MARCIANO, TAPA CORRUPCIÓN CON BASURA

*Reprueban los vecinos del municipio de Tulum los servicios de recolección y confinamiento de basura por el cual el presidente Marciano Dzul Caamal supuestamente paga millonarias cantidades de dinero

*Un sondeo realizado por Grupo Sol revela la inconformidad ciudadana por la administración del gobierno de Marciano Dzul

Redacción/Sol Quintana Roo

Tulum.- El otrora municipio reconocido por sus múltiples cenotes y su zona arqueológica única en el sureste mexicano, con un castillo maya frente a las aguas azul turquesa del Mar Caribe, hoy recibe a los turistas nacionales e internacionales, con nauseabundos olores y la panorámica de toneladas de chatarra y basura por todos lados.

Problema de índole social que tiene su origen gracias a los negocios sucios de su presidente municipal, Marciano Dzul Caamal, quien entregó un contrato amañado por 6 millones de pesos a Biosinergias Ambientales S.A.P.I. de C.V., del poblano José Yunez Soto.

Más al haber resultado el Edil maya, todo un émulo de su antecesor Víctor Mas Tah y de los peores alcaldes de los municipios que componen Quintana Roo, el contrato fue pactado por un periodo de tres meses y bajo la consigna de regresarle su respectivo “diezmo”, por un 20 a 30 por ciento del valor del contrato.

Lo que ha originado que la empresa señalada con anterioridad por incumplida y por prestarse a los desvíos de recursos de los alcaldes corruptos, infle de manera excesiva el costo de su servicio, además de utilizar varios puntos de la ciudad como basureros clandestinos, que se convierten en un problema de salud, al mostrar depósitos desbordados, bolsas amontonadas y basura desparramada que son el festín de perros callejeros y ratas del tamaño de conejos.

Siendo los habitantes de las zonas más pobres y con menos servicios de infraestructura, los que tienen que sufrir las consecuencias directas, pues cada día salen a las calles a hacer sus quehaceres diarios como es el llevar a los niños a las escuelas, y lo tienen que hacer caminando a través de calles sin banquetas, por acotamientos enmontados y repletos de basura.

En un recorrido hecho por esta Casa Editorial, al menos una docena de tulumenses entrevistados coincidieron que el problema de la basura no es nuevo, y se da con mayor frecuencia de la que los administradores del servicio público quieren reconocer.

A pregunta expresa de qué les parecía el servicio de recolecta de basura contratada por el actual Edil, las voces se levantaron de manera unánime en decir que el servicio es malo, ya que las bolsas y cajas de basura se encuentran amontonadas en cada una de las puertas de los domicilios, siendo las esquinas donde más acumulamiento se observa.

“El problema se agrava en las zonas irregulares, donde vive al menos el 20 por ciento de los habitantes de Tulum”, destacó el comerciante, Jorge Pech, quien aseguró que es mentira que se esté regulando el servicio de recolecta, como lo quiere hacer creer el alcalde Marciano Dzul.

Miguel Reyes, quien vive cerca del palacio municipal, señaló que la recolecta se daba de manera selectiva, “porque hay zonas donde llegan, pero hay zonas donde no llegan y los animales riegan la basura, convirtiéndose en un problema principalmente para los niños, más en estos tiempos que todavía no terminamos de salir de la pandemia del Covid-19”.

Por su parte, Darwin Cortes apuntala las palabras de Miguel al afirmar que entre la zona de invasión “Carlos Joaquín” y la zona residencial colindante y de alta plusvalía: Aldea Zama, se contrasta enormemente la diferencia entre la recolección a modo que se lleva en Tulum. Aunque ambos sectores están separados por apenas unos metros, la división entre ricos y pobres se hace latente, por un lado, zonas impecables y por el otro, amontonamientos de basura.

Doña María, quien tiene su domicilio en la calle Zazil Ha, a un costado de la Unidad Deportiva de Tulum, fue tajante al decir que, aunque por su casa “a veces pasan a recoger la basura” el servicio no es de todos los días “y estaría bien que pasen todos los días, porque para eso es que pagamos el predial y otros impuestos”.

Fernanda y Romali, vecinas de la calle Cocodrilo, también cercana al parque, aseguraron lo mismo, que el camión recolector no pasa todos los días. “Lo que está muy mal, porque en las colonias está tirada la basura en las banquetas y hay veces no pasan los camiones”, terció Carmen, una vecina más.

Mientras que Andrea y Abimelec, quienes laboran en uno de los restaurantes ubicados sobre la avenida principal de Tulum, que es la misma carretera Cancún-Chetumal, aseguran que el servicio es irregular pues no pasa todos los días, lo que se convierte en un gran problema en los sitios donde se ofrecen alimentos y bebidas pues al carecer del servicio, tienen que, o bien pagar un servicio particular de recolecta de basura, o esperar a que pase el camión, con los problemas de malos olores que ello conllevaría.

