DISPUTAS POR LA PLAZA

Ricardo Ravelo | La Opinión de México | Sol Quintana Roo | Sol Yucatán | Sol Campeche

(Segunda de seis partes)

La disputa por la plaza en San Luis Río Colorado inició desde que una célula criminal identificada por las autoridades como el grupo de “Los Salazar” –originarios de Navojoa, Sonora y vinculados al Cártel de Sinaloa –se afincó y extendió sus tentáculos hacia San Luis hace poco más de tres años.

Debido a desacuerdos con los narcos locales, encabezados por los hermanos Lara, conocidos en el mundo del hampa como “Los Cuates”, comenzaron los ajustes de cuentas entre los distintos bandos criminales: Los Salazar, vinculados con el capo Adán Salazar –el jefe del clan– mataron a un miembro del grupo “Los Cuates”, el 2 de mayo de 2019. Mientras era velado en una funeraria ubicada en la calle 17 de San Luis Río Colorado pretendieron abatir a su hermano, aunque otro grupo repelió la agresión. No lo consiguieron.

En ese enfrentamiento la policía detuvo a cuatro pistoleros, dos por cada bando, los cuales fallecieron. Debido al fuego cruzado, los hermanos de Santa Clara, quienes habían llegado a expresar sus condolencias, fueron acribillados.

Las disputas continuaron sin que autoridad alguna pusiera orden en el territorio. El propio gobierno estatal se vio rebasado por la violencia criminal.

Fue el 15 de diciembre de 2019, tras recibir un reporte de la presencia de personas armadas, que policías municipales de San Luis Río Colorado, abatieron a “El Charal”, quien era buscado por autoridades de Sonora y Baja California.

Al momento de su muerte, las autoridades le atribuían a “El Charal” y a su grupo de sicarios unos 21 crímenes, entre ellos el del policía Ignacio Villagómez, en abril de 2019, luego de una infracción automovilística ocurrida en Ciudad Morelos, en Mexicali.

Además, los oficiales David Ramírez, Raúl Ramírez y Ricardo Castro fueron acribillados mientras estaban en un restaurante de comida china, en San Luis Río Colorado.

Los sonorenses, con la anuencia de los hijos de “El Chapo” continuaron la cacería de sus enemigos, entre ellos, el expolicía Polo Márquez Tamayo, asesinado recientemente como consecuencia de un ajuste de cuentas.

De acuerdo con las estadísticas, Sonora enfrenta actualmente niveles de violencia que no se vivían desde el año 2006. La tasa estatal de homicidios es de 54.18 por cada cien mil habitantes. La media nacional llegó a 30.08.

La violencia se recrudeció tras el asesinato, hace tres semanas, de Édgar Alonso Villegas Sarazín, “El H”, identificado por las autoridades estatales y federales como jefe de sicarios del Cártel de Los Salazar.

Además, en la zona conocida como Valle del Yaqui fueron asesinados, el pasado 27 de octubre, tres personas durante un enfrentamiento entre presuntos grupos criminales.

Lo extraño de todo, es que el gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, a pesar de haber sido secretario de Seguridad Pública Federal ahora como mandatario parece tener las manos atadas ante el crimen: La violencia continúa imparable, pero nada se hace por parte de las autoridades estatales ni federales.

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