Desafío

*El triste cuarto

*Ni PRI ni Morena

Rafael Loret de Mola/Corresponsalías Nacionales/Grupo Sol Corporativo

Llegamos, sobreviviendo bajo el acecho de los perros de caza de la TTTT –con tendencia a parecer un insecticida que les revierte a los arrodillados sin cerebro-, al término del quinto año de la administración de Andrés Manuel con un saldo rotundamente negativo; si fuera un escolar estaría reprobado con más cercanías con el cero que con el cinco. Pero como es mandante-mandatario el castigo es otro: una derrota ante la historia… ya iniciado el segundo tiempo de su período. Las marchas ciudadanas lo han dibujado de cuerpo entero.

Por cada rincón del país por donde he pasado en los meses cercanos me encuentro con un mayor número de repelentes contra los amlovers, a quienes cada día se entiende menos por su incondicionalidad enfermiza, aunque de vez en cuando surge alguna voz aprobatoria e insistente alegando el sitio privilegiado de AMLO entre los mejores –o el mejor- presidentes de México. Suelo entonces intentar dialogar con tales personas cuya ligereza es apabullante:

–Dígame usted –trato de razonar-, un solo argumento, uno solo, en defensa del señor López Obrador.

–Usted no lo entiende porque es un chayotero –comienza la diatriba con ofensas sin sustento-.

–No se equivoque: el término que usted usa califica a quienes están ligados al poder como mercenarios al servicio de las causas y conductas de quienes lo ejercen. No al revés. Pero insisto: sustente su defensa.

–Es un gobierno para los pobres… y usted es rico por eso lo critica.

–¿Sabía usted que, desde su arribo a la presidencia, se han agregado más de cinco millones de mexicanos a las condiciones de pobreza extrema? ¿Y que los bonos a los adultos mayores no son inventos de Andrés si no viene de muy atrás además de que no van acompañados por acciones concretas para elevar la productividad del país, generadora de la verdadera riqueza?

–¿Y eso qué tiene? –reviran siempre los adoradores-. Con la refinería Dos Bocas tendremos más petróleo y mayor riqueza.

–¿No sabe usted que PEMEX arrastra una deuda impagable y que el petróleo, a decir de Rocío Nahle, secretaria de Energía, sólo será utilizable hasta 2050, “solamente” tres décadas más? Nos engañan con esto mientras el gobierno se apropia del litio, el mineral más valioso para el futuro.

Y en la misma línea sigue una larga secuela de apreciaciones falsas que jamás aparecen en la estúpida sección “Quién es quién en las Mentiras” en voz de la pobrecita Ana Elizabeth García Vilchis, con nombres de reina británica y una evidente solidaridad con “su” presidente hasta para hablar dando traspiés inaugurando una nueva forma de lenguaje: la de los sinónimos incongruentes: “Es cierto, pero engañoso”, suele repetir atrapada en su propia red manipuladora.

Mientras, crecen los muertos por las batallas constantes entre distintos cárteles –con el ejército y la armada como testigos-, y por la pandemia que se apresuraron a pintar de verde antes de los golpes invernales de 2021 y de la cuarta ola que hace estragos en la “civilizada” Europa incluyendo a Alemania más devastada que tras la Segunda Guerra Mundial.

Cinco años atroces. Ya no es dable hablar del pasado, señor Andrés. Es usted quien guía a una nación hacia el precipicio. Y por pudor, además de un mínimo de vergüenza, debiera salir del Palacio Nacional con sus gatopardos jalados de la cola.

       La Anécdota

Mal la tenemos los mexicanos con partidos que han dejado de representar al colectivo y legisladores olvidadizos cuya tendencia es ser aliados de sus dirigencias y no del pueblo que sufraga. La tragedia de la partidocracia abona a un presidencialismo autoritario dispuesto a terminar con el INE… y hasta con el poder Judicial. AMLO, entonces, podría repetir la sentencia de Luis XIV, el llamado “rey sol” de Francia: 

“El Estado soy yo”

Y le duraría el gusto hasta que uno de sus descendientes, su nieto Luis XVI, acabó bajo la guillotina de una República que se abrió paso a sangre y muerte. Si hacemos cuentas a la larga dictadura del PRI siguieron doce años de mancebos y alcohólicos panistas; y ahora, MORENA es el nieto dl PRI… como Luis XVI.

Cuidado, Andrés, que la historia se repite, pero no hay marcha atrás.

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