¡DELINCUENTE EN EL PODER!

*El presidente municipal de Tulum, Marciano Dzul Caamal, tolera incluir información falsa de empresa beneficiada con un contrato por 3 millones 51 mil pesos

*Pese a que no cuenta con el folio del Registro Público de Comercio, Total Tecnoservicios S.A de C.V. también da un domicilio fiscal falso, la sociedad no operaba desde 2013

*El alcalde contrata a una supuesta persona moral dedicada al arrendamiento de equipo de audio y video surgida en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa; para construir banquetas y guarniciones

Redacción/Sol Quintana Roo

Tulum.- Por donde quiera que se le vea, Total Tecnoservicios S.A de C.V. es una empresa fantasma que fue contratada por el presidente municipal de Tulum, Marciano Dzul Caamal, para la supuesta realización de banquetas y guarniciones en la colonia Ejidal.

Si bien cuenta con el Registro Federal de Contribuyentes TTE091118Q47, este no tiene movimientos ni declaraciones ante al Servicio de Administración Tributaria (SAT), y pese a ello el alcalde maya le entregó el contrato HAT/DGOYSPM/COP3P/022/FORTAMUNDF/2021.

Otra de las anomalías es que es una empresa dedicada al arrendamiento de equipos de audio y video, por lo que carece de la capacidad técnica y experiencia en la elaboración de obra pública.
A todas luces, el alcalde Dzul Caamal viola la ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados del estado de Quintana Roo, y con ello se convierte en un delincuente en el poder.

El documento firmado el 22 noviembre de 2021, tiene por objeto la construcción de banquetas y guarniciones en la colonia Ejidal Primera Etapa, el monto del contrato fue de 2 millones 630 mil 780 pesos con 17 centavos, que con IVA se incrementa a 3 millones 51 mil 705 mil pesos.

Los trabajos que engañosamente se asegura beneficiarían a 601 habitantes fueron pagados por el Fortamun-DF para la construcción de guarniciones alta, baja y curva, así como 2,110 metros lineales de banqueta.

Sin embargo, cientos de personas que a diario pasan por el lugar se percatan que la construcción es un vil y despiadado fraude, pues no mide lo que aseguran, son de mala calidad, e incluso entorpecen la movilidad de personas con capacidades diferentes y de peatones en general.

La transa de Marciano Dzul Caamal quedó plasmada en el contrato que firmaron con la empresa “fantasma”. El documento en su apartado de las declaraciones de “El contratista” señala que “mediante el libro de registro de sociedades mercantiles, la empresa fue creada en 2009 ante el corredor público número 43 del Distrito Federal, fue fechada en 201 ante el Registro Público de la Propiedad del Comercio.

Sin embargo, en las consultas ante el RPP SIGER nacional resulta que la empresa no existe. El domicilio que ofrece la empresa es una casa habitación en la que vive una familia que no sabe nada de la empresa Total Tecnoservicios S.A de C.V.

Además, en el objeto social de la empresa establece que básicamente se dedica al arrendamiento de equipos de audio y video, así como a la organización de eventos, sin embargo, nada tiene que ver con la obra pública, que si bien no se requiere de tanta ciencia para construir banquetas y guarniciones, el concurso de licitación por ley si exige un currículum, es decir experiencia en la obra que va a desempeñar y que la empresa sea del ramo.

Estos actos son por demás una muestra de la traición al pueblo por parte del presidente municipal, Marciano Dzul Caamal, quien en campaña se llenaba la boca de las trilladas frases acuñadas por la totalidad de los integrantes de la Cuarta Transformación: “No mentir, no robar y no traicionar”.

Por el contrato, con conocimiento pleno y alevosía, el presidente Marciano autorizó el millonario desembolso a la empresa que, desde que fue creada en 2009 solo obtuvo un contrato de 1 millón 3 mil pesos por el arrendamiento de aparatos de video y audio a la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural en la época del expresidente Felipe Calderón Hinojosa.

Claro, ahora le factura al pueblo de Tulum por trabajos inconclusos, de mala calidad y a sobre costo, todo con el fin de quedarse con una buena tajada del pastel del presupuesto de los habitantes de Tulum.

Es por ello que la aceptación popular del alcalde expriista y hoy morenista va en picada, pues lo aquí expuesto es apenas la punta del iceberg de una red de corrupción en el manejo de los contratos de obra pública que acaparan todo el presupuesto para su beneficio propio.

Y el acto más cobarde es que la promesa de campaña de investigar y aplicar todo el peso de la ley contra la administración pasada, quedó en el olvido, pues el expresidente municipal Víctor Mas Tah ya se unió a las filas de Morena y hasta se hizo presente en las campañas proselitistas de la hija de Marciano, Silvia Dzul.

Los funcionarios traidores que avalaron el acto de corrupción del presidente municipal son el secretario general de la Comuna, Jorge Portilla Mánica; la síndico María Teresa Arana Sanchez y los regidores Carlos Adolfo Coral Basulto, Martín Dzib Chimal, Ivan Alfredo Dzul Cabañas y Paulina Yadira Malpica Yáñez. Así mismo, el director general de Obras y Servicios Públicos, Carlos Efraín Yama Moguel y la directora general de Planeación, Carmen Sarahí Aramayo Figueroa.

Qué bonita familia, todos ellos serán juzgados por el pueblo. Sin duda.

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