*Andrea Chávez, Tatiana Clouthier, Geraldine Ponce y Abelina López llegaron a la carrera por las gubernaturas de 2027 con distintos niveles de exposición, respaldo político y cercanía con los grupos del obradorismo. Ninguna consiguió encabezar la candidatura de Morena en su estado. Detrás de las derrotas hay encuestas, alianzas, pugnas internas y, en algunos casos, abiertos desencuentros con la presidenta Claudia Sheinbaum.
Por Noé Zavaleta
Ciudad de México.-La fotografía que deja Morena al cerrar sus procesos internos rumbo a las elecciones de 2027 tiene un dato político difícil de ignorar: varias de las mujeres que llegaron a la contienda con nombres propios, estructuras y vínculos con los grupos políticos que dominaron buena parte del sexenio de Andrés Manuel López Obrador terminaron fuera de las candidaturas.
Andrea Chávez en Chihuahua, Tatiana Clouthier en Nuevo León, Geraldine Ponce en Nayarit y Abelina López en Guerrero representan cuatro historias distintas, pero con un elemento común: todas llegaron a la disputa con un capital político construido durante el obradorismo y ninguna consiguió quedarse con la coordinación estatal que antecede a la candidatura formal.
La definición también exhibe el nuevo equilibrio de poder dentro de Morena: el partido ya no opera exclusivamente alrededor de los grupos que dominaron el sexenio anterior y las aspiraciones personales deben convivir con encuestas, estructuras territoriales, acuerdos con el Partido Verde y el PT y, sobre todo, con el liderazgo de Claudia Sheinbaum.
*Andrea Chávez: del respaldo de Adán Augusto al golpe en Chihuahua*
El caso más evidente es el de Andrea Chávez. La senadora construyó su proyecto político en Chihuahua desde una posición privilegiada dentro del grupo cercano a Adán Augusto López Hernández, entonces coordinador de Morena en el Senado. Su aspiración por la gubernatura comenzó a hacerse visible mucho antes de que iniciara formalmente el proceso electoral.
En abril de 2025, Sheinbaum marcó públicamente distancia de esa estrategia. La presidenta cuestionó los actos de promoción anticipada de Chávez y anunció incluso que enviaría una carta a la dirigencia de Morena para plantear sus inconformidades. La senadora era señalada por la utilización de camiones médicos con su imagen, mientras ella sostenía que esos servicios eran financiados mediante donaciones de empresarios.
El episodio no fue menor: la llamada de atención a Chávez también fue interpretada como un mensaje hacia Adán Augusto, quien respaldaba políticamente sus aspiraciones. Medios nacionales e internacionales que también le dieron foco a estas acciones describían a la senadora como una figura de la órbita del tabasqueño y señaló que el regaño presidencial alcanzaba indirectamente al entonces coordinador de Morena en el Senado.
A ello se sumaron cuestionamientos por presunto nepotismo. Su hermano, Gregorio Chávez Treviño, que ocupa desde 2022 la Gerencia Estatal de Liconsa en Chihuahua, con un sueldo reportado de más de 66 mil pesos mensuales. El señalamiento fue utilizado políticamente contra la senadora en medio del debate morenista sobre la reforma contra el nepotismo.
Chávez, por su parte, rechazó los señalamientos y participó activamente en la discusión legislativa de la reforma contra el nepotismo.
Finalmente, el 28 de septiembre de 2026 Morena eligió a Cruz Pérez Cuéllar como coordinador estatal en Chihuahua, dejando fuera a Chávez. La definición ocurrió después de meses de una disputa interna que enfrentó a ambos grupos y que exhibió las fracturas existentes dentro del partido.
La medición interna no puede reducirse simplemente a una decisión presidencial: Morena informó que utilizó encuestas para definir sus coordinaciones estatales. Además, estudios previos mostraban una contienda cerrada entre Pérez Cuéllar y Chávez, aunque con niveles distintos de opinión negativa.
Pero el desenlace sí tiene una lectura política: la carta más visible del grupo de Adán Augusto no consiguió Chihuahua.
