LOS GENERALES DEL NARCO

*A lo largo de cuatro sexenios, varios militares de alto rango han caído en desgracia por sus vínculos con el narcotráfico; Casos como el de los Generales Arturo Acosta Chaparro, Jesús Gutiérrez Rebollo, Francisco Quirós Hermosillo, Jorge Maldonado Vega, entre otros, ilustran cómo el alto poder militar ha servido al crimen organizado 

*Los militares fueron relacionados con el capo Amado Carrillo Fuentes, pero existen otros altos mandos que protegieron al Cártel del Golfo y al de Tijuana; además, informes del Ejército dan cuenta que las tres prisiones militares están repletas de militares de todos los rangos que se ligaron lo mismo al crimen que al cohecho 


*El caso más reciente que se investiga en México es el de los presuntos vínculos del General Salvador Cienfuegos con el Cártel H-2, una célula de los Beltrán Leyva; Por ello, el ex secretario de la Defensa Nacional fue capturado en Estados Unidos, pero extrañamente fue liberado un mes después al serle retirado los cargos

*Fue regresado a México, donde la FGR lo investiga, según la versión oficial, pero existen versiones provenientes de la defensa del militar en el sentido de que el expediente de la DEA contra Cienfuegos puede ser desestimado en México 

Ricardo Ravelo | La Opinión de México | Sol Quintana Roo | Sol Yucatán | Sol Campeche

(Primera de tres partes) 

Ciudad de México.- A lo largo de cuatro sexenios, altos mandos de las Fuerzas Armadas han caído en desgracia: Los han acusado de estar relacionados con el narcotráfico, con la protección de cárteles y capos, así como de tortura, homicidios, entre otros delitos considerados en las legislaciones internacionales como de lesa humanidad. 

Después de la captura de Jesús Gutiérrez Rebollo, en 1996, quien fue acusado de estar ligado al capo Amado Carrillo Fuentes, los cimientos del Ejército Mexicano no habían sido sacudidos con la captura de un alto mando castrense. 

A principios de octubre, sin embargo, la élite militar mexicana fue sacudida tras la aprehensión, en el aeropuerto de Los Ángeles, California, del General Salvador Cienfuegos Zepeda, ex secretario de la Defensa Nacional durante el gobierno de Enrique Peña Nieto, quien fue acusado de brindar protección al Cártel “H-2”, encabezado hasta el año 2017 por Juan Francisco Patrón Sánchez, quien durante años perteneció a la estructura criminal de los hermanos Beltrán Leyva. 

Cienfuegos Zepeda, también fue acusado de tráfico de heroína, cocaína y metanfetaminas, así como de lavado de dinero. La Agencia Antidrogas Norteamericana –DEA– lo investigaba desde hacía varios meses, concretamente entre los años 2015 y 2017, cuando pudieron obtener información sobre sus vínculos criminales. 

La DEA investigaba también al Cártel “H-2” y a través de diversos cruces de información pudieron detectar que el personaje reiteradamente señalado en las comunicaciones como “El Padrino” era en realidad el General Salvador Cienfuegos. 

Sin embargo, debido a las presiones que la llamada élite militar –a la que pertenece Cienfuegos– ejerció ante el Presidente de la República fue posible que el militar fuera liberado mediante el retiro de los cargos. 

Enseguida fue enviado a México, donde supuestamente será investigado, aunque su defensa asegura que el expediente integrado por la DEA podría ser desechado debido a que las pruebas que contiene –grabaciones y mensajes telefónicos– fueron obtenidos ilegalmente y no mediante una orden judicial. 

MILITARES PRESOS 

Cientos de elementos de tropa y algunos oficiales y jefes de grupo purgan condena o esperan sentencia en cárceles militares del país. El alto número de efectivos castrenses tras las rejas fue otro saldo de la fallida guerra contra el narcotráfico que se emprendió durante los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. Protegidos los mandos superiores, los rangos más bajos pagan por todos. 

Y es que un total de 545 elementos de las Fuerzas Armadas están internados en las tres prisiones militares de México. En su mayoría se trata de tropas acusadas de homicidio, delitos contra la salud, deserción y crímenes que podrían ser calificados como de lesa humanidad , pues se trata de casos de tortura, violación, desaparición forzada, entre otros. 

Informes de la Dirección General de Justicia Militar –dependencia adscrita a la Secretaría de la Defensa Nacional– expone que elementos de las tres Fuerzas Armadas se encuentran tras las rejas. Se trata de efectivos del Ejército Mexicano, Fuerza Aérea y Armada de México. 

Y detalla, por ejemplo, que la prisión militar adscrita a la Primera Región Militar –la sede está en la Ciudad de México– tiene 334 militares presos y es la que cuenta con mayor número de internos, según se explica en el informe castrense. Se trata, dice el informe, de 305 elementos del Ejército Mexicano, 26 de la Armada y tres de la Fuerza Aérea. 

La segunda cárcel militar más poblada, de acuerdo con la información consultada, es la Tercera Región Militar, cuya sede está en Mazatlán, Sinaloa: Cuenta con 158 internos, 155 del Ejército y 3 de la Fuerza Aérea. 

La Quinta Región Militar –cuya base de operaciones está en el estado de Jalisco –tiene 53 reos, de los cuales 42 pertenecen al Ejército, 6 a la Armada y 5 a la Fuerza Aérea.  

Todos ellos, de acuerdo con el informe militar, están acusados de diversos delitos, entre otros, deserción, abandono de mando, uso de documentos falsos, cohecho, robo, acopio de armas, abuso de autoridad, encubrimiento, insubordinación, contra la salud, traición a las Fuerzas Armadas, abuso sexual, lesiones, extorsión, homicidio, tortura, desaparición forzada de personas, inhumación clandestina y destrucción de cadáveres. También hay muchos casos de protección al crimen organizado. 

Deja una respuesta

Botón volver arriba