*El hallazgo ocurrió en el Parque Arqueológico de Libisosa, donde continúan las excavaciones de una antigua ciudad íbero-romana
*La pieza de piedra caliza conserva parte del peinado, aunque el rostro no logró preservarse
*Los investigadores consideran que pudo representar a un joven y formar parte de un monumento funerario
Corresponsalías Internacionales/Grupo Sol Corporativo
Albacete.- Una pieza arqueológica de gran relevancia fue localizada durante las excavaciones del Parque Arqueológico de Libisosa, en el municipio de Lezuza, Albacete, España. Se trata de la cabeza de una escultura íbera elaborada hace aproximadamente 2 mil 400 años.
El fragmento fue tallado en piedra caliza y conserva prácticamente la estructura completa de la cabeza, aunque perdió el rostro. Entre los elementos que todavía pueden apreciarse destaca un elaborado peinado formado por trenzas, una coleta y tirabuzones a los costados.
Por sus características, los especialistas consideran que la escultura pudo representar a un hombre joven. El hallazgo resulta especialmente relevante debido a que existen pocos ejemplares similares dentro del arte íbero, por lo que los investigadores analizan sus posibles vínculos con otras representaciones encontradas en la región.
La pieza habría pertenecido originalmente a un monumento funerario asociado con los oretanos, una población íbera que habitó zonas de las actuales provincias de Albacete, Jaén y Ciudad Real. Posteriormente, los romanos reutilizaron sus materiales para levantar construcciones en la colonia que establecieron sobre el antiguo asentamiento.
El fragmento fue localizado precisamente como parte de uno de esos elementos reutilizados, en un muro relacionado con el foro romano construido durante la época de Augusto. Esto evidencia la transformación del espacio y la superposición de las culturas íbera y romana a lo largo de los siglos.
El proyecto arqueológico de Libisosa es dirigido por la Universidad de Murcia, con participación de investigadores de otras universidades españolas. El yacimiento abarca unas 30 hectáreas, aunque hasta ahora solo una parte ha sido excavada, por lo que los especialistas prevén nuevos hallazgos.
La antigua Libisosa fue un asentamiento oretano establecido desde el siglo V antes de Cristo. Más tarde, Roma ocupó el lugar y construyó allí la colonia Libisosa Foroaugustana. Los trabajos arqueológicos han permitido recuperar armas, monedas, utensilios y otros objetos que ayudan a reconstruir la vida de sus antiguos habitantes.

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