Call Centers: 5.9 millones de extorsiones

Las extorsiones más comunes son las de los llamados ‘montadeudas’, las pirámides financieras, falsos premios, engaños, venta de productos apócrifos o la suplantación de identidad

José Sánchez López/Corresponsalías Nacionales/Grupo Sol Corporativo

(Segunda de siete partes)

Ciudad de México. — Ahora, los pedimentos extorsivos no se hacen solamente bajo el pretexto de algún secuestro o la detención de alguna presunta autoridad, sino por muchas otras causas; ofertas de la compra de algún artículo, el haber ganado un premio, una supuesta irregularidad en la tarjeta, la intentona de compra de algún artículo que requiere la autorización del titular, etcétera.

Dicen que llaman de tal o cual banco y que alguien trata de comprar un artículo de varios miles de pesos, pagando con la tarjeta. La pregunta es si lo autoriza. Como la negativa es obvia, argumentan entonces que necesitan los datos personales para anular la compra y si se cae en el garlito y se da la información, es cuando al estafador consuma el fraude.

Las extorsiones más comunes son las de los llamados ‘montadeudas’, las pirámides financieras, falsos premios, engaños, venta de productos apócrifos, suplantación de identidad, entre otras, modalidades de las más recurrentes mediante los cuales se busca enganchar a las víctimas y obtener un beneficio económico de alguna manera.

José Luis Mussi, experto penitenciarista, dijo que los reos extorsionadores, si bien pueden contar con información de la víctima, también hay otros que obtienen información a partir de engaños.

Te ofrecen un producto barato y te empiezan a decir: perdone, ¿cuál es su segundo apellido?, y comienzan a reunir una serie de datos. La gente no entiende que no debe de meter su vida a Facebook porque ven la vida completa de una persona, saben quién es, cómo se llama, amigos, amistades, domicilio, trabajo, y entonces así operan estos “call centers”, dijo Mussi.

Tan solo en 2021, de acuerdo con la última Encuesta Nacional de Victimización (ENVIPE) del INEGI, se cometieron más de 4 millones de extorsiones en el país, lo que demuestra que los reos habrían hecho alrededor de 5.9 millones de llamadas extorsivas ese año, un promedio de 10 mil 600 diarias.

En 2018, el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), tras hacer un rastreo de llamadas de celular desde siete penales, calculó que los internos dedicados a la extorsión realizan cada año al menos 5 millones de llamadas y advirtió un uso generalizado de celulares en los centros.

Desde finales de 2005, cuando Andrés Manuel López Obrador gobernaba la Ciudad de México y luego del reporte de las autoridades de que había en las cárceles capitalinas al menos mil 500 celulares, comenzó la instalación de bloqueadores en los reclusorios, a fin de acabar con las llamadas extorsivas de los internos.

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