FENTANILO: SEGURIDAD FRONTERIZA

*Pese a la militarización, el fentanilo sigue fluyendo por todas las vías para llegar a Estados Unidos.

Ricardo Ravelo/Corresponsalías Nacionales/Grupo Sol Corporativo

(Quinta y última parte)

Este boyante negocio ha transformado a los cárteles de Jalisco y Sinaloa en organizaciones criminales trasnacionales, pues según la DEA ambos cárteles tienen presencia en Asia y Australia precisamente porque en esos puntos del planeta disponen de los proveedores de los precursores químicos.

Cabe decir que el cártel de Jalisco comenzó traficando drogas sintéticas desde que fue fundado por Abigael González Valencia, cuñado de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, actual jefe de esa organización, allá a mediados de los años noventa.

Por lo que respecta a Sinaloa, su fuerte es el tráfico de marihuana y cocaína, pero se involucró en el movimiento de fentanilo precisamente por su alta rentabilidad y poca inversión. Ambos grupos criminales disponen de amplias redes en los puertos mexicanos, de ahí que el gobierno de Estados Unidos haya externado su preocupación por el tráfico de ese químico a través de las terminales marítimas.

En su visita a Guatemala y México, Kamala Harris, vicepresidenta de Estados Unidos, expuso que, debido al alto flujo de fentanilo en los puertos mexicanos, el gobierno de Estados Unidos le pidió al gobierno de Andrés Manuel López Obrador que las Fuerzas Armadas se ocuparan de la seguridad de los puertos.

Esa fue la razón por la que el gobierno de México ha procedido a militarizar todo el país; también explica por qué la Guardia Nacional primero fue adscrita a la Secretaría de la Defensa Nacional –aunque sin éxito –para luego regresar su coordinación a la Secretaría de Seguridad Pública Ciudadana, a cargo de Rosa Isela Rodríguez. En el fondo de todo está la seguridad de la frontera estadunidense y sus intereses económicos en México.

Sin embargo, pese al blindaje militar –que por cierto es histórico en el gobierno de la Cuarta Transformación –el tráfico continúa. De acuerdo con fuentes consultadas “los militares no son incorruptibles. También son alcanzables”.

Y es que, pese a la militarización, el fentanilo sigue fluyendo por todas las vías para llegar a Estados Unidos. De esta forma, la presencia militar ha resultado un fracaso, pues la droga sintética arriba al mercado estadunidense desde México, aunque también es introducida a ese mercado por Canadá.

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