¡FALSOS AMBIENTALISTAS!

*Los lujosos desarrollos inmobiliarios que provocan severas afectaciones al medio ambiente a cuevas y cenotes, se construyen frente al silencio cómplice de los persignados y escandalizados ambientalistas anti Tren Maya, y bajo el ala protectora del gobierno municipal de Tulum

*Imposible que el presidente municipal de Tulum -antes tesorero-, Diego Castañón Trejo, no estuviera enterado de los pagos millonarios para otorgar los permisos de la construcción ecocida puesta en marcha por la Inmobiliaria Viventum, del Grupo Sustenthabit TCI S.C., recién clausurada por la FGR

Redacción/Sol Quintana Roo

La mayoría de empresas y grupos ambientalistas asentados en Tulum, y buena parte de la Riviera Maya, son defensores del entorno a conveniencia, enfocados en luchas ajenas y causas de confrontación contra las acciones de gobierno federal, pero cometiendo devastaciones de flora y fauna protegidas en Quintana Roo, bajo la complacencia de las autoridades municipales tulumnenses.

Una de esas empresas es el Desarrollo Inmobiliario Viventum, integrante del Grupo Sustenthabit TCI S.C., recién sancionada por la Fiscalía General de la República (FGR) por incurrir en la devastación de especies protegidas en la construcción de un complejo residencial de alta plusvalía en el predio ubicado en el ejido Jacinto Pat, en la carretera Tulum-Coba.

La semana pasada, la FGR en Quintana Roo, realizó un operativo en dentro del Desarrollo Inmobiliario Viventum por daños a la biodiversidad, a través de la venta de lotes residenciales.

Según la FGR, ingresaron al lote agentes del Ministerio Público Federal (MPF), de la Policía Federal Ministerial (PFM) y peritos oficiales en las materias de arquitectura, biodiversidad, fotografía y criminalística de campo donde se recogieron pruebas de la devastación de esta empresa ecocida enmascara de medioambientalista.

En el operativo, se encontró maquinaria para absorción clandestina de agua, así como tala de las especies protegidas de palma Chit, especie protegida por Semarnat.

La investigación se cumplimentó el siete de marzo del año en curso y se llevó a cabo en el predio ubicado en el ejido Jacinto Pat, en la carretera Tulum-Coba, donde el ecocida Desarrollo inmobiliario se promueve en redes sociales para la venta de Lotes Residenciales con acceso a 10 cenotes.

Las pruebas recabadas implican un daño a la biodiversidad y al medio ambiente, por remoción de vegetación, así como uso de suelo no forestal, por lo que el inmueble quedó bajo custodia de la Guardia Nacional.

Con estos hechos, resulta falsa la filosofía del Desarrollo Inmobiliario Viventum. En su portal donde promociona los lotes se lee: “Viventum es desarrollado de Grupo Sustenthabit, una empresa de desarrollo sustentable interesada en frenar el cambio climático, a través de la creación del diseño y construcción sustentables, que contribuyan a la conservación del medio ambiente generando armonía, confort, emotividad y experiencias entre el usuario y el entorno, desarrollando estilos y tendencias vanguardistas pionero de la construcción sustentable en México incorporando tecnologías sustentables, diseño bioclimático, domótica. Con más de 12 años de experiencia”.

Y su grupo madre, el Grupo Sustenthabit, asegura que “SUSTENTHÁBIT® es una constructora con arquitectura sustentable interesada en frenar el cambio climático, a través de la creación de edificaciones sustentables, que contribuyan a la conservación del medio ambiente, para la comunidad y beneficio de las personas”.

Nada más falso, considerando las acciones emprendidas por la FGR y la clausura del predio hoy bajo el resguardo de la Guardia Nacional. Sin embargo, esta obra no pudo ponerse en marcha sin la complacencia de las autoridades municipales y el pago millonario de los permisos.

Y es que el desarrollo inmobiliario Viventum comenzó a publicitarse desde hace más de un año. Y para comenzar los trabajos necesariamente tuvieron que pasar bajo la autorización del presidente municipal del hoy extinto Marciano Dzul Caamal, y el pago de los derechos innegablemente llegaron a las manos del entonces tesorero hoy alcalde, Diego Castañón Trejo.

Ante este escenario, las acciones de investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE) tienen que llegar hasta Palacio Municipal de Tulum, de donde brotan todas las componendas para hacer y deshacer lo que hoy es Tulum, junto con las recomendaciones y apoyo a grupos pseudoambientalistas.

Y si, comenzando con esta empresa que dice además de erigirse como ambientalista que, como muchas otras, repudiaron en su momento las obras del Tren Maya y el aeropuerto de Tulum, ahora se cuelgan de la mega-obra de la federación para comercializar sus costosos lotes residenciales.

“Somos VIVENTUM, un desarrollo de lotes semiurbanizados con presencia en la Riviera Maya y visión hacia el futuro, gracias a nuestras amenidades únicas, como un parque ecoturístico con 10 cenotes vírgenes, hasta una ubicación estratégica con cercanía a zonas arqueológicas y los futuros proyectos de comercio como el Tren Maya y el Aeropuerto Internacional de Tulum.

En su momento, empresas como Viventum fueron señaladas como pseudoambientalistas que hicieron creer a la población que el Gobierno de México promovía la devastación medioambiental en el sureste mexicano. Ahora esta desarrolladora incurre en el daño a la riqueza natural olvidando que antes levantaba la voz como defensores del medio ambiente.

Sin embargo, habría que aclarar quién les dio los permisos para provocar daños al entorno, similares a los que ocasionó la explotación minera sin considerar los daños al ambiente.

La explotación de recursos minerales y pétreos se concedió sin consideración de los daños ambientales que ocasiona, permitiendo que se lleve a cabo también por debajo del manto freático y sus impactos son irreversibles, como sucedió con la empresa Calica, en Solidaridad, Quintana Roo.

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