¡COBARDE!

*Apenas sonó la campana en el salón oval “Leona Vicario”, que aludía a la conclusión de los trabajos del cabildo, y Roxana Lili Campos tan ávida -en otros momentos- de reflectores, huyó de la prensa. Custodiada por dos escoltas, quienes la “escondieron” de cualquier entrevista en un anexo del salón oval, Campos se escondió en el inmueble en donde ella despacha

*17 reporteros y facebookeros -anotados en la lista de Comunicación Social- se quedaron con las ganas de entrevistarla. Campos evade hablar del gasto millonario en un libro “curado” por su padre y de la dualidad de ser alcaldesa de día y candidata de noche, de los problemas de inseguridad e invasiones, en un proceso de reelección que se antoja por demás complicado

Noé Zavaleta/Sol Quintana Roo

Playa del Carmen. – Es la Trigésima Tercera Sesión Extraordinaria del Cabildo de Solidaridad y la alcaldesa panista, Roxana Lili Campos luce fastidiada, abrumada, tal vez cansada. Llega media hora tarde a la Sala Leona Vicario, y apenas se sienta en la silla de Presidencia Municipal en el cabildo playense, pone cara de que ya quiere irse.

En la lista de Comunicación Social que distribuye la gente de su vocera, Gabriela Bernal hay 17 reporteros y facebookeros anotados en la lista de asistencia del cabildo, hay muchos temas con la primera autoridad del segundo municipio más importante de Quintana Roo, y la prensa solo quiere ejercer, su sagrado derecho a cuestionar a preguntar.

Pero Roxana Lili Campos Miranda hoy no tiene ganas de reflectores, ni de espectro mediático, ni ganas de sonreír, ni de pegar el manotazo de autoridad en el salón oval. Es más, tan intratable estaba hoy, que ni siquiera se tomó 20 segundos para tomarse la “foto del recuerdo” con los vecinos y fundadores de la colonia Colosio en Playa del Carmen, uno de los conjuntos habitacionales insignia del municipio de Solidaridad desde hace 30 años y cuyos pobladores son tierra fértil en los procesos político electorales.

Pero hoy Roxana Lili, estaba ausente, dubitativa, “chocosa”. De los doce regidores asistentes, apenas saludo de mano a menos de la mitad.

Apenas concluyó la corta sesión extraordinaria de cabildo, Roxana Lili Campos salió huyendo, sprint con todo y zapatillas, custodiada por dos escoltas y su secretaria particular. Campos “escapó” hasta de su vocera, Gabriela Bernal quien “espejeaba” con la cabeza, en medio de la concurrencia buscando a su Nobel jefa. 

Y en las gargantas de los tundeteclas, reporteros y facebookeros quedan atoradas varias preguntas: ¿Si costaron quince millones de pesos, los mil libros del 30 aniversario de Playa del Carmen curados por su padre, Cuauhtémoc Campos Barrita?

Pendiente, además, ver la nueva estrategia de seguridad, pues ya van quince ejecutados en apenas tres meses del año y tal parece la violencia regresa a Playa del Carmen.

Saber, si hay tiempo en esta administración, para afrontar el grave problema de invasiones en Puerto Aventuras.

Cómo se van a blindar la separación de funciones entre servidores públicos y militantes del PRI y del PAN. Más complejo aún, cómo ser alcaldesa de día y candidata de noche, cuando se sabe que esta vez los factores políticos, ideológicos y gubernamentales externos, juegan en contra.

O cómo resolver el problema deficiente de la recolección de basura en plena Quinta Avenida de Playa del Carmen, pero pues nada de eso pudo responder ayer, Roxana Lili, su gesto adusto lo decía todo: Empezó abril con el pie izquierdo.

Deja un comentario

Botón volver arriba