Guanajuato: la guerra por el huachicol

Fundado en 2014, el Cártel Santa Rosa de Lima comenzó sus operaciones en Guanajuato como una banda que vio en el robo de combustibles un negocio boyante

Ricardo Ravelo/Corresponsalías Nacionales/Grupo Sol Corporativo

(Primera de cinco partes)

Guanajuato. — En Guanajuato nada detiene al crimen organizado: el negocio del huachicol, el tráfico de drogas, las extorsiones y los secuestros, delitos que se han incrementado en Guanajuato y buena parte del Occidente, mantienen enfrentados a dos de los cárteles más virulentos del país.

El de Santa Rosa de Lima, fundado por José Antonio Yépez Ortiz, “El Marro”, y el de Jalisco Nueva Generación, liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, uno de los capos más sanguinarios.

Ambas organizaciones criminales han ampliado sus tentáculos. El de CJNG controla veinte estados y el de Santa Rosa de Lima ha sido el que más ha crecido en El Bajío. Desde su aparición, en 2014, comenzó a ganar poder y control territorial a base de sangre, fuego y corrupción.

Así, se apoderó del estado de Guanajuato, donde uno de sus más boyantes negocios es la ordeña de ductos de Pemex, de donde extraen combustibles robados que luego venden a los expendedores de gasolinas a mitad de precio.

Se asegura que los gasolineros de esa región deben comprar el producto robado a fuerzas, pues los operadores de “El Marro” suelen llegar a las estaciones con el mensaje amenazador: “Lo compras o te mueres”. La red de apoyo es amplia e incluye a altos funcionarios de Pemex que trabajan en la refinería de Salamanca, una de las más productivas del país.

Fundado en 2014 por David Rogel Figueroa —un agente policiaco adscrito al estado de Chiapas— el Cártel Santa Rosa de Lima comenzó sus operaciones en Guanajuato como una banda que vio en el robo de combustibles un negocio boyante.

José Antonio Yépez Ortiz, “El Marro”, era su lugarteniente. Este personaje emergió de un barrio del poblado Santa Rosa de Lima. De origen humilde y sin estudios, encontró en el hampa la oportunidad de ganar dinero fácil y adquirir poder. Lo logró. En Tan solo tres años, Yépez se colocó como el jefe de la organización y así empezó a construir su emporio.

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