“El problema es que el municipio no lleva un rol continuo para recoger la basura, a veces, cuando pasan, pasan temprano un día y luego a diferentes horarios, lo que no ayuda a tener un control para que tanto casas como comercios, saquen sus desperdicios a una determinada hora. Además, que hay colonias donde de plano no pasan y es en esos sitios donde se mantiene estancada la basura, convirtiéndose en un riesgo para la salud”, aseguró Esdras, habitante de la calle Acuario Norte.

Por tanto, se les preguntó si consideraban que los servicios han mejorado con el gobierno que encabeza Marciano Dzul Caamal, a lo que Jorge Pech respondió que él no ha visto ninguna diferencia en el servicio, “sigue siendo tan malo, como cuando nos gobernaba Víctor Mas, solo saben venir y sentarse en palacio para ganar millones de pesos, mientras al pueblo se lo carga la chingada”, observaría.

Mientras que Miguel Reyes al vivir en el primer cuadro de la ciudad, considera que si ha visto algunos espacios más limpios, más no deja de señalar que en cuanto a la infraestructura de los parques, incluso el Parque Museo de la Cultura Maya y el parque Dos Aguas ubicados frente al Ayuntamiento de Tulum, “les urge una manita de gato, pues los depósitos de basura y bancas que hay en ellos, están en calidad de chatarra, rotos, viejos y oxidados”.

Doña María y el señor Darwin, coincidieron en que al municipio le falta mucho trabajo para mejorar la imagen que se debe dar al turismo. “Hay espacios limpios, pero son pocos, solo lo que el turista ve es lo que se trata de mantener en orden. Lo que no ve, se encuentra en malas condiciones, no importando si son parques o el campo deportivo. Ahora imagínese los asentamientos irregulares”.

“Nos hace falta mucho para mejorar, sobre todo en la infraestructura de las calles donde hay muchas que carecen de banquetas, y por supuesto en la recolecta de basura”, agrega doña Mari.

Palabras que parecen coincidir con lo dicho por el trio de vecinas Fernanda, Romalí y Carmen que aseguran tajantemente que los servicios no han mejorado como asegura el Edil, al insistir que en el servicio de la recolecta de basura, ni se cuenta con un rol, ni pasan todos los días, y lo que es peor, depositan la basura en un tiradero a cielo abierto del que tienen conocimiento, está rebasado en su capacidad”.

Por lo que, a las últimas dos preguntas del sondeo efectuado, una sobre si se consideraba eficiente la recogida de basura y la otra en el sentido de los baches que abundan en las calles de Tulum, pero realizada a funcionarios del mismo Ayuntamiento, quienes pidieron la omisión de sus nombres por temor a represalias; fueron certeros en sus respuestas.

“La recolecta no es tan eficiente, pues se da prioridad al centro y zonas turísticas, dejando de lado a las colonias más lejanas, lo que provoca que en estas colonias, la fauna nociva venga y abra las bolsas y rieguen la basura, generando pestilencia y una mala imagen al destino, porque ahí nadie recoge la basura”.

Haciendo énfasis en que los perros callejeros se están convirtiendo en otro problema para el municipio al no tener control sobre sus números, que no solo se traduce en la basura regada de las bolsas que rompen, sino en materia fecal que contamina el aire que respiramos, lo que combinado es un grave foco de contaminación y enfermedades.

En cuanto a la existencia de baches, los funcionarios reconocieron que sí hay muchas calles con baches, pero que se está trabajando en ello, solo que no de la manera adecuada, sino a modo de parches que solo “arregla” en apariencia la calle en cuestión, pero que, con las lluvias y el continuo paso de vehículos, vuelven a quedar igual o peor.

“En algunas calles había baches muy grandes y lo han parchado de esa manera. En otras, principalmente en los fraccionamientos, se encuentran buenas calles. En las colonias más pobres, ahí si hay calles horribles y en algunas ni siquiera se puede pasar, al ser aún pasos de grava y no de concreto”, señaló uno de ellos.

Aun así, uno de ellos aseguró que incluso en la avenida Kukulkán, Cobá y La Costera, que son tres de las principales vías de Tulum, hay muchos baches, por lo que constantemente hay por esas zonas personal de Obras Públicas trabajando.

Por lo que finalmente, y sin meterse en detalles sobre la forma de gobernar de quien actualmente dirige el destino de Tulum, solo enfatizaron que ojalá no resulte ser igual o peor a Víctor Mas Tah, quien solo llegó a saquear las arcas de la Comuna durante su administración.

Y lo dijeron así, al ver que el contrato por 6 millones de pesos otorgado a Biosinergias Ambientales S.A.P.I. de C.V., del poblano José Yunez Soto, no es otra empresa, que la misma de la que se valía el exalcalde para el desvío millonario de recursos, en nombre de la correcta recolección de los residuos.

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