Chapitos: los amos del fentanilo

*El cártel de Sinaloa sigue ejerciendo un gran poder en la entidad que le sirve de asiento: impone alcaldes, diputados, gobernadores y hasta fiscales. Nada se mueve si los cabecillas de ese grupo criminal no lo ordenan. Pero el cártel más poderoso del planeta enfrenta divisiones internas. Están peleados Los Chapitos, hijos de “El Chapo” Guzmán, así como Aureliano Guzmán, “El Guano” e Ismael “El Mayo” Zambada

*Por ello, el viernes 22 de marzo fueron secuestradas sesenta y seis personas, pertenecientes a los tres bandos, de las cuales han sido liberadas cincuenta y ocho. Ocho más siguen en calidad de secuestradas. Así se ajustan cuentas al interior del cártel de Sinaloa, lo que exhibe que los hijos del fundador, el Chapo Guzmán, son los dueños de Sinaloa y del país

Ricardo Ravelo/Corresponsalías Nacionales/Grupo Sol Corporativo

(Primera de cinco partes)

Sinaloa. – Aunque sigue siendo poderoso, el cártel de Sinaloa sufre fisuras internas. El poder criminal se divide entre los hijos de Joaquín Guzmán –Iván Archivaldo y Alfredo -; Aureliano Guzmán, “El Guano”, e Ismael “El Mayo Zambada, este último es uno de los más longevos. Estados Unidos ofrece quince millones de dólares por su cabeza.

Con divisiones y una férrea lucha de poder, el cártel de Sinaloa mantiene su hegemonía en esa entidad –su cuna –y en unas veinticinco entidades más.

La tarde del viernes 22, en Culiacán, fracciones del cártel sinaloense perpetraron en cuestión de horas sesenta y seis secuestros de personas, presuntamente ligadas a las actividades de esa organización. Este es un hecho inédito en la historia del crimen organizado mexicano, pues en ningún otro tramo histórico una organización criminal había ejecutado tantos secuestros en tan poco tiempo.

Ante los hechos de violencia, el gobernador Rubén Rocha Moya minimizó el caso y dijo, despreocupado, que esos eventos pasaban de manera cotidiana.

Las declaraciones del mandatario fueron tomadas por la Opinión Pública y en redes sociales no sólo como desafortunadas sino irresponsables, pues quedó en evidencia su desinterés por la seguridad de los sinaloenses.

Sobre las causas, la única versión oficial que circuló –aunque sin entrar en los detalles– fue la del presidente Andrés Manuel López Obrador. En su habitual conferencia mañanera dijo que los secuestros se debieron a un choque entre bandas. En ningún momento expresó la palabra cártel ni guerra, lo que también llamó poderosamente la atención.

El gobierno federal desplegó a Sinaloa unos mil 800 elementos del Ejército y de la Guardia Nacional para atender la emergencia. En horas posteriores fueron rescatadas más de cincuenta personas. Actualmente, sólo faltan por ser encontradas ocho de los sesenta y seis plagiados.

Lo extraño de todo es que ninguna de las personas secuestradas quiso denunciar los hechos. Todos guardaron silencio oficialmente nadie explicó las razones del mutismo.

El cártel de Sinaloa es uno de los grupos criminales más poderosos. Nadie ha podido frenar su poderío y mucho menos su expansión en América Latina: Según datos de la DEA, el cártel de Sinaloa es el que más ha crecido en los últimos veintitrés años, desde el gobierno de Vicente Fox hasta lo que va de la gestión de Andrés Manuel López Obrador.

De tal magnitud ha sido su fulgurante crecimiento que al cártel fundado por Joaquín Guzmán Loera, “El Chapo” –actualmente purga una cadena perpetua en Estados Unidos –a ese grupo criminal está convertido en un monopolio de las drogas en toda América Latina, Europa y Asia: controla el trasiego de drogas y el transporte; mueve precursores químicos de China para producir fentanilo –la droga de mayor demanda en la Unión Americana –; mantiene bajo su dominio zonas portuarias enteras, aduanas y cuenta con una muy bien aceitada maquinaria de protección mediante imponentes cañonazos de dólares. Así, el cártel de Sinaloa es la expresión mejor acabada de lo que podría llamarse la empresa criminal, de acuerdo con reportes del FBI.

De acuerdo con informes de la DEA, la Agencia Antidrogas de Estados Unidos, los hijos de Joaquín Guzmán Loera, los herederos de una parte del imperio, controlan la adquisición de precursores químicos en China y su envío a México.

En sus reportes, la DEA no duda que los cárteles mexicanos, particularmente el de Sinaloa y sus diversas facciones lideradas por “Los Chapitos”, “El Guano” y “El Mayo” Zambada están detrás de todo el proceso de producción y distribución de fentanilo y, sin tapujos, aseguran que este grupo criminal busca inundar a Estados Unidos con la famosa “pastilla azul”.

Lo anterior también se sustenta en las diversas acusaciones que en distintas Cortes norteamericanas existen en contra de los hijos de El Chapo” Guzmán: Jesús Alfredo, Iván Archivaldo y Ovidio Guzmán, conocidos en el mundo criminal como “Los Chapitos”. Dichos expedientes están radicados ante autoridades de Arizona y Nueva York.

Esos mismos informes también establecen que “Los Chapitos” controlan la producción de fentanilo en laboratorios clandestinos de México; la adquisición de armas de grado militar para proteger sus operaciones y, por último, la distribución de fentanilo en Estados Unidos.

La acusación que pesa en una corte estadunidense contra Aureliano Guzmán Loera, “El Guano”, hermano de “El Chapo”, refiere que, entre noviembre de 2019 y febrero de 2020 traficó fentanilo a Estados Unidos en contubernio con los hermanos Ruperto, José y Heriberto Salgueiro.

Para el Departamento de Justicia “El Guano” opera de la mano del chino Chuen Fat Yip, quien aparece en la lista de los más buscados del gobierno estadunidense . Por su cabeza, la DEA ofrece una recompensa de cinco millones de dólares. Ismael “El Mayo” Zambada, por su parte, también está acusado en una corte de Nueva York por tráfico de fentanilo.

Mientras esto ocurre en las cortes de Estados Unidos con los cabecillas del cártel de Sinaloa, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha negado que en México se trafique con fentanilo y menos que se produzca en territorio nacional.

Al respecto también dijo que las autoridades estadunidenses están equivocadas cuando afirman que en México se produce y exporta fentanilo; luego matizó: “Quizá no tengan toda la información”.

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