CARO QUINTERO, “EL PRÍNCIPE” DEL HAMPA

*Es el principal personaje que tiene en la mira la DEA y dueño de una larga carrera criminal, saltó a la palestra del mundo criminal a finales de los años setenta y hoy día se cree que sigue siendo el “Jefe de jefes”

Ricardo Ravelo | La Opinión de México | Sol Quintana Roo | Sol Yucatán | Sol Campeche

(Segunda de cuatro partes)

Ciudad de México.- Las fichas de la DEA, sin embargo, se centraron en nueve objetivos, de los cuales cuatro son mexicanos: Se trata de Rafael Caro Quintero, llamado “El Príncipe” en el mundo del hampa.

Dueño de una larga carrera criminal, Caro Quintero saltó a la palestra del mundo criminal a finales de los años setenta. Encabezó el cártel de Guadalajara, en aquellos años uno de los más poderosos, donde operaba en sociedad con Miguel Ángel Félix Gallardo –“El Jefe de Jefes” y autor del nuevo diseño de los cárteles–; Ernesto Fonseca Carrillo, “Don Neto”, mentor de esta generación de narcotraficantes y tío de los hermanos Carrillo Fuentes.

En aquel grupo ya figuraba Juan José Esparragoza Moreno, “El Azul”, quien se autodesapareció en 2014, pues ninguna autoridad nacional ni extranjera ha podido confirmar si realmente está muerto o sigue vivo.

Caro Quintero –famoso en los años ochenta porque ofreció pagar la deuda externa de México a cambio de su libertad –fue detenido en 1985 en Costa Rica.

Hasta ese país centroamericano huyó en compañía de su novia, Sara Cossío –entonces su amor prohibido, pues es sobrina del exgobernador de Jalisco, Guillermo Cossío Vidaurri y en ese tiempo formaba parte de la llamada “alta sociedad” – para evadir la acción de la justicia tras ser acusado de asesinar a Enrique Camarena Salazar, “Kiki Camarena”, agente de la DEA que en esa época se había infiltrado en el cártel de Guadalajara para investigar a sus integrantes.

Tras su captura, Caro Quintero fue recluido en prisión, donde pasó 28 años. En el año 2013, un juez lo puso en libertad bajo el argumento de que había sido procesado por una autoridad incompetente –en este caso la Procuraduría General de la República –ya que se le acusó de homicidio, delito que no corresponde investigar al fuero federal.

El juzgador adujo que, como ya había compurgado más de 80 por ciento de su pena, tenía derecho a ser liberado. Y lo liberó. Después, la Suprema Corte analizó el caso y concluyó que la PGR sí era competente debido a que Enrique Camarena era un agente de la DEA autorizado por el gobierno federal para operar en México. Y cuando solicitaron la reaprehensión de Caro Quintero éste ya estaba muy bien escondido en la sierra de Sonora, su bastión, donde retomó sus actividades de tráfico de drogas.

​La DEA lo persigue al igual que a su sobrino, José Gil Caro Quintero, “Don José”, a quien le atribuyen las operaciones de tráfico y bombardero de droga tanto en la Península de Yucatán como en Quintana Roo. En este año, por ejemplo, “Don José” ha introducido droga a esas regiones en unos 10 aviones, de los cuales dos han sido incautados.

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