¡AVORAZADA!

*Pese a la emergencia sanitaria provocada por el SARS-CoV-2, la exalcaldesa Laura Lynn Fernández Piña, no desaprovechó la oportunidad de seguir haciendo negocios personales con dinero público

*En plena pandemia pagó la renta de 24 edificios usados por el Ayuntamiento, pese a que las labores se restringieron exclusivamente a los hogares, para lo cual erogó más de 25.5 millones de pesos en 2020

*Al Fondo Edifica del Sureste, S.A. de C.V., se le otorgaron ocho contratos por adjudicación directa, siendo el contratista que mayor beneficio recibió por parte de la exsecretaria de Turismo durante la gestión de Roberto Borge Angulo

Redacción/Sol Quintana Roo

Puerto Morelos. – Sin importar que en 2020 todo el mundo tuviera que irse a casa, desde donde se las ingeniaron para sacar el trabajo, pues como se recordará, la emergencia sanitaria provocada por el SARS-CoV-2, no permitió que la gente se quedara en espacios cerrados.

Pese a esto, y sin ninguna funcionalidad, la exalcaldesa de Puerto Morelos, Laura Lynn Fernández Piña, entregó contratos para la renta de 24 edificios, mismos que fueron utilizados para el Ayuntamiento, en sus diferentes áreas.

Según se lee en el contrato público al cual tuvo acceso Sol Quintana Roo, entre los inmuebles adquiridos están el Local B201 en la plaza del puerto, Local A209 en la plaza del puerto, Inmueble para la coordinación de giras, Inmueble para la dirección de servicios generales, Inmueble para la secretaría de seguridad pública, Inmueble para contraloría municipal, Local B112 en plaza del puerto, entre otros más.

Mes con mes, el ayuntamiento de Puerto Morelos erogó $3,149,252.78 (Tres millones ciento cuarenta y nueve mil doscientos cincuenta y dos pesos con 78/100 M.N.), para los pagos, tan sólo en 2020.

Convirtiéndose los 366 días de dicho año en $25,535,533.10 (Veinticinco millones quinientos treinta y cinco mil quinientos treinta y tres pesos con 10/100 M.N.), los cuales fueron entregados a diferentes personas físicas y morales.

Ejemplo de ello fue el Fondo Edifica del Sureste, S.A. de C.V., a la que se le otorgaron 8 contratos por adjudicación directa. Mientras a la empresa Loren´s del Caribe, S.A. de C.V., se le asignaron 2 contratos, también por adjudicación directa.

Del mismo modo, destaca el proveedor moral Ejido de Puerto Morelos, que consiguió 2 contratos, también por adjudicación directa.

Además, las personas físicas identificados como: Arturo González Sabino, Calixto Augusto Ferrat Carmichel, Silvia Justina Herrera Borges, Edwin Muñoz Vado, Alonso de Jesús Alonzo Rodríguez, Mercedes del Pilar Espinosa Payan, recibieron dos contratos cada uno.

Para Fernández Piña, la pandemia fue la causa perfecta para hacer negocios que le beneficiaron a ella, a costa del erario; lo que es curioso, porque en los cinco años que estuvo al frente de Puerto Morelos, dejó a este municipio como uno de los más endeudados.

Dentro de este marco general, es importante aclarar que las oficinas estuvieron cerradas durante la mayor parte del tiempo que duró dicho contrato.

Por lo que, prácticamente, se pagó por nada, pues no tuvieron una funcionalidad real, más que posiblemente como bodegas; sin embargo, eso sólo es una suposición, pues en ningún sitio se explica la utilidad de los inmuebles.

Cabe considerar que el contrato público, al cual esta casa editorial tuvo acceso, tiene letras borrosas en el documento digital, y, pese a las herramientas usadas, no es posible descifrar lo que está contenido en él.

Siendo esto una jugarreta por parte de la exsecretaria de Turismo de Quintana Roo, durante el periodo de Roberto Borge Angulo, porque “cumplió” con transparentar, tal y como lo marca la ley con los funcionarios públicos.

Pero dentro de todas las demarcaciones del reglamento existen ciertas lagunas, que son aprovechadas por aquellos que no quieren dar a conocer su turbulenta gestión, como ella, ya que en ninguna parte se exige subir documentos legibles.

Los caracteres expuestos están difuminados, tal parece que por la mala calidad del escáner con el cual fue convertido a digital, aunque es más una artimaña propia de Fernández Piña.

¡APROVECHADA!

Mientras los portomorelenses tenían que ingeniