COPIAS A $21

*La presidenta municipal de Puerto Morelos, Blanca Merari Tziu Muñoz, despilfarra el erario con la empresa Centro de Copiado Mérida S.A. de C.V

*Desprecia a las empresas locales la alcaldesa que llegó al cargo por un atentado que le costó la vida a su esposo Ignacio Sánchez Cordero

Redacción/Sol Quintana Roo

Puerto Morelos.- El gobierno municipal de Puerto Morelos, que encabeza Blanca Merari Tziu Muñoz, compra las copias más caras de la Península de Yucatán, pues por cada una paga 21 pesos y en blanco y negro.

De acuerdo con información de la Oficialía Mayor, a diario se producen entre 200 y 250 copias en blanco y negro, lo que al año suman alrededor de 73 mil reproducciones, por las cuales paga 1 millón 560 mil pesos.

Esta cifra se desprende del contrato CPM-LP-SER-001-2022 otorgado a la empresa yucateca Centro de Copiado Mérida S.A. de C.V., por lo cual la alcaldesa, señalada como títere de Jorge Emilio González, mejor conocido como el “Niño Verde”, ya pagó esta cantidad de dinero.

Según lo desglosado en el documento, la alcaldesa que obtuvo su candidatura gracias al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) tras el asesinato de su esposo, Ignacio “Nacho” Sánchez; habría firmado el 28 de enero de 2022, su oficial mayor, Irma Ávila Méndez; el director de recursos materiales y suministros, Rodrigo Andrés Ruiz Álvarez y su tesorera municipal, Ana Isabel Luna García; en favor de: Centro de Copiado Mérida S.A. de C.V., representada por Ricardo José Ortega Aguiar.

La firma yucateca declara haberse constituido mediante la Escritura Pública número 165, de fecha 13 de agosto de 1971, ante el Notario Público No.44, Álvaro Baqueiro Cáceres, en la ciudad de Mérida, Yucatán, y estar inscrita en el Registro Público de Comercio bajo el folio mercantil electrónico 15825. Teniendo como objeto social principal, la “Venta de papelería, artículos para oficina y copias”.

Con Registro Federal de Contribuyentes No-CCM8405235L9 y folio número 028 del Padrón de Proveedores del estado de Quintana Roo, Centro de Copiado Mérida, señala como domicilio convencional, la calle 29 número 195, local A, B y C, colonia San Ramón Norte, entre calle 30 y calle 32-A, en la ciudad de Mérida, Yucatán.

Y aunque está muy lejos de casa como para llamar a un técnico, cada vez que se presente un problema en el “Servicio de fotocopiado, impresión y escaneo de documentos con la finalidad de continuar ininterrumpidamente con los trabajos administrativos en el municipio de Puerto Morelos”; no hubo ningún problema para entregarle el acuerdo de 1 millón 560 mil pesos por un periodo de servicios que va del 1 de febrero al 31 de diciembre de 2022.

Más, al hacer la revisión del formato M4 -de Constitución de Sociedad de la firma-, se puede leer que la empresa es propiedad de Teresa Masso Rodríguez, la misma empresaria que en junio de 2007 registraría junto a sus hijos María de Montserrat y Francisco Javier Alsina Masso (este último como administrador único), la compañía Copisistemas de Yucatán S.A. de C.V. bajo el Folio Mercantil Electrónico 44232.

Empresa papelera que el gobernador de Yucatán, Mauricio Vila Dosal, utilizó entre 2019 y 2021, para pagar dos veces un contrato por más de 15 millones de pesos, por el “Servicio de fotocopiado en diversas dependencias”, que originalmente tendría una vigencia entre el 6 de febrero de 2019 al 31 de diciembre de 2020, pero que el mandatario yucateco modificó su culminación hasta el 31 de marzo de 2021.

Y si se quisiera hacer creer que no hay semejanzas entre las dos empresas, resulta que Francisco Javier Alsina Masso, administrador único en Copisistemas de Yucatán, figura que desde el 11 de febrero de 2021 –de acuerdo al Formato M10 de Poder por persona moral o representación–, otorgó el poder general del “Centro de Copiado Mérida”, a su hijo Francisco Javier Alsina Ayala.

Quien está demostrando ser de esa clase de empresarios que se prestan a los intereses oscuros de servidores públicos sin escrúpulos, en pos de la ganancia fácil.

