FUTURO INCIERTO PARA MARTINS

*A cuatro años y dos meses de su captura, Raúl Martins Coggiola continúa encerrado, acusado del manejo de una red de prostitución internacional y de lavar millones de dólares, producto de sus actividades ilícitas

Corresponsalías Nacionales/Grupo Sol Corporativo

Ciudad de México. – La esperanza de salir de prisión se esfuma para Raúl Martins Coggiola, exagente de la Secretaría de inteligencia (SIDE), acusado del manejo de una red de prostitución internacional y de lavar millones de dólares, producto de sus actividades ilícitas.

Al cumplirse cuatro años y dos meses de haber sido capturado, continúa confinado en una cárcel del país en espera de ser repatriado y enfrentar a la justicia argentina por los delitos de explotación del ejercicio de la prostitución ajena y asociación ilícita.

Apenas el pasado 18 de octubre, la Cámara Federal de Casación, en Argentina, avaló la prórroga de prisión preventiva contra el proxeneta Raúl Martins, actualmente detenido en México.

En ese sentido, la Cámara Federal de Casación lanzó un exhorto al Tribunal Oral Federal número 7 —que tiene asignado el caso de Martins Coggiola— para que “se extremen los recaudos para fijar prontamente audiencia de debate”. Sin embargo, la mayor dificultad en el caso ha sido concretar la extradición del exespía a su país natal.

Un mes antes, el 18 de agosto, por unanimidad, la Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la prisión preventiva en su contra. El 9 de agosto, la Cámara Federal porteña rechazó un planteo de prescripción del delito de explotación y trata de personas a favor del exagente de Inteligencia, Raúl Martins.

Los jueces Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi advirtieron que, al elevar la causa a juicio, podría atribuírsele un delito más grave (trata de personas con explotación consumada), lo que amerizaría 12 años de prisión.

En México, al agotarse el término de los trámites para el juicio de extradición, un juez penal y la Secretaría de Relaciones Exteriores, a cargo de Marcelo Ebrard Casaubón, dieron el visto bueno para que el explotador de mujeres sea enviado a su país de origen, donde la jueza María Romilda Servini lo acusa de ser el jefe de una banda de proxenetas y lavado de dinero.

Mediante amparos y subterfugios legales e ilegales, Martins Coggiola, detenido en Quintana Roo el 3 de octubre de 2019 cuando intentaba cruzar a Belice, ha logrado retrasar su regreso a Argentina y aunque todavía le quedan algunos recursos para intentar frenar su repatriación, cada vez está más cerca su regreso a Argentina.

Pese a que vivió más de 15 años en Cancún y ensanchó su red de prostitución e incluso logró la nacionalidad mexicana, solo ha recibido fallos adversos en su contra desde su detención, que trató de evitar disfrazándose con afeites y una peluca, y todo lo acerca cada vez más a su extradición.

El 17 de enero de 2020 el juez José Artemio Zúñiga Mendoza resolvió que el pedido de extradición argentino cubría «todas las formalidades y requisitos» exigidos por el Estado mexicano y el tratado de extradición con Argentina.

Más tarde, la Cancillería mexicana se sumó a dicha postura: “(…) Agréguese a los autos del juicio de amparo en que se actúa para que conste como corresponda y surta los efectos legales conducentes el oficio de cuenta firmado por el Director Jurídico Contencioso de la Dirección General de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Relaciones Exteriores», precisó el juzgador en el escrito con fecha del 14 de febrero de 2020.

El texto es corto y termina: «El secretario de Relaciones Exteriores dictó un acuerdo por el que el Gobierno de México concede al gobierno de la República Argentina la extradición internacional del quejoso».

Cuando el proxeneta llegue a Argentina, no solo deberá responder como jefe de una asociación ilícita dedicada a la trata de personas, que en México le dejaba ganancias por más de 2 millones de dólares, sino también por ser el cerebro financiero que blanqueó cientos de millones de dólares provenientes de la explotación sexual de cientos de mujeres.

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