LOS CAPITALES

Edgar González Martínez/Corresponsalías Nacionales/Grupo Sol Corporativo

Las remesas de los trabajadores mexicanos en EU siguen incrementándose, llegando a cifras realmente históricas. 

En septiembre de 2022 alcanzaron un nivel de 5,031 millones de dólares, lo que significó un aumento anual de 14.1%. El monto acumulado de los ingresos por remesas en el periodo enero – septiembre de 2022 ascendió a 42,965 millones de dólares, mayor al de 37,350 millones de dólares registrado en el mismo lapso de 2021 y que implicó un alza anual de 15.0%.

En el periodo enero – septiembre de 2022, el 99.0% del total de los ingresos por remesas se realizó a través de transferencias electrónicas, al ubicarse en 42,542 millones de dólares. Por su parte, las remesas efectuadas en efectivo y especie 2 y las money orders representaron respectivamente el 0.7 y 0.3% del monto total, al registrar niveles de 295 y 128 millones de dólares, en igual orden.

Señales de debilidad en la economía de EU, que repercuten en la actividad manufacturera de México.

La economía norteamericana empieza a reflejar señales de debilidad. Y, por supuesto en México, los indicadores oportunos sugieren un freno en las manufacturas. Tanto la Reserva Federal como Banco de México -creemos- volverán a aumentar sus tasas en las dos últimas reuniones de este año. En un análisis de INVEX, se destaca:

1.- El PIB de Estados Unidos creció 2.6% a tasa trimestral anualizada en el 3T-22. Al interior de las cifras, destacó la contracción en el gasto en consumo en mercancías, principalmente bienes durables. Asimismo, la inversión no residencial en estructuras volvió a caer y la contribución de los inventarios al crecimiento del PIB fue negativa por segundo trimestre consecutivo.

2.- En México, el PIB registró un sólido avance de 1.0% a tasa trimestral en el 3T-22 (alrededor de 4.0% a tasa trimestral anualizada para poder comparar la cifra con la que se reporta en Estados Unidos). En el caso de nuestro país, destacó la fortaleza en el sector terciario (comercio y servicios) que aún se recupera de la pandemia.

3.- A pesar de las buenas cifras de crecimiento, las expectativas hacia delante son negativas debido a una probable recesión en la economía de Estados Unidos. Es probable que la debilidad del sector residencial se extienda a otros sectores y el crecimiento eventualmente caiga. En México, la contracción económica de Estados Unidos afectaría a la producción manufacturera y, por ende, a las exportaciones de este sector.

4.- Esta semana se conocerá la decisión de política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED). Se espera un nuevo incremento de 75 puntos base a la tasa de referencia, lo cual llevaría a ésta hacia un intervalo de 3.75%-4.00%. Es probable que el comunicado confirme, al menos, un incremento de al menos 50 puntos base en la tasa en diciembre. El tono del comunicado reflejará preocupación sobre la inflación, así como resistencia en el componente de precios subyacente (principalmente servicios).

5.- La estrategia de deuda global continúa con duración baja, para mantenernos defensivos ante lo que aún falta del ciclo de alza de tasas. Asimismo, veremos un mercado sensible a cada dato de inflación que se publique. Hasta el momento se espera que la FED cumpla el camino planteado en su gráfica de puntos (dot-plot), por lo que no es momento de tener posiciones de mayor riesgo en este bloque de inversión.

6.- En México, el mercado también estará atento a lo que comunique la FED, ya que será la base de la decisión de Banxico que vendrá una semana después. A esto también se sumará el resultado de la inflación para todo octubre, donde se espera confirmar que la dinámica del incremento de precios al consumidor está sobre sus máximos, para que a lo largo de 2023 y de forma muy lenta, sobre todo la inflación subyacente, empiece un descenso. Es probable que Banxico lleve la tasa de referencia hacia 10.50%, y para consolidar la caída de la inflación a lo largo de todo el 2023, probablemente no habrá recortes en la tasa.

México es una nueva tierra de Unicornos.

En la jerga empresarial, nos explican en  Human Connections Media , las empresas unicornios son startups de base tecnológica que en muy poco tiempo llegan a tener una cotización mayor a los 1.000 millones de dólares y que aún no han salido a la bolsa. Son tan exitosas que parecen un mito, de ahí que su nombre esté relacionado con un animal mitológico.  Estas empresas emergentes marcan tendencia y se destacan por aprovechar las redes sociales para desarrollarse. Otras de sus características -que las vuelven tan admiradas como el típico caballo blanco con un cuerno en la frente – es que generan un excelente clima laboral y ofrecen muchos beneficios a sus empleados.

El término “startup unicornio” fue acuñado en 2013 por Aileen Lee, la fundadora de Cowboy Ventures. No obstante, ya existían empresas de estas características desde diez años antes; el ejemplo de referencia en el mundo empresarial es Facebook. De hecho, después de Aileen Lee, Facebook fue calificada como “superunicornio” que es un término reservado para empresas valoradas en más de cien mil millones de dólares. Algunas de las principales empresas unicornio que podemos tomar como referencia son Uber y Airbnb. Ambas son un ejemplo de liderazgo en sus respectivos nichos, que sorprenden por haber conseguido cambiar el mundo de los transportes y el sector hotelero sin ser dueños de vehículos ni alojamientos, respectivamente.

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