Si acaso queda duda de que ambas empresas están cortadas con la misma tijera, basta ver que en la misma fecha 11 de febrero, Francisco Javier Alsina Masso también llevó a efecto la adecuación M10, a la empresa Copisistemas de Yucatán, para entregar todos los poderes de la empresa familiar a su hijo Francisco Javier Alsina Ayala; así como a Carlos Manuel Villanueva Alonzo, Ricardo José Ortega Aguiar, y Carlos Iván Figueroa Arnaud; gerentes y representantes de esta y su empresa hermana.

Lo que no habla bien de la integridad personal como servidora pública de Blanca Merari Tziu Muñoz, quien tomó el lugar como candidata a la presidencia municipal de Puerto Morelos tras la muerte de esposo, fue el convencimiento hecho por la empresa política de Jorge Emilio González, el Partido Verde, a quien no supo decir no.

Tan mal está gobernando el onceavo municipio de Quintana Roo, que en los poco más de nueve meses que lleva en el cargo, ha caído en la falsa transparencia, acusando de todos sus desaciertos al gobierno anterior; pero cayendo en lo mismo que tanto criticaba, al entregar contratos a empresas de reciente creación o fantasmas, y hasta cayendo en el nepotismo al colocar dentro de la nómina municipal a parientes suyos.

De ella se tiene la información de que antes de llegar al plano político, se desempeñaba en una empresa arrendadora de mobiliario y equipo. Mientras que su jefe del partido del tucán, ya es un viejo pájaro de cuentas, que de “verde” solo tiene el mote.

DE “NIÑO VERDE” A TITIRITERO

A casi 20 años de arraigo político en Quintana Roo, el “Niño Verde”, ese infame personaje sinónimo de corrupción, impunidad, ilegalidad, convenenciero, e intrigante político; allá donde vaya, donde meta la mano, o imponga candidatos, nada bueno ha resultado, ni para Cancún donde hizo su hogar, ni para el Estado que le dio cobijo gracias a sus tejemanejes políticos que lo han llevado a conservar posiciones al unirse siempre al gallo que más fuerte cante “en el momento”.

Siendo el Partido Verde Ecologista de México (PVEM), una empresa familiar, más que un instituto político, la “trayectoria pública” de Jorge Emilio González delata su carencia de moralidad y principios.

La llegada al Estado del titiritero “ecologista”, data de los días en que Juan Ignacio García Zalvidea “Chacho”, buscando la candidatura a la presidencia municipal de Benito Juárez (Cancún), rompió con el PAN y buscó cobijo con el PVEM. Al ganar las elecciones en 2002, el “Niño Verde”, entonces presidente de dicho instituto, se mudó a Cancún, donde adquirió un par de departamentos de lujo en la Torre Esmeralda, lugar donde años después tendría lugar un “crimen” que las autoridades disfrazaron de suicidio.

En 2004, fue el año en que este “político” recibió un soborno por 2 millones de dólares para que ayudara en la liberación de unos terrenos protegidos en Cancún; pero como su proceder fue exhibido mediante una grabación, él se limitó a decir que lo habían “chamaqueado”, se convirtió en chiste político y no pasó a más.

Ese mismo, el PVEM ya se había aliado al PRI para llevar a la gubernatura a uno de los políticos más corruptos del estado: Félix González Canto. A su otrora aliado, el “Chacho”, quien había roto con el Verde por no apoyarlo en su deseo de ser gobernador, lo mandó a sacar de Palacio con la ayuda de porros priistas y diputados del mismo partido que lo apoyaron desde el Congreso. Entonces impuso a Marisol Ávila, del PVEM, que solo duró unos días en el cargo, pero ahí se vio el poder que ya venía agarrando como infame titiritero.

La alianza PRI-PVEM en Quintana Roo, rindió varios frutos con el paso de los años: La senaduría de Ludivina Menchaca en 2006; las diputaciones de Marisol Ávila, Giovanni Gamboa y Alan Ferrat en 2008; y hasta la gubernatura de Roberto Borge Angulo en 2011, quien le obsequió al “Niño Verde” una senaduría por Quintana Roo en 2012 y una diputación local en 2013 y otra federal en 2015 a Remberto Estrada Barba, amigo de juergas de Jorge Emilio González.

La coalición Revolucionario-Ecologista, continúo hasta 2018, año en que a Jorge Emilio le regalaron la diputación plurinominal por Quintana Roo. Más, al ganar la presidencial, Andrés Manuel López Obrador, el “tucán” rápidamente “manchó sus alas verdes con el color guinda de Morena, con el cual integra hoy, junto al Partido del Trabajo (PT) y Fuerza México, la Coalición “Juntos Hacemos Historia”.

Sin duda, quien pasará a la historia como un advenedizo y convenenciero de la política quintanarroense, será él.

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