LOS LADRONES VOLVIERON A “VISITAR” EL MUSEO NACIONAL

Redacción | La Opinión de México | Sol Quintana Roo | Sol Yucatán | Sol Campeche

(Quinta de siete partes)

Gran número de agentes federales fue designado para aclarar el robo y para cubrirse un poco, inmediatamente dijo que “había diez horas de desventaja, porque el asunto fue denunciado tarde”, nunca comentó que el 25 de diciembre es día de asueto en México y nada hubiera ganado el MNAH en denunciar temprano el cuantioso hurto, excepto que trató de que no se mencionara el alcoholismo irresponsable de los diez supuestos guardianes que posteriormente fueron despedidos.

Un grupo de amigos del Museo de Antropología ofreció 50 millones de pesos viejos como recompensa a quien proporcionara datos sobre el paradero del Mono de Obsidiana, la máscara zapoteca del Dios Murciélago, la máscara de Pacal, y gran número de anillos, collares, bezotes, pendientes, orejeras, cuentas, escudos, narigueras, cascabeles, sartales, discos, tubos y figurillas de oro puro, así como mosaicos de turquesas y piezas de jade, robados limpia y tranquilamente del MNAH.

Se dijo como siempre para abultar la  información, que las líneas aéreas, las ferroviarias y todas las carreteras fueron “vigiladas día y noche” para intentar la intercepción del valioso botín, y en medio de supuesta indignación, se llegó a decir que “el general Arturo Durazo Moreno era el autor intelectual del robo”.

 Luego se pasó a la resignación, porque después de todo se indicaba, “las piezas no podían venderse a ningún museo, dada su celebridad mundial”.

Poco antes de ser despedidos los diez únicos guardianes del Museo, confesaron que aquella Nochebuena comenzaron a platicar sobre las 33 personas que se suicidaron en 1985 durante los nueve días de “Posadas”, que mucha gente se deprimía en la temporada navideña y que la alegría reinante, la situación económica, sentimental y principalmente la problemática estudiantil, eran factores determinantes que orillaban a las personas a tomar la fatal decisión. También comentaron los policías sobre la falta de comunicación entre padres e hijos, la autoridad y prepotencia de muchos progenitores y el temor de descendientes de enfrentarse con ellos. Y como si el tema no fuera triste, los custodios fallidos se refirieron, ya al calor de los   brindis, a las entonces recientes tragedias por los sismos de Septiembre 19 y 20 de 1985.

Se dice que casualmente uno de los policías de mayor edad, comenzó a relatar que su padre le había dicho que en 1938, el joven desempleado Manuel Castillo Ramírez se desesperó por sus carencias y al acudir al Museo Nacional, ubicado en las cercanías de Palacio Nacional, calle de Moneda, concibió un plan para “salir de problemas”.

En artísticas vitrinas de cristal y maderas finas, estaban las joyas que acostumbraba lucir la Emperatriz Carlota Amalia, pero los guardianes parecían expertos y vigilaban muy bien el área.

Manuel Castillo Ramírez volvió al sitio durante varios días y en diferentes horarios, hasta comprobar que de día, resultaba imposible el robo, todo intento suponía altas probabilidades de fracaso.

De manera que se ocultó en un compartimiento de madera, donde casi se ahogó por falta de oxígeno y durante la noche salió para abrir la vitrina y apoderarse de las alhajas imperiales.

Como en 1938 —año de la expropiación petrolera— no se dominaba el registro de huellas dactilares, Manuel dejó muchas pero su error no resultó perjudicial para él. Obviamente, al descubrirse el robo estalló un escándalo con varias horas de retraso, (las autoridades siempre titubean para hacer la denuncia, en especial de asaltos bancarios, donde finalmente resulta que los hampones se llevaron más dinero…que nunca se recupera), y en junio de 1942 fue detenido Manuel Castillo y recuperadas las joyas de la esposa de Maximiliano de Habsburgo. En las semanas siguientes hubo críticas contra la vigilancia y, en 1943, los ladrones volvieron a “visitar” el Museo Nacional y esa vez se llevaron documentos históricos que iba a comprar una bibliotecaria norteamericana.

Los papeles no fueron maltratados y se recuperaron pronto.

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