LOTES DE INVERSIÓN, ¿NEGOCIO O FRAUDE?

ESOS TERRENOS NO TIENEN LUZ, NI AGUA, NI CALLES, NI LOS DEMÁS SERVICIOS. NO VA A LLEGAR LA POLICÍA, NI LA RECOLECCIÓN DE BASURA, POR SU UBICACIÓN TAN LEJANA.

Redacción/Sol Yucatán

Mérida.- La ambición de los integrantes de la mafia agraria – inmobiliaria ha provocado en Yucatán el encarecimiento de la tierra, de hasta un 100 por ciento, así como la aparición de empresas que venden lotes “premium” a inversionistas naciones y extranjeros en áreas no urbanizadas, ubicadas a unos 50 kilómetros de Mérida, entre otras irregularidades que a mediano y largo plazo ocasionarán serios problemas de desarrollo urbano.

Incluso, la venta sin control de terrenos no urbanizados en Mérida provoca la escasez de reservas territoriales para el desarrollo de viviendas de interés social, por lo que los desarrolladores se aprovecharán de los municipios conurbados, tal como ahora se observa en Kanasín y Umán.

La promoción inmobiliaria de Yucatán, en especial de Mérida, es con base a verdades y mentiras para convencer para que adquieran sus lotes con costos de hasta 10 millones de pesos.

El principal “gancho” es que “Yucatán sigue siendo el estado más pacífico del país”, de acuerdo con el Índice de Paz. México 2020, para luego establecer que el futuro desarrollo inmobiliario está en Mérida, en lotes “ubicados a 50 kilómetros” del Centro Histórico, “a 20 minutos”, e incluso, hay que están ubicados “cerca del mar”.

LOS TERRENOS ESTÁN FUERA DE LA ZONA URBANIZADA, A UNA DISTANCIA DE 50 KILÓMETROS. NO TIENEN LUZ, NI AGUA, NI CALLES, NI LOS DEMÁS SERVICIOS. NO VA A LLEGAR LA POLICÍA, NI LA RECOLECCIÓN DE BASURA, POR SU LEJANIA . PARA LOS YUCATECOS, ES UN VERDADERO ABSURDO Y FRAUDE, PERO LAS PERSONAS DEL NORTE Y CENTRO DEL PAÍS, “SON OPORTUNIDADES QUE NO SE DEBEN DE PERDER”.

Para los yucatecos, es un verdadero absurdo y un verdadero fraude, pero las personas del Norte y centro del país, “son oportunidades que no se deben de perder”.

El Instituto de la Vivienda del Estado de Yucatán (IVEY) es copartícipe de “compras simuladas” y evidentemente fraudulentas, en contubernio con conocidos prestanombres de políticos y de los “empresarios/beneficiarios/cómplices”.

Con base a la información proporcionada por las inmobiliarias se constató que los terrenos están fuera de la zona urbanizada, a una distancia de 50 kilómetros del Centro Histórico, los cuales carecen de los servicios urbanos, es decir, no hay calles, electricidad, agua potable, etc.

Por lo que prevalece la esperanza de obtener plusvalías con la lotificación y posterior reventa de la tierra, pero a largo plazo, siempre y cuando se instalen todos los servicios básicos.

En una búsqueda en distintas páginas de internet que ofertan inmuebles y terrenos fue posible encontrar a la venta grandes extensiones de tierra que pueden ir de cinco a nueve millones de pesos.

El consultor inmobiliario Cristian Canto Villanueva alertó que la ubicación lejana de esos terrenos, en la mayoría de los casos, los convierte en “lotes basura” porque no tienen urbanización ni servicios, “no tienen nada”, y muchos son objeto de procesos ejidales.

Advirtió que estas transacciones podrían convertirse en un fraude, pues empresas inmobiliarias aprovechan que en Mérida hay un incremento de venta de casas de nivel medio residencial y prémium, con un buen ritmo de crecimiento.

Incluso, el mercado inmobiliario de Mérida se ubica entre los 10 más importantes del país, desde hace ocho años.

SON PEDAZOS DE TIERRA EN MEDIO DEL MONTE Y POR LO TANTO NO GENERARÁN PLUSVALÍA Y POR SUPUESTO QUE NO SUBIRÁN DE VALOR PARA NADA. EN LA PUBLICIDAD DE ESTOS LOTES  VENDEN LA EXPECTATIVA DE QUE LA GENTE PODRÁ CONSTRUIR SU CASA ALLÍ ALGÚN DÍA. HAN ENCARECIDO LA TIERRA HASTA UN 100%.

La mayoría de los terrenos ofertados son ejidos, por lo que deben realizarse los procesos para regularizar la tierra.

En la última década, el precio de la tierra se ha encarecido hasta en un 100 por ciento, es decir, se duplicó ante la alta demanda, detalló el director de Uno Consulting.

Explicó que mientras eso ocurre, se venden con la promesa de compra-venta, en tanto pasan por el proceso de regularización que les permitirá obtener los títulos de propiedad para poder ser vendidos y escriturados ante un notario.