*Tatiana Clouthier: el regreso que terminó en Nuevo León*
El caso de Tatiana Clouthier es diferente. La llamada “Tía Tatis” fue una de las figuras más conocidas del obradorismo desde la campaña presidencial de 2018. Posteriormente fue secretaria de Economía durante el gobierno de López Obrador y, ya con Sheinbaum, titular del Instituto de los Mexicanos en el Exterior.
En mayo de 2026 renunció a ese cargo para buscar la candidatura de Morena en Nuevo León. La propia presidenta confirmó que Clouthier dejaba la dependencia con ese propósito y señaló que tendría que someterse a las reglas internas del partido.
El desenlace llegó el 28 de septiembre: Morena eligió nuevamente a Clara Luz Flores como su coordinadora en Nuevo León. De acuerdo con la explicación de Flores, obtuvo 8.6 puntos en la encuesta y Clouthier quedó muy cerca, pero no alcanzó el primer lugar.
Clouthier aceptó públicamente el resultado, aunque su respuesta política fue significativa: cuando se le preguntó si respaldaría a Flores, respondió que respaldaba “el proyecto” de Claudia Sheinbaum.
En este caso, por tanto, no existe evidencia suficiente para presentar su derrota como una sanción presidencial. El dato verificable es otro, según la presidenta Sheinbaum abrió la puerta a su participación, Clouthier compitió y las encuestas terminaron favoreciendo a Clara Luz Flores.
También existen cuestionamientos periodísticos de años anteriores sobre la operación de funcionarios de la Secretaría de Economía durante la gestión de Clouthier. Una investigación publicada en 2022 acusó a funcionarios de esa dependencia de operar contratos y nombramientos presuntamente irregulares. Se trató de señalamientos periodísticos contra funcionarios de la Secretaría, no de una resolución que acreditara corrupción personal de Clouthier.
La distinción importa: una cosa son las críticas a su gestión y otra atribuirle personalmente actos de corrupción sin una resolución que los acredite.
*Geraldine Ponce: la alcaldesa que perdió ante el Verde*
En Nayarit, Geraldine Ponce llegó al proceso con un activo político importante: había gobernado Tepic y mantenía presencia dentro de Morena.
Sin embargo, el desenlace tuvo una particularidad: el Partido Verde consiguió encabezar la candidatura de la coalición en la entidad con Jasmine Bugarín.
Ponce quedó fuera pese a que algunas mediciones publicadas durante el proceso mostraban una competencia favorable para ella en determinados indicadores. Otras encuestas, sin embargo, colocaban a Bugarín por encima de la alcaldesa en la preferencia para encabezar la alianza Morena-PVEM-PT.
La definición final no puede explicarse únicamente por una confrontación con Sheinbaum. El factor determinante fue también el acuerdo político con el Verde, que terminó quedándose con Nayarit. Morena confirmó que el PVEM obtuvo esa posición dentro del paquete de candidaturas de la coalición.
Ponce, además, arrastra cuestionamientos locales relacionados con presunto nepotismo. Regidores de Tepic han señalado la influencia de su pareja, Alejandro Galván, quien se desempeñó como jefe de Gabinete del ayuntamiento. Las acusaciones han sido formuladas públicamente por opositores y regidores; no deben confundirse con una sentencia o resolución judicial que haya acreditado corrupción.
Así, en su caso, el expediente político combina disputa interna, acuerdos de coalición y cuestionamientos por nepotismo, más que una ruptura comprobada con la presidenta.
Abelina López: la otra derrota en Guerrero
En Guerrero, Abelina López tampoco consiguió encabezar el proyecto de Morena.
La alcaldesa de Acapulco, quien pidió licencia para participar en la contienda, terminó frente a Beatriz Mojica, quien fue designada coordinadora estatal de Morena rumbo a 2027.
El nombre de López llega, además, acompañado por un expediente de cuestionamientos sobre el manejo de recursos públicos en Acapulco.
