclones, Fresitas, Pelones, Talibanes, entre otros, que han arrebatado el monopolio de la violencia a los cárteles hegemónicos –Los Zetas y al Cártel del Golfo– cuyas redes se extendieron por años en toda la entidad y aún operan en el corredor Tamaulipas-Nuevo León-Coahuila, uno de los más sangrientos.

Ya desde los tiempos de Tomás Yarrington y Eugenio Hernández –dos de los exgobernadores priistas con escandalosas historias de riqueza, poder, impunidad y ligas con el narcotráfico– el crimen organizado tenía amplios dominios en la vida política, social y empresarial, pero en la actualidad el crimen organizado es amo y señor de las cárceles y controlan el tráfico de todo tipo de sustancias que cruzan hacia Estados Unidos con el apoyo de la policía del Estado.

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