CRIMEN ECOLÓGICO DEL ALCALDE DE PROGRESO

*Julián Zacarías entrega permisos a discreción para construir enormes edificios y mansiones lujosas en los linderos del mar. También destruyen los manglares, los humedales y, por consiguiente, la muerte de millones de peces, de aves migratorias de todas las especies, de lagartos y cocodrilos

*Pobladores de comunidades de la costa denuncian que el alcalde progreseño ha autorizado la construcción de más mansiones a cambio de millonarios sobornos y con la complicidad de Sedatu, Profepa, Semarnat

*Denuncian que en Chicxulub Puerto están edificando una privada residencial donde existen dos aguadas, que fueron drenadas para poder construir

Redacción/Sol Quintana Roo

Yucatán.- En Chicxulub Puerto y la costa yucateca se vive un verdadero crimen contra la naturaleza en Yucatán, con la destrucción de sus manglares, de sus humedales y, por consiguiente, con la muerte de millones de peces, de aves migratorias de todas las especies, de lagartos y cocodrilos, por la avaricia de quienes han construido establecimientos como tiendas Oxxo, agencias de cervezas Six y, ahora, también pretenden instalar una gasolinera y un Walmart.

Destruyen manglares para construir un Six y Oxxo

Sol Yucatán ha documentado durante un recorrido por estas localidades, como la gente sin escrúpulos tira escombro para secar rápidamente el agua y poder apartar terrenos que, más adelante, venderán a constructoras que a su vez levantarán enormes y lujosos fraccionamientos.

Ponen cercas de troncos con señalamientos de «No Pasar» en algunos casos, en otros colocan postes de concreto con alambre de púas y no falta quien instale señalamientos de venta de terrenos sobre los manglares.

La destrucción de manglares provocará la muerte de millones de peces y de aves migratorias de todas las especies.

Sin embargo, algo muy grave está por suceder, pues en los límites de estas comunidades de la costa está trabajando maquinaria pesada; primero destruyeron los manglares y después perforaron sobre ellos para instalar estructuras metálicas.

Incluso, han denunciado que en Chicxulub Puerto y en el pueblo están edificando una privada residencial donde existen dos aguadas; sin embargo, han alcanzado a ver que las aguadas ya fueron drenadas, pero los habitantes temen que rellenen el cenote también.

El Presidente Municipal, Julián Zacarías Curi, es considerado por el pueblo de Progreso como un claro ejemplo a la corrupción en complicidad con la Sedatu, al permitir que sigan construyendo enormes edificios y mansiones lujosas en los linderos del mar, violentando la Ley.

Construcción de una gasolinera

Las construcciones han crecido aceleradamente con la anuencia del Ayuntamiento. Las pequeñas olas del mar chocan con las bardas de concreto de una lujosa mansión en las inmediaciones de las playas de San Miguel, límites de San Benito, pero llama la atención a un costado, una barda que a través del tiempo la fuerza del agua que reclama su cauce logró derribar.

Las piedras con sus varillas enterradas en la arena dan muestra de ello porque, los dueños de la mansión no han movido un dedo para sacar del agua lo que está claramente contaminando, incluso, hay llantas cuyo material que va desprendiendo mata a los pequeños peces.

También, los dueños de las mansiones llenaron costales con arena y los colocaron dentro del agua, para evitar que en caso de algún huracán las olas choquen en sus casas, pero son otro foco de contaminación, sin que ninguna autoridad haga algo para frenar estos aberrantes sucesos, incluso, el propio Julián Zacarías ha llenado sus bolsillos dando más permisos de construcción, según se pudo captar imágenes de nuevas construcciones tanto de casas lujosas como de enormes edificios.

Al otro lado de donde están construidas los muros de concreto, hay una mansión hasta con alberca a la orilla del mar, son familias americanas y gente de dinero de otras entidades y países, pero también hay yucatecos a los que no les importa si contaminan o no y colocaron un club privado de motos acuáticas con alberca, mesas y sillas a menos de cinco metros del mar, propiedad de Pedro Silveira, quien fue velerista olímpico.

De la misma manera, se puede observar tristemente como los invasores destruyen lo poco que queda de Chit, plantas endémicas de Yucatán en peligro de extinción, y otras de nombre Canché, en maya, matas que producen flores amarillas, así como plantas El Botoncillo, y hasta cierran los pasos de servidumbre para que la gente no acceda a las playas.

