MATAMOROS, NARCOINFIERNO

*Es el centro de operaciones de la célula histórico del Cartel del Golfo que se ha afianzado como la tercera empresa criminal más grande de México en los recientes años. Víctor Hugo “N”, alias “El Chaparro”, sanguinario jefe de plaza

*EL CDG mantiene desde hace semanas una cruenta lucha de poder contra otros grupos en la frontera del estado, provocando enfrentamientos y balaceras, convirtiendo en un narcoinfierno esta ciudad

*Camionetas sin placas, con vidrios polarizados y las siglas CDG patrullan las calles, cobran cuotas a los comercios, limitan la libertad de expresión, detienen y multan a automovilistas que se pasan un alto o circulan a exceso de velocidad.

Redacción/La Opinión de México/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/Sol Campeche/Sol Chiapas/Sol Belice/La Opinión de Puebla/La Opinión de Tabasco

Corresponsalías Nacionales
Reportajes Especiales

Tamaulipas. – Matamoros es el centro de operaciones de la célula histórico del Cartel del Golfo que se ha afianzado como la tercera empresa criminal más grande de México en los recientes años.

La presunta detención del líder criminal Víctor Hugo “N”, alias “El Chaparro”, sanguinario jefe de plaza, desató sicosis entre los pobladores por disparos, bloqueos y quema de vehículos y neumáticos en 16 puntos de Matamoros, Tamaulipas. Con los bloqueos integrantes del CDG intentaron evitar su traslado a la Ciudad de México.

Como los retenes de seguridad no funcionan fueron enviados 200 elementos más de la Brigada de Fusileros Paracaidistas, luego de la detención del delincuente, que ocupaba un importante lugar en la organización delictiva del Cartel del Golfo en Matamoros, que mantiene desde hace semanas una cruenta lucha de poder contra otros grupos en la frontera del estado, provocando enfrentamientos y balaceras, convirtiendo en un narcoinfierno esta ciudad.

Con estos elementos, suman ya 600, los militares de Fuerzas Especiales que se han desplegado en Tamaulipas, en ciudades como Matamoros, Nuevo Laredo y ahora, Reynosa
Las zonas de operación desde su fundación del CDG son: Tamaulipas, Veracruz, Michoacán, Nuevo León, Coahuila, Querétaro, Guerrero, Jalisco, Distrito Federal, San Luis Potosí, Tabasco, Campeche, Yucatán, Quintana Roo, Durango, Zacatecas, Aguascalientes, Guanajuato, Guerrero y Chiapas
Nuevo Laredo, ahora es parte del Cártel del Noreste, mientras que Reynosa ha visto la llegada del Cártel Jalisco Nueva Generación; el Cártel del Golfo, por otra parte, tomó el centro y el sur del territorio tamaulipeco

En Matamoros la delincuencia organizada opera con una estructura paralela al Estado; limita la libertad de expresión, cobra derecho de piso y multas por infracciones de tránsito.

Camionetas sin placas, con vidrios polarizados y las siglas CDG, cártel del Golfo, patrullan las calles, cobran cuotas a los comercios para dejarlos operar y detienen y multan a los automovilistas que se pasan un alto o circulan a exceso de velocidad.

HIJO DEL CONTADOR

“El Chaparro” es identificado como hijo de José Alfredo Cárdenas Guillén, alias “El Contador”, detenido el 27 de febrero en la Ciudad de México.

El padre de “El Chaparro”, “El Contador”, fue detenido hace unos meses en la Ciudad de México, lugar en el cual autoridades federales realizaron un operativo para lograr su captura, quienes lo vinculan a diferentes hechos de violencia en Tamaulipas, territorio en el cual opera para el Cártel del Golfo.

La detención de” El Contador” fue producto de un operativo en el que colaboraron la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano, pues dieron con su paradero en conjunto con la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) con información del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Dicha dependencia informó sobre la captura del presunto criminal el pasado domingo 27 de febrero en la capital del país mediante un comunicado:

“El gabinete de seguridad del Gobierno de México informa que el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, con información de inteligencia del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) lograron la detención en la capital del país de José Alfredo “N”, alias El Contador”.

El Contador ya había sido detenido y liberado en dos ocasiones anteriores, la última vez fue en octubre del 2019, pues en esta fecha un juez de Tamaulipas decidió no vincular a proceso al operador del Cártel del Golfo, quien salió libre el día 29 de aquel mes.

Cárdenas Martínez había pasado alrededor de un año en prisión, pues se encontraba en el Cefereso 14 ubicado en la ciudad de Gómez Palacio, Durango, lugar al cual fue trasladado tras su arresto en Tamaulipas en 2019.

El Cartel del Golfo ha sido uno de los grupos criminales más antiguos y poderosos de México, sin embargo, en los últimos años ha perdido territorio e influencia debido a varias batallas contra sus rivales.

En su apogeo, su líder Osiel Cárdenas Guillén era considerado el capo más poderoso del hampa del país, y su brazo armado, Los Zetas, la pandilla más temida.

HISTORIA

Los orígenes del Cartel del Golfo se remontan a 1984, cuando Juan García Abrego asumió el control del negocio de narcotráfico de su tío, que para entonces consistía en un pequeño negocio de marihuana y heroína.

