¡LAVADERO DE DINERO!

*Las prendas que son usadas en diferentes nosocomios estatales son llevadas hasta Cancún, cuando en las localidades también existen negocios donde pueden limpiarse, lo que genera una sangría en la financias de Servicios Estatales de Salud

*El titular del organismo, Flavio Carlos Rosado, licitó un convenio entre esta instancia y un proveedor, en este caso, el ganador fue la empresa Cleaning de Quintana Roo S.A. de C.V., la cual obtuvo ganancias por 2 millones 256 mil pesos, durante el cuarto trimestre de 2023

*Los costos por kilogramo van desde los 20 pesos –en el caso del Hospital General de Cozumel–, hasta los 22.50 en el Hospital General de Playa del Carmen, cuando en los sitios especializados cuestan menos de 19 pesos, es decir, el precio es mucho mayor a lo establecido

Redacción/Sol Quintana Roo

Chetumal. – No cabe duda de que, cuando se trata de desfalcar el presupuesto del erario público, el cerebro suele hacer entramados que involucran factores que uno no suele imaginar, pues quién diría que hasta un lavandería tiene la función –valga la redundancia– de lavar… pero dinero, lo que es una fachada para obtener jugosas ganancias.

Servicios Estatales de Salud (Sesa), del cual es titular Flavio Carlos Rosado, licitó un convenio entre esta instancia y un proveedor, en este caso, el ganador fue la empresa Cleaning de Quintana Roo, S.A. de C.V., ubicada en Cancún.

El número de contrato SESA-DA-034-2023, bajo el concepto “Servicios de lavado, secado y doblado en los hospitales generales de Cozumel y Playa del Carmen”, destinó $2,256,000.00 (dos millones doscientos cincuenta y seis mil pesos 00/100 M.N.).

En los apartados del contrato al cual tuvo acceso Sol Quintana Roo, menciona que el kilogramo de ropa sería cobrado en $22.50, en el caso de Solidaridad, y en $20.00 en Cozumel, durante el periodo correspondiente al 1 de septiembre al 31 de diciembre de 2023.

No obstante, en cualquier lavandería que uno pueda recorrer en todo el Estado –claro, depende del municipio, zona dentro de la ciudad y la cantidad de prendas–, el costo no supera los $19.00, incluso, en ciertos lugares puede ser mucho menos.

Sesa está generando una sangría en el presupuesto asignado, porque sacando cuentas rápidas: para cuántos kilogramos de ropa alcanzan con lo que se paga extra por dichas tandas, alguien podría decir cientos.

Pero es casi un cuarto del total del presupuesto que se esfumó entre cargas de ropa, dejando finanzas insanas, que ni los medicamentos del sector salud podrán aliviar, que, por cierto, también son otra fuente de desvío, pero como dirían por ahí… Esa es otra historia.

Además, curiosamente, la empresa Cleaning de Quintana Roo, S.A. de C.V., que tiene sede sobre la calle 47, No. Ext. Mza.5, Lote 4, Código Postal 77520, por qué sería la elegida, cuando en la ínsula y en Playa del Carmen hay lavanderías.

Y es que es ilógico que la ropa sea transportada hasta Cancún, generando costos extras, por el traslado, gasolina, tiempo de los choferes, cargas y descargas de productos, en fin, un contrato lleno de dudas e inexactitudes, que no han sido aclaradas por Sesa.

Pese a estar registrado en el Padrón de Proveedores de Benito Juárez, desde el 2016, los administradores de este negocio, Marco Antonio Robles Robles y José Alberto Gómez Millar han estado involucrados en contratos beneficios sólo para ellos.

Únicamente en 2019, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) le asignó un presupuesto de $9,959,295.69 (nueve millones novecientos cincuenta y nueve mil doscientos noventa y nueve pesos 69/100 M.N.).

Incluso figura en el Diario Oficial de la Federación (DOF) como proveedor de este organismo. Además de que, durante los años 2017 y 2020, recibieron 36,726,000.00 (treinta y seis millones setecientos veinte y seis mil pesos 00/100 M.N.).

La corrupción de la cual es partícipe Flavio Carlos Rosado, solapada por su actual puesto de secretario de Salud, continúa sin ser investigada, pues nadie le ha puesto un alto, como el caso de los 300 millones de pesos en medicamentos.

En Quintana Roo no pasa nada. A más de un mes que se dio a conocer el escándalo por el otorgamiento de un contrato de 304 millones de pesos para la adquisición de medicamentos con la empresa Romedic, de Jorge Amílcar Olán, amigo de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del presidente Andrés Manuel López Obrador, los principales implicados continúan en sus puestos dentro de la administración morenista.

Al amparo del poder en uno de los procedimientos más vergonzosos que han ocurrido en Quintana Roo por “el tráfico de influencias” con la que se manejó, Flavio Carlos Rosado, secretario de Salud, quien otorgó el contrato a Amílcar Olán, sigue en su puesto como si nada hubiera pasado.

El secretario de Salud, en su calidad de director de los Servicios Estatales de Salud, firmó con Amílcar Olán, el 27 de diciembre de 2022, el contrato que debió de ser otorgado por medio de una convocatoria de licitación de cuanto menos tres participantes; sin embargo, la relación contractual se creó por medio de una especie de “adjudicación directa” en la que salió beneficiado el amigo de los hijos del presidente Andrés Manuel López Obrador.

El otro artífice de los sospechosos contratos fue el secretario de Finanzas y Planeación, Eugenio Segura Sandoval “Gino”, funcionario de Morena, quien ya tiene amarrada una posición como Senador Plurinominal para la administración 2024-2030. El titular de Sefiplan incluso arrancó el 2024 con un carrusel mediático hablando de temas de seguridad pública y de salud de los quintanarroenses, haciendo una función de vicegobernador estatal.

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