HUYEN DE LA JUSTICIA

*La red de cómplices de la expresidenta municipal de Puerto Morelos, Laura Fernández Piña, empieza a sentir el peso de sus ambiciones y caprichos, ya que las autoridades indagan toda acción ilícita que cometieron durante la administración

*Tal es el caso de Eligio Sierra Peña, quien fue su tesorero y ahora se tienen indicios de que se esconde entre Estados Unidos y Canadá, luego de que se descubriera que está involucrado en diversos actos de corrupción con el manejo de recursos públicos en el municipio

*También está el caso de José Antonio Velázquez Betancourt, quien teme ser aprehendido por aprobar un pago de $18,429,986.76 para la construcción y equipamiento de una plaza cívica a una empresa fantasma.

Redacción/Sol Quintana Roo

Puerto Morelos. – La red de cómplices de la expresidenta municipal de Puerto Morelos, Laura Fernández Piña, empieza a sentir el peso de sus ambiciones y caprichos, ya que las autoridades indagan toda acción ilícita que cometieron durante la administración, ahora, al darse cuenta de que las cosas no mejorarán, huyen para no ser detenidos.

Después de ser muy allegados a la expresidenta municipal, el rastro de sus acciones ha terminado en la mira de la justicia y ahora, su propio temor de pasar un tiempo tras las rejas los expone. Tal es el caso de Eligio Sierra Peña, quien fue su tesorero y ahora se tienen indicios de que se esconde entre Estados Unidos y Canadá, luego de que se descubriera que está involucrado en diversos actos de corrupción en el manejo de recursos públicos en el municipio de Puerto Morelos.

En su momento, fue el responsable directo de firmar contratos bajo órdenes de Laura Fernández, de los cuales dos fueron para privatizar obras y servicios municipales, a través del esquema de Asociaciones Público Privadas (APP), en beneficio de empresas ligadas a la expresidenta, que le otorgarían cerca de tres millones de pesos mensuales durante 20 años.

Otro implicado es el ex director de Egresos Pedro Alfonso Nolasco, quien junto con Sierra Peña enfrenta un proceso penal por el delito de uso ilícito de atribuciones del servicio público. Actualmente, evade a las autoridades, ya que el pasado 22 de junio se le dictó una orden de detención.

Cabe señalar que, durante las primeras indagaciones, los dos exfuncionarios interpusieron un amparo conjunto para realizar el proceso en libertad, tratando de eludir la orden de detención dictada en una audiencia encabezada por un Juez de Control y Tribunales de Juicio Oral de Primera Instancia del Distrito Judicial de Solidaridad. Pero sólo se trató de una trampa, ya que saben que las cosas no saldrán como quieran, por lo que ahora son prófugos de la justicia.

También está el caso de José Antonio Velázquez Betancourt, quien teme ser aprehendido por aprobar un pago de $18,429,986.76 (Dieciocho millones cuatrocientos veintinueve mil novecientos ochenta y seis pesos 76/100 M.N.) para la construcción y equipamiento de una plaza cívica a una empresa fantasma.

Con absoluto descaro, pidió un amparo por posibles cargos a su nombre, para deslindarse de las acciones que presuntamente realizó por indicaciones de la expresidenta municipal, así que no es más que otra víctima de la mala administración del H. Ayuntamiento de Puerto Morelos, sin embargo, puede que aún gane muy bien.

Y es que sus datos en la PNT se han vuelto “extraños”, ya que no hay registros de sus trabajos previos, que lo llevaron hasta su puesto en la administración anterior y actual, puede nada puede encontrarse en sus declaraciones fiscales.

Hasta donde se sabe, José Antonio Velázquez Betancourt llegó a ganar, durante la administración de Laura Fernández, un sueldo mensual de $42,102.00 (Cuarenta y dos mil ciento dos pesos 00/100 M.N.), por lo que anualmente ganaba la cantidad de $505,224.00 (Quinientos cinco mil doscientos veinticuatro pesos 00/100 M.N.).

Así están las cosas con los cómplices de Laura Fernández Piña, quien de momento se encuentra buscando hueso político, con la esperanza de volver a la presidencia y hacer las cosas de la mejor manera, pero para su propio beneficio.

Deja un comentario