LA DISPUTA DE LOS CÁRTELES

Ricardo Ravelo | La Opinión de México | Sol Quintana Roo | Sol Yucatán | Sol Campeche

(Quinta de seis partes)

De acuerdo con un informe de la Fiscalía General de la República (FGR) que abarca desde el año 2000 hasta el 2018, las autoridades federales han asegurado un total de 104 narcotúneles a lo largo de la frontera con Estados Unidos, de los cuales 56 fueron localizados en el estado de Sonora.

Según el informe, la plaza se la disputan los cárteles de Sinaloa, encabezado por Ismael “El Mayo” Zambada; “Los Chapitos”, “Los Salazar”, el Cártel Jalisco Nueva Generación, así como algunos ramajes de la organización Beltrán Leyva, encabezados por “El Chapo” Isidro Meza, uno de los más violentos y sanguinarios de esa región.

Según su historial criminal, Meza Flores era aliado del Cártel de Sinaloa, pero tras las fuertes disputas internas, se pasó al grupo de los hermanos Beltrán Leyva. Por ello, se ha propuesto no dejar el estado de Sonora a los hijos de Joaquín Guzmán Loera –Iván Archivaldo, Jesús Alfredo y Ovidio Guzmán –lo que ha derivado en un incremento de la violencia en el sur del Estado, colindante con Sinaloa, principalmente en la población de Cajeme, donde los crímenes han alcanzado niveles históricos.

No es todo: Desde hace varios meses se ha desatado una guerra abierta entre “La Línea” –brazo armado del Cártel de Juárez– que opera en Chihuahua y los cárteles de la droga que operan en Sonora, principalmente en la región serrana.

De acuerdo con las últimas estadísticas del Semáforo Delictivo Sonora, en abril de 2019 los municipios con más violencia fueron Empalme, Guaymas, Magdalena, Nogales y Hermosillo.

La situación también se ha complicado en otras demarcaciones como Agua Prieta y Navojoa, poblaciones pequeñas con menos de 200 mil habitantes y que colindan con Sinaloa, territorio controlado por el cártel del mismo nombre.

La violencia ha alcanzado a personajes de la política. Un caso escandaloso ocurrió en octubre de 2019 cuando grupos del crimen organizado balearon el domicilio de la presidenta municipal de Guaymas –Sara Valle Dessens–. En ese municipio fueron acribillados once policías en el mismo año.

Tras el ataque, Sara Valle solicitó protección personal por parte de elementos de la Marina. De acuerdo con la dependencia, no se descarta que en algún momento la edil pueda vivir en alguna unidad habitacional resguardada por marinos ante la atroz violencia que enfrenta el estado.

La exalcaldesa de Guaymas milita en Morena, el partido en el poder. En junio pasado ella advirtió a la población que evitara espacios públicos y de esparcimiento ante los fuertes enfrentamientos que se han registrado en el municipio. La autoridad simplemente está rebasada.

Y es que las amenazas del narcotráfico no sólo afectaron a los alcaldes sonorenses sino que alcanzaron, en su momento, incluso a la propia Claudia Pavlovich cuando era gobernadora del Estado: En agosto de 2019, por ejemplo, en las calles de la ciudad de Hermosillo el crimen organizado colgó una “narcomanta”. Los autores fueron los miembros del cártel “Pura Gente Nueva”, encabezado por “Los Salazar”.

La amenaza a la mandataria fue directa y también a su familia. Le recriminaron que no había cumplido con los acuerdos. Al finalizar el mensaje cierra con una amenaza: “Los compromisos se pagan con sangre”.

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