García negoció un acuerdo con el Cartel de Cali, una gigantesca estructura colombiana que estaba buscando nuevas rutas de ingreso al mercado de Estados Unidos, tras verse afectada por la ofensiva estadounidense contra sus rutas caribeñas.

En términos de negocios, el acuerdo resultó irresistible tanto para los líderes del Cartel de Cali, los hermanos Rodríguez Orejuela, como para los mexicanos. García Abrego se ocuparía de los envíos de cocaína a través de la frontera mexicana, asumiendo todos los riesgos, con lo que se quedaría con cerca de un 50 por ciento de las ganancias.

Cuando García Abrego fue detenido y deportado a Estados Unidos en enero de 1996, el Cartel del Golfo tenía multimillonarios ingresos anuales, en dinero que debía ser transportado de nuevo a través de la frontera en maletas, jets y a través de túneles subterráneos. Esta organización narcotraficante construyó una red de distribución de gran alcance en Estados Unidos, de Houston a Atlanta y de Nueva York a Los Ángeles.

Otros capos como Amado Carrillo Fuentes, alias «El Señor de los Cielos», jefe del Cartel de Juárez, siguieron los pasos de García Abrego y comenzaron a exigir a sus socios colombianos un mayor control sobre la distribución, en lugar de conformarse con los ingresos percibidos por sus servicios de transporte.

Como resultado, a finales de los años noventa, los traficantes mexicanos habían construido una serie de redes de distribución de cocaína, metanfetamina y heroína que competían con el Cartel de Cali en tamaño, sofisticación e ingresos.

Así mismo, pronto rivalizarían con sus contrapartes colombianas en términos de corrupción política, sobornando colaboradores en el gobierno, ministros, miembros de la policía federal e incluso de la Procuraduría General de la República (PGR).

Pero pasó un tiempo para que el heredero de García Abrego, Osiel Cárdenas Guillén, desarrollara el ala militar del Cartel del Golfo. Cárdenas reclutó al menos a 31 exsoldados de las Fuerzas Especiales de México para actuar como agentes de seguridad, pagándoles hasta tres veces su salario anterior.

Eran francotiradores expertos, entrenados con armas inaccesibles para la mayoría de sus rivales narcotraficantes, tenían una rápida capacidad de despliegue de operaciones en casi cualquier entorno y encajaban perfectamente con el estilo de liderazgo osado y atrevido de Cárdenas.

Cárdenas fue detenido en 2003, después de que el Departamento de Estado de Estados Unidos ofreciera una recompensa de dos millones de dólares por su captura. Pero su antigua unidad de protección, que pronto comenzó a operar como un grupo independiente conocido como Los Zetas, es tal vez el legado más sangriento e influyente que este grupo dejó en la guerra contra el narcotráfico en México.

LIDERAZGO

Se cree que después de la extradición de Cárdenas a Estados Unidos en 2007, Jorge Eduardo Costilla Sánchez, alias «El Coss», se quedó con el control de las operaciones del grupo, hasta que fue capturado en septiembre de 2012. El hermano de Cárdenas, Antonio Cárdenas Guillén, alias «Tony Tormenta», administró el negocio de narcotráfico del cartel, hasta que fue asesinado en noviembre de 2010.

El arresto de El Coss dejó al grupo sin ningún sucesor evidente. En enero de 2013, uno de los candidatos para ocupar el vacío dejado por El Coss, David Salgado, alias «Metro 4», fue asesinado por desconocidos.

Mario Ramírez Treviño, alias «X20», un sicario y rival interno de Metro 4, asumió el control de la organización tras el asesinato de Metro 4. Ramírez Treviño fue arrestado en el estado de Tamaulipas en agosto de 2013, en una operación del ejército mexicano que estuvo seguida por el arresto de 24 miembros de su grupo, y fue recluido en una prisión mexicana, aunque también es requerido por Estados Unidos por cargos de narcotráfico y crimen organizado.

Así como con la captura de los demás cabecillas, la suya dejó un vacío de poder en el liderazgo del grupo.

El centro de operaciones del cartel está en el estado fronterizo de Tamaulipas, y sus bastiones más importantes están en Matamoros, Nuevo Laredo y Reynosa. Estas zonas son fundamentales desde el punto de vista operacional y financiero. Una de las fuentes de ingreso del cartel consiste en cobrar a los locales por movilizarse por la zona.

En abril de 2010, la policía federal confirmó que existía una alianza entre la Familia Michoacana y el Cartel del Golfo contra su rival común, Los Zetas, quienes habían estado incursionando agresivamente en el bastión tradicional del Cartel del Golfo en Tamaulipas.

Para los observadores del crimen en México esta no fue ninguna sorpresa. El Cartel del Golfo tiene un violento historial de antiguos aliados que se vuelven en su contra. Una alianza anterior, negociada en prisión entre Cárdenas y Benjamín Arellano Félix, uno de los líderes del Cartel de Tijuana, se mantuvo por cerca de un año hasta que el acuerdo se rompió en 2005, dando lugar a un nuevo brote de asesinatos en los estados fronterizos. Otra división temporal del territorio con el Cartel de Sinaloa también se rompió en 2007, causando estragos en todo el país.

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