LÁZARO CÁRDENAS PUNTO CLAVE

*Los cargamentos de droga llegan de todas las maneras imaginables a la costa desde barcos, pescadores que la encuentran flotando en el mar, hasta en submarinos

*Luego de la desarticulación de Los Caballeros Templarios, se desató una guerra para lograr el control del territorio

Ricardo Ravelo | La Opinión de México | Sol Quintana Roo | Sol Yucatán | Sol Campeche

(Cuarta de cinco partes)

Michoacán.- Michoacán y su principal puerto marítimo –el de Lázaro Cárdenas– es un punto estratégico para el crimen organizado; por esa entidad arriban los cargamentos que provienen de Sudamérica. La droga arriba por la zona conocida como Coahuayana, región bañada por las aguas del Pacífico, por donde llega la droga en barcos, lanchas –los pescadores también la pescan flotando en el mar– o bien es transportada incluso en submarinos, los llamados sumergibles, aparatos que, repletos de drogas, provienen de Colombia o Venezuela.

La ruta que sigue la droga –cocaína, precursores químicos e incluso heroína– es el Estado de Guerrero, centro turístico internacional; luego se lleva al norte del país y cruza la frontera para llegar a Estados Unidos, el voraz mercado de consumo. Otra parte se dirige hacia el sur: Morelos y la Ciudad de México, otro centro de alto consumo protegido por las autoridades.

Los cárteles Jalisco y Los Viagras están enfrentados desde el 2014, aunque la guerra en esa entidad lleva al menos 40 años. Ambos grupos criminales se pelean el control del Estado, el mercado de las drogas sintéticas, secuestros, extorsiones y el tráfico humano.

GOBIERNO CRIMINAL

La impunidad que priva en el Estado que gobierna el perredista Silvano Aureoles ha desatado el surgimiento de decenas de organizaciones criminales, pues ven en el territorio un vacío de poder legal, caldo de cultivo para el florecimiento del crimen.

Las autoridades aceptan esta realidad. De acuerdo con un estudio de la Fiscalía del Estado sobre el narcotráfico, en la entidad operan un total de siete cárteles y sus ramificaciones se extienden a lo largo y ancho del Estado e incluso alcanzan a los Estados de Guerrero, de México y la capital del país.

Según el informe, el territorio michoacano está controlado por La Familia Michoacana, El grupo Ceniza, El grupo Gallito, El grupo de El Metro, El grupo del Brazo de Oro, Los Viagras y El Cártel Jalisco Nueva Generación. Todos estos grupos han florecido en el gobierno de Aureoles, quien en este año termina su sexenio con saldos de violencia y muertes completamente negativos.

Con el paso de los años, el narcotráfico ha cambiado su dinámica en el Estado. Luego de la desarticulación, en 2014, del cártel de Los Caballeros Templarios, que tenían el poder hegemónico en la región –este grupo se debilitó debido a la captura y abatimiento de algunas de sus piezas importantes –el crimen organizado se partió y esto dio origen al surgimiento de unidades delictivas  más pequeñas que operan en ese territorio y se han aliado a otras organizaciones criminales.

Según reportes policíacos consultados, desde hace varios meses en Michoacán se desató una batalla campal por el control del territorio y el boyante mercado de las drogas.

En este escenario, el cártel de Los Viagras le declaró la guerra al CJNG. Decididos a no dejar el Estado en poder de Nemesio Oseguera, “El Mencho”, los hermanos Sierra Santa –fundadores del grupo criminal Los Viagras– unieron a los cárteles más pequeños que controlaban algunos territorios michoacanos, aun cuando fueran enemigos, para confrontarlos con Oseguera.

La guerra dejó un saldo sangriento. Y es que el Cártel Jalisco es la organización criminal más peligrosa y la que más ha crecido en los últimos catorce años, tanto, que en los más recientes informes de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos –la DEA– el Cártel que comanda “El Mencho” aparece como el más hegemónico en 22 entidades del país y su expansión continúa imparable.

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