DA INDEP 71 MDP A EMPRESA FANTASMA

*El Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado sigue beneficiando a millonarios empresarios con contratos millonarios por supuestos servicios de limpieza y vigilancia

Redacción/La Opinión de México/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/Sol Campeche

Ciudad de México.- El Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (INDEP) le otorgó un contrato por más de 71 millones de pesos al proveedor «Lymseg» de Javier Vargas Rivera, por los «Servicios para el suministro de personal especializado en materia de limpieza», que dicho sea de paso, se trata de una sociedad fantasma.
Por medio de la adjudicación directa, se le otorgó el contrato INDEP/00032/2021, con fecha del 5 de marzo del 2021, por un monto disfrazado de 61 mil 448.27 pesos «sin impuestos», pero que mágicamente al aplicarle el gravamen, le aparecieron tres ceros más, quedando en un total de $71,280,000.00 (setenta y un millones doscientos ochenta mil pesos 00/100 MN).

Un saqueo total es lo que existe hoy en la dependencia manejada por Ernesto Prieto Ortega; para muestra la adjudicación millonaria otorgada al proveedor fantasma «Javier Vargas Rivera», con Registro Federal de Contribuyentes VARG590716G57 apócrifo, o sea, sin registro en el padrón de contribuyentes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Basta con buscar a la supuesta empresa en el mismo Registro Público de Comercio, donde ¡Oh sorpresa! no existe. Tampoco se tiene información relacionada con el nombre Javier Vargas Rivera, más que el hecho de que es un nombre más común de lo que se creyera, hay 9 sujetos llamados así.

Buscando información sobre este personaje, solo es posible encontrar a través de Linkedin, que se trata de un jefe de compras de la firma PwC, la cual dice ofrecer servicios de «Soluciones Integrales de Auditoría, Consultoría, Impuestos y Servicios Legales a la Industria» en 151 países. En la red social Facebook, no existe.
La otra información que es posible localizar mediante el nombre, es el que éste órgano fantasma debe tener su base en el estado de Querétaro, donde obtuvo 25 contratos por un total de 2 millones 100 mil pesos entre 2014 y 2019, bajo adjudicación directa.

Son tan escabrosos los negocios que se celebran actualmente bajo el amparo del poder, que cada vez es más difícil acceder a las copias de los contratos originales, en claro detrimento a la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública. Ocultan la información, y cuando la dan a conocer, ya es muy tarde.
El INDEP sin duda actúa de forma bastante irónica, más que destinar las cantidades millonarias que obtiene a través de la subasta de bienes muebles, inmuebles y joyas incautadas al crimen organizado y políticos corruptos, para el beneficio social como se había señalado, sigue engrosando el bolsillo de políticos corruptos.

Que se podría esperar de un organismo que de ser el Sistema de Administración y Enajenación de Bienes (SAE), pasó a llamarse Instituto para Devolver al Pueblo lo Robado (INDEP), en clara acepción por dar un nombre que describiera las funciones del instituto.

Sin embargo, este cambio fue acompañado de una reforma a la extinción de dominio, con un marco legal que permite al Gobierno apropiarse de las propiedades recuperadas por las fiscalías y las policías, para después ser subastadas, y sus recursos puedan ser canalizados a secretarías del Gobierno como Bienestar, Salud, Gobernación, Hacienda y Educación. Pero que en realidad se convirtió en la caja «enorme» de Andrés Manuel López Obrador.

“Estamos hablando de un presupuesto paralelo que se gasta cómo les da la gana, sin pasar por el Congreso», señaló en su momento Miguel Alfonso Meza, investigador de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.
Vaya, impera tanto la corrupción, los saqueos, las subastas a modo, los contratos a empresas fantasma como el de los «servicios de limpieza» de Javier Vargas Rivera, dentro de la institución «emblemática» del Presidente, que de enero a septiembre de 2020, sumó 47 denuncias penales interpuestas ante la Fiscalía General de la República (FGR).

Habría que cuestionar al mismo director de la institución y por supuesto al presidente de la República, sobre este claro saqueo, que disfrazado de servicios de limpieza, desvió en el primer trimestre de este año, la suma millonaria de 71 millones de pesos.

INSTITUTO PARA DESVIAR LO ROBADO AL PUEBLO

La dependencia fundada en enero de 2020, ha estado llena de irregularidades desde su inicio. Su primer director, Ricardo Rodríguez Vargas, renunció a tan solo cinco meses de estar en el cargo; para ir tras la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon). En su lugar quedó el académico Jaime Fernando Cárdenas Gracia, quien a su vez, renunció a la dirección a finales de septiembre; apenas 107 días después.

En su carta renuncia de cinco cuartillas dirigida al Presidente de la República; Cárdenas Gracia le dejaba ver que sin duda «el INDEP es un cofre de recursos importantes, pero no inagotable»; así como le reiteró que él «como muchos mexicanos, espera que la “Cuarta Transformación” sea una realidad por el bien de México».

¿Como no renunciar ante la cantidad barbárica de irregularidades que encontró? Luego de enumerar las encomiendas presidenciales bajo el supuesto de «logros», -previa supervisión y autorización del Gabinete Social de la Presidencia-; denotó haber encontrado al inicio de su función: «irregularidades administrativas, mutilación de joyas, contratos favorables a empresas, conductas de servidores públicos contrarias a las normas», por las que levantó denuncias administrativas al órgano interno de control.

En cuanto a los riesgos más importantes que detectó dentro del Instituto, citó la liquidación de Ferrocarriles Nacionales de México y de Luz y Fuerza del Centro, «a las que se les debe más de mil millones de pesos».

Así como gigantescas deudas contraídas con empresas proveedoras de servicios a la institución, principalmente de seguridad y de administración de almacenes; que eran clara muestra de una red de corrupción millonaria fincada por su predecesor Ricardo Rodríguez, pues de mil 803 millones de pesos que éste había contemplado de gastos dentro del INDEP para 2020, la mitad, 900 millones de pesos, se gastaron en contratos para resguardar los bienes inmuebles y joyas.

Lo más preocupante que dio a conocer, es la existencia de colosales recursos que no son susceptibles de destino alguno «porque se desconoce la causa de los bienes y procedimientos que los originaron». Dejando además pendientes por conciliar, la transferencia de dos mil millones de pesos remitidos al INDEP en febrero de 2020, y que hasta su salida, se hallaban en inversión y generando intereses.

Actualmente quien dirige la institución, es Ernesto Prieto Ortega, con quien al parecer, las encomiendas presidenciales, no tienen queja ni freno alguno. ¡Vaya! Hasta una segunda subasta de aeronaves están preparando.

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