El crimen de Aristóteles Sandoval: apoyos millonarios

*Ignacio Loya Alatorre –el amigo y financiero de Aristóteles Sandoval– no era un personaje menor en el mundo del narcotráfico: era primo de Humberto Loya Castro, “El Licenciado”, operador financiero de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”

Ricardo Ravelo/Corresponsalías Nacionales/Grupo Sol Corporativo

(Tercera de cuatro partes)

Ciudad de México. – En el expediente referido, aparece que uno de los últimos apoyos que recibió el exgobernador asesinado fue por la suma de 100 mil pesos, aunque el exalcalde de Guadalajara negó que él recibiera dinero de Loya Alatorre. También declaró que desconocía las actividades empresariales de su amigo.

Pero en medio de esta trama apareció un testigo clave: Sergio Ocegueda Martínez, el chofer de Loya Alatorre. También fueron interrogadas varias personas que conocieron las relaciones de Loya Alatorre con el crimen organizado, en particular, con la célula del Cártel de Sinaloa, que entonces estaba afincada en la ciudad de Guadalajara. Dijo, además, que Loya tenía una relación sentimental con Teresa López, exregidora del Ayuntamiento de Zapopan, con quien vivía.

También dijo que su jefe tenía un palco de lujo en el estadio Jalisco y que uno de los invitados especiales era precisamente Aristóteles Sandoval.

De acuerdo con las investigaciones que entonces hizo la extinta PGR, Ignacio Loya Alatorre –el amigo y financiero de Aristóteles Sandoval– no era un personaje menor en el mundo del narcotráfico: era primo de Humberto Loya Castro, “El Licenciado”, operador financiero de Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo”, entonces poderoso jefe del Cártel de Sinaloa. También era operador del grupo criminal en Monterrey, Nuevo León.

Además, Humberto Loya fue el contacto de la DEA y el Cártel de Sinaloa para establecer el supuesto pacto de impunidad al que aludió la defensa de Vicente Zambada Niebla, hijo de Ismael “El Mayo” Zambada García, en el juicio que se dirimió contra él en una corte de Chicago.

Ignacio Loya, el primo de Humberto Loya, fue el abogado que, según el expediente de “El Vicentillo”, contactó a altos mandos de la DEA en 2004 para que dejaran de perseguir al Cártel de Sinaloa y, a cambio de ello, la organización criminal le aportaría información a la agencia norteamericana sobre las actividades de grupos rivales.

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