EL FRACASO DE DURAZO ANTE EL NARCO

Ricardo Ravelo | La Opinión de México | Sol Quintana Roo | Sol Yucatán | Sol Campeche

(Sexta y última parte)

Con números negativos, ineficaz en su función de secretario de Seguridad Pública, Alfonso Durazo se lanzó como candidato a la gubernatura en medio del estruendo por la violencia que no pudo frenar y de una investigación, por parte de la DEA, de la cual ya le notificaron al gobierno federal.

Amigo de Luis Donaldo Colosio, exsecretario del presidente Vicente Fox, Alfonso Durazo carga a cuestas el cuestionamiento de haber liberado a Ovidio Guzmán en octubre de 2019, después de que un grupo de militares y policías lo detuvieron para extraditarlo a Estados Unidos, donde se le acusa de tráfico de drogas.

Después de aquel evento –el gobierno de la Cuarta Transformación no quedó bien parado debido a las sospechas que se desataron– Alfonso Durazo ofreció que Ovidio Guzmán sería capturado en otro momento. Sin embargo, el hijo de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, ya no ha sido molestado a pesar de que sigue vigente la orden de captura internacional por parte del gobierno de Estados Unidos.

Ovidio Guzmán se pasea impune por todo el estado de Sinaloa, asiste a fiestas y ninguna autoridad lo molesta.

Antes de dejar la SSPC,  Durazo Montaño aseguró que en México ya no hay crimen organizado y que los Estados están libres de ese problema. Una mirada al estado de Sonora –su terruño– basta para entender que el actual mandatario sonorense mintió.

Con seis cárteles en disputa, Durazo no tiene más alternativa que gobernar con el crimen.

Deja un comentario

Botón volver arriba