Con la depredación de los manglares en la costa de Ixil y Chicxulub también se está acabando con las aves, los peces, lagartos y, por supuesto, los humedales.

Es claro, afirman pobladores de este municipio, que Julián Zacarías Curi ha autorizado la construcción de más mansiones a cambio de millonarios “moches” y con la complicidad de Sedatu, Profepa, Semarnat, y otras instancias.

EL CASO DE LOS CENOTES

Es absurdo que mientras un pequeño equipo se organiza para realizar titánicas labores de saneamiento y rescate de cenotes, auxiliados, con pocas herramientas y medios para hacerlo, los organismos encargados de velar por su cuidado, permitan y hasta colaboren con su destrucción.

Hemos documentado que muchos cenotes los amplían por ambición desmedida para meter más turismo; sin embargo, luego se ven en la necesidad de clorarlos y con ello extinguen todo a su paso, lo que ocasiona la muerte de la fauna de la zona y rompe el equilibrio ecológico.

Con base en una investigación de muchos años y la coordinación en la restauración de decenas de cenotes, no me cabe la menor duda de que antes era todo lo contrario, ya que los enterraban o tapaban por diversas razones que pronto publicaremos.

Sin embargo, existen formas amigables con el medio ambiente para rescatarlos y dejarlos, tal y como la madre naturaleza los escupió por miles o millones de años antes de que el hombre los sepulte.

En esta etapa de restauración, parte de nuestro experimentado equipo se ve en la necesidad de retirar el lodo, piedras y materia orgánica que allá se depositaron durante centenas de años.

Cada cenote es un reto diferente y hasta la vestimenta se contempla. En este caso nuestros compañeros no pueden usar ni camisa y menos un neopreno, pues el sedimento causa picazón si se retiene, por lo que tienen que estarse remojando en agua limpia cada determinado tiempo y para este caso las jornadas laborales son de hasta 5 horas.

Quienes participan en esta tarea utilizan una bomba de sólidos con filtros que diseñamos para proteger a los peces, así como barretas, picos y palas que son los únicos artefactos que utilizamos.

Sin duda, este trabajo, a pesar de no realizarse bajo los rayos del astro rey y en el inframundo, remojados en agua tibia, puede resultar tan cansado como el del albañil que trabaja en pleno sol de mayo a la intemperie.

Reconozco la labor de este gran equipo que le ha regresado la vida a muchos cenotes. Lo digo literalmente, pues hemos logrado liberar las obstruidas venas en muchos cenotes y con ello los peces regresan por medio del increíble sistema Kárstico de Yucatán, ya que así le regresan su natural circulación y vida.

En las diversas visitas a diferentes localidades donde nuestro equipó se traslada para realizar labores de rescate de cenotes, los pobladores lamentan con tristeza que las autoridades competentes se hagan de la vista gorda y permitan semejante atrocidad contra el medio ambiente, aunque entienden que si permiten su destrucción es porque obtienen algún beneficio económico, aún a costa de esos pulmones que nos regala la naturaleza.

Incluso, casos de cenotes amenazados por contaminación de empresas muy grandes, como los de Homún, donde el activismo de los lugareños y la sociedad civil ha sido fundamental para frenar el daño que se les provoca con el mal manejo de desechos y que tarde o temprano pasaran factura a la población.

Pero estamos tan acostumbrados a la cultura ecocida que impera en Yucatán, al amparo de las autoridades, que vamos perdiendo la capacidad de asombro, pues vemos normal algo que hacemos cotidianamente: Destruir los recursos naturales.

Una de las acciones principales que desarrollamos como grupo de rescate, además de limpiarlos, es construir bordos perimetrales a base de plantas, la idea es prevenir antes de que llegue la deforestación hasta el área de los cenotes.

Aunque existen muchos obstáculos en las labores de restauración de cenotes, principalmente por la apatía de las autoridades correspondientes, siempre es alentador que las personas de la sociedad civil también estén pendientes y se interesen en estas actividades.

Conservar los cenotes de Yucatán es una necesidad imperante para todos, pues son medulares para restaurar el equilibrio ecológico y las diferentes especies de esos hábitats, pues es también una forma de menguar los estragos que provoca el cambio climático y cada año se resiente con mayor intensidad.

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