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“Está tan mal planteado el negocio que si haces la suma de cuánto te cuesta urbanizar, cuánto  te cuesta la tierra y cuánto te costaría venderlo (una vez subdividido) obviamente no podrías vender en un precio de 60,000 pesos por 300 0 400 m2 de terreno, no te dan los números. Lo que realmente te venden es un pedazo de tierra en la nada con una subdivisión que algún día se va hacer o no”, expresa el director de la firma inmobiliaria

UNA TIERRA SIN LÍMITES

Impulsados por los precios bajos y la búsqueda de paraísos lejanos a las balaceras e inseguridad que, en general hacían acto de presencia en el país hace ocho años, inversionistas, desarrolladores y personas de a pie miraron a Mérida como una joya en el territorio nacional.

Aun así la tendencia de comprar grandes extensiones de tierra “sigue muy fuerte”, de acuerdo con Cristian Canto, si bien primero inició con la compra por parte de la clase media de Mérida, que lo miraba como un negocio patrimonial a largo plazo, pronto cobro el interés de otras regiones, incluso del norte y de entidades como Monterrey, que en algún momento tuvieron problemas serios de seguridad.

No hay limitantes, Mérida es una tierra plana, sin barreras naturales que limiten la venta de tierra, no hay cerros, lagos, ríos o montañas, todo es planicie y todo se puede crecer.

Geográficamente tienes esa parte de bonanzas, y aparentemente no tienes que hacer gran cosa”, pero eso se está convirtiendo en un problema ante la falta de urbanización.

LA VENTA SIN CONTROL DE TERRENOS NO URBANIZADOS EN MÉRIDA PROVOCA LA ESCASEZ DE RESERVAS TERRITORIALES PARA EL DESARROLLO DE VIVIENDAS DE INTERÉS SOCIAL, POR LO QUE LOS DESARROLLADORES SE APROVECHARÁN DE LOS MUNICIPIOS CONURBADOS, TAL COMO AHORA SE OBSERVA EN KANASÍN Y UMÁN.

La venta de estos lotes no para, de hecho la señala como “una moda” y con el inicio de este “boom” hace cerca de diez años ya hay registrados miles de ellos, aunque no tengan valor de reventa.

Este tipo de ventas en muchos casos son consecuencia de una publicidad engañosa y distorsionada, que está dirigida principalmente a personas que no son de aquí.

Dichas empresas venden estos “lotes basura” con la promesa de predios con buenas ubicaciones: “a diez minutos de la playa” o “a cinco minutos de grandes centros comerciales y universidades”, a precios accesibles, con facilidades de pago y con la promesa de convertirse en un redituable instrumento de ahorro y de alta plusvalía en el futuro.

Sin embargo, en muchos casos estos “lotes de inversión” son antiguos predios ejidales ubicados en medio de la nada, sin caminos de acceso pavimentado y desprovisto de servicios urbanos que, en la práctica, valen nada.

En palabras de varios expertos, la venta de estos terrenos es tan grande que se anticipa la formación de una “burbuja especulativa” muy próxima a estallar, ante la aparente pasividad de las autoridades.

Son pedazos de tierra en medio del monte y por lo tanto incapaces de generar plusvalía y por supuesto que no subirán de valor, para nada y en la publicidad de estos lotes  venden la expectativa de que la gente podrá construir su casa allí algún día.

Esos terrenos no tienen luz, ni agua, ni calles, ni los demás servicios. No va a llegar la Policía, ni la recolección de basura, por su ubicación tan lejana.

Esta oferta de terrenos “daña el patrimonio de la gente que los compra y que cree en las fotos puestas en internet -con los lotes junto a la playa o a grandes centros comerciales- generando expectativas que no se cumplirán”.

LA MAYORÍA DE LOS TERRENOS OFERTADOS SON EJIDOS, POR LO QUE DEBEN REALIZARSE LOS PROCESOS PARA REGULARIZAR LA TIERRA.

El razonamiento es evidente y sencillo: si los lotes carecen de servicios urbanos y no están municipalizados, no darán plusvalía” y por el modo como están organizados los lotes nunca tendrán servicios, ya que están muy lejos y fuera del alcance de los programas de desarrollo urbano. A menos que se organicen los miles de personas que los compraron y los hagan por su cuenta.

ONU Hábitat alerta que “cuando una ciudad crece sin control, consumiendo grandes cantidades de suelo, muchas personas podrían verse obligadas a alejarse de servicios básicos, lugares de trabajo y oportunidades, lo que tendría efectos negativos en su calidad de vida y en el medio ambiente”.

Una de las problemáticas a futuro puede ser una eventual escasez de tierra urbanizada para el desarrollo de vivienda de interés social, o su eventual encarecimiento, lo que también impediría el desarrollo de este tipo de unidades: “Se están acabando las reservas territoriales para realizar casas interés social, cuando se quieran hacer estos proyectos los números no darán, aparte de que la infraestructura que va a faltar”.

En ese sentido, ONU Hábitat recuerda que “sin planificación para dar cabida al crecimiento, podría haber falta de vivienda adecuada, proliferación de asentamientos precarios, pobreza, desempleo, inseguridad y enfermedades por falta de saneamiento y acceso a servicios básicos”.

Aunque se rumora que las autoridades llevan más de un año en pláticas para tratar de regular la venta descontrolada de terrenos, lo cierto que por ahora no hay nada que pueda detener el apetito por Mérida, bajo esa promesa de excelente calidad de vida a un bajo precio. De acuerdo con el Índice de Paz. México 2020, “Yucatán sigue siendo el estado más pacífico” del país.

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