*Una investigación arqueológica reveló que las antiguas comunidades diseñaban sus asentamientos para captar el agua y favorecer la producción agrícola
*El análisis identificó viviendas construidas en zonas elevadas rodeadas por áreas donde se concentraba el flujo pluvial
*Los hallazgos permitirán profundizar en la forma en que los mayas organizaban su entorno para garantizar el abastecimiento de alimentos
Redacción/Sol Yucatán
Mérida.- Una investigación arqueológica realizada en la Península de Yucatán reveló que las antiguas comunidades mayas diseñaban la ubicación de sus viviendas para aprovechar el agua de lluvia y fortalecer la producción agrícola alrededor de sus hogares.
El estudio, desarrollado a partir de excavaciones arqueológicas en diversos asentamientos del norte de la región, señala que las unidades habitacionales eran construidas sobre las partes más elevadas del terreno, rodeadas por depresiones naturales que facilitaban la concentración del agua durante la temporada de lluvias.
Mediante el uso de modelos digitales del terreno y tecnología de análisis geoespacial, los investigadores identificaron agrupaciones de entre 30 y 40 estructuras separadas por amplios espacios abiertos. De acuerdo con la hipótesis, estas áreas funcionaban como solares o huertos destinados al cultivo de alimentos para el autoconsumo e incluso para generar excedentes agrícolas.
Los especialistas consideran que las actividades cotidianas de las familias mayas no se limitaban al interior de las viviendas, sino que se extendían a estos espacios donde el aprovechamiento del agua permitía mantener la producción de alimentos. Aunque la propuesta aún será corroborada mediante estudios de suelo y otras evidencias arqueológicas, los resultados ofrecen una nueva perspectiva sobre la capacidad de adaptación y el conocimiento del entorno desarrollado por esta civilización.

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