EL HORRIBLE ASESINATO DE MELCHIOR 

*El jueves 23 de noviembre de 1961 se realizó en el nuevo Servicio Médico Forense del entonces Distrito Federal, una de las más minuciosas, detalladas y cuidadosas autopsias en la historia de la institución 

*Durante dos horas y cuarenta y cinco minutos, los doctores Miguel Gilbón Maitrett, director; Manuel Merino Alcántara y Antonio Díaz Gómez, así como Pablo Ibarra Gutiérrez examinaron el cuerpo de Louis Melchior Vidal Mora 

José Sánchez | La Opinión de México | Sol Quintana Roo | Sol Yucatán | Sol Campeche

(Tercera de siete partes) 

Ciudad de México.- El jueves 23 de noviembre de 1961, dos años antes de que el Presidente John F. Kennedy fuese asesinado a balazos en Dallas, Texas, se realizó en el nuevo Servicio Médico Forense del entonces Distrito Federal, una de las más minuciosas, detalladas y cuidadosas autopsias en la historia de la institución. 

Durante dos horas y cuarenta y cinco minutos, los doctores Miguel Gilbón Maitrett, director; Manuel Merino Alcántara y Antonio Díaz Gómez, así como Pablo Ibarra Gutiérrez, examinaron el cuerpo de Louis Melchior Vidal Mora. 

Supuestamente las revelaciones fueron sorpresivas y los forenses opinaron que “pocas veces habían visto que una persona fuera asesinada en forma tan inclemente como entonces”. 

No sólo le pegaron a Louis sus agresores probablemente con la cacha de una pistola, sino que le atizaron patadas en las espinillas y en el muslo derecho. Y el profesor Fernando Beltrán Márquez, jefe del laboratorio de la Procuraduría de Justicia del entonces Distrito Federal, maquilló el rostro de Louis y le colocó ojos postizos “con el objeto de que Teresita o sus familiares tuvieran una impresión menos espantosa”. 

Al reconocer el cadáver de su esposo, Teresa Carrasquillo Figueroa dio un grito desgarrador que conmocionó a unos veinte testigos y que retumbó hasta los cimientos del Semefo. 

Fueron veinte testigos que no olvidaron el grito. Hasta se llegó a creer que Teresa había enloquecido. La señora iba de sombrero y traje sastre negros y era inocultable su belleza. 

Se le había dicho que su marido estaba muerto, que lo habían asesinado, pero tal vez abrigaba la esperanza de que no se tratase de él. Por ello sufrió tanto al confirmar el deceso y preguntó: “¿Por qué? No puedo creerlo”. 

Poco antes de retirarse del Semefo, dijo la viuda que el padre de Louis fue uno de los “embajadores especiales” de Ike Eisenhower, cuando fue Presidente de los Estados Unidos. Y que Flora Mora de Giro era periodista y hermana de la madre de Louis, estaba casada con Enrique Giro, exfuncionario del régimen de Fidel Castro Ruz. 

Todo hacía suponer en medio de un lago de mentiras y verdades que el motivo del sonado crimen, fue, efectivamente, que Louis fue sobornado para que comunicara, a la brevedad posible, el itinerario final del dictador Rafael Léonidas Trujillo. 

El 30 de mayo de 1961, el auto donde viajaba el dictador recibió más de 60 impactos de bala, diferentes calibres, de los cuales 7 balazos acertaron en el sátrapa. 

Wikipedia afirma que las armas fueron proporcionadas por la CIA y previamente ocultadas por Simón Thomas Stocker, ciudadano norteamericano contactado bajo el código “Héctor” y residente en la Dominicana desde 1942. Aparentemente lo hizo por convicción moral y rehusó la remuneración de la CIA por sus esfuerzos. 

Aquella noche principalmente entraron en acción Amado García Guerrero, Pedro Livio Cedeño Herrera, Roberto Rafael Pastoriza Neret, Antonio de la Maza, Antonio Imbert Barrera, Luis Amiama Tió, Huáscar Antonio Tejeda Pimentel y Eric Pérez Herrand. 

El primer disparo contra Trujillo fue de escopeta e hirió al dictador. El chofer Zacarías de la Cruz fue herido y dado por muerto. Se dice que el tirano bajó del auto y se defendió con un revólver .38, de bolsillo. 

Del 30 de mayo al 18 de noviembre, más de 19 personas perdieron la vida como consecuencia directa del ajusticiamiento de Trujillo. Luis Amiama falleció no hace mucho tiempo, relativamente. 

En “accidentes” perecieron Antonio de la Maza, Imbert Barrera, Rafael Sánchez, Juan Tomás Díaz, Pirolo de la Maza, Tomasito Díaz, Roberto Rafael Pastoriza Neret, Pedro Livio Cedeño Herrera, Luis Salvador Estrella Sadhala y Modesto Díaz Quezada. 

Bolívar de la Maza en un “tiroteo”. Ernesto de la Maza “se suicidó”. Amado García Guerrero, Huáscar Antonio Tejeda Pimentel y Luis Manuel Cáceres Mitchel, fueron fusilados. El doctor Robert Reid Cabral “se suicidó” e Ismael Estrella Núñez “se ahorcó”. 

El dictador Rafael Leónidas Trujillo Molina fue el único tirano que se atrevió a secuestrar dentro de territorio norteamericano a un refugiado político para transportarlo vivo hacia otro país, torturarlo y asesinarlo. Fue Jesús de Galíndez, quien preparaba una biografía de quien se convirtió en su matón intelectual. 

También mandó asesinar Trujillo al piloto norteamericano que le ayudó a llevar a Santo Domingo al desventurado Jesús de Galíndez. 

Y el hampón convertido en dictador de la República Dominicana, había llegado al extremo de cambiar el nombre de la capital: Ciudad Trujillo en lugar de Santo Domingo. 

También las calles se llamaban como él o como sus familiares más cercanos, a grado tal que chuscamente se rumoraba que un peatón preguntó cómo llegar a una ferretería. 

La respuesta era: “Caminas recto por la avenida de la mujer, atraviesas el puente del hijo mayor, giras de nuevo a la izquierda, cuando llegues a la avenida del papá y cuando hayas llegado al parque de la mamá, verás del lado derecho la ferretería que buscas”. 

El 18 de noviembre de 1961, cuando la familia Trujillo huía de Dominicana para evitar venganzas personales, dos oficiales encontraron las ropas ensangrentadas del ahijado del dictador, Louis Melchior Vidal Mora, en la vieja carretera México-Cuernavaca.

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