Aquí también es necesario hacer una precisión. Se ha hablado políticamente de un supuesto “desfalco de 900 millones de pesos”, pero el dato documentado es más específico: la revisión involucró 898.6 millones de pesos de recursos federales y la Suprema Corte determinó en julio de 2026 que la Auditoría Superior del Estado de Guerrero no tenía facultades para fiscalizar esos recursos federales, por lo que la revisión corresponde a la Auditoría Superior de la Federación. La resolución no determinó que el dinero hubiera sido robado ni cerró la posibilidad de una investigación federal.
La propia Abelina López ha rechazado que las observaciones puedan calificarse como un desfalco y sostuvo que parte de ellas ya habían sido solventadas.
Por eso, periodísticamente, el dato más sólido no es afirmar que “se robó 900 millones”, sino señalar que su administración ha enfrentado observaciones de fiscalización por casi 899 millones de pesos y que la revisión federal continúa siendo jurídicamente posible.
*El nuevo tablero de Morena*
Las cuatro historias permiten observar un cambio más amplio dentro del partido.
Durante el sexenio de López Obrador, la cercanía con el círculo presidencial podía convertirse en un activo político extraordinario. Con Claudia Sheinbaum, esa cercanía ya no garantiza una candidatura.
Andrea Chávez perdió Chihuahua frente a Cruz Pérez Cuéllar; Tatiana Clouthier quedó detrás de Clara Luz Flores en Nuevo León; Geraldine Ponce fue desplazada en Nayarit por una candidatura encabezada por el Verde; y Abelina López quedó fuera en Guerrero frente a Beatriz Mojica.
El contraste más evidente aparece en Chihuahua.
Mientras Chávez representaba una de las figuras jóvenes más identificadas con Adán Augusto López, Pérez Cuéllar llegó con una estructura territorial propia y una larga trayectoria política. Su elección confirma que, en esta etapa, la operación local y las mediciones internas pesan tanto como los vínculos nacionales.
No es casual que el proceso haya estado marcado por la insistencia de Morena en presentar las encuestas como mecanismo de definición. La dirigencia aseguró que utilizó siete empresas encuestadoras y levantamientos espejo para medir a los aspirantes en los estados donde hubo competencia interna.
Pero tampoco puede ignorarse el factor político. Sheinbaum ha marcado límites a figuras asociadas con otros grupos de poder dentro de Morena. El episodio de Andrea Chávez y Adán Augusto fue el ejemplo más evidente. En 2025, la presidenta incluso sostuvo que no habría protección para nadie frente a investigaciones relacionadas con el entonces exsecretario de Seguridad de Tabasco, Hernán Bermúdez, cuyo caso golpeó políticamente al grupo del tabasqueño.
Meses después, Adán Augusto dejó la coordinación de Morena en el Senado y la presidencia de la Junta de Coordinación Política. Sheinbaum sostuvo que su salida había sido una decisión del propio senador.
*Del obradorismo al segundo piso*
El común denominador de estas historias no necesariamente es que todas hayan sido “castigadas” por Claudia Sheinbaum. Lo que sí muestran es algo más concreto: las redes políticas construidas durante el gobierno de López Obrador ya no tienen asegurado el control de las candidaturas rumbo a 2027.
La nueva correlación incorpora otros factores: las encuestas, los liderazgos territoriales, los acuerdos con el Verde y el PT, las reglas internas de Morena y el peso político de la presidenta.
Y en ese reacomodo, los apellidos y las cercanías que alguna vez parecían suficientes dejaron de ser garantía.
Andrea Chávez tenía el respaldo de un poderoso grupo interno y terminó fuera. Tatiana Clouthier regresó al ruedo con el capital político de 2018 y tampoco obtuvo la candidatura.
Geraldine Ponce llegó con presencia territorial, pero Nayarit quedó en manos del Verde y Abelina López dejó temporalmente la alcaldía de Acapulco para buscar Guerrero y terminó fuera de la definición.
Cuatro mujeres. Cuatro historias diferentes. Un mismo resultado: ninguna encabezará el proyecto de Morena en su estado rumbo a 2027.
El mensaje que deja el nuevo mapa morenista no necesariamente es que las lealtades del pasado hayan desaparecido, sino que ya no son suficientes para garantizar el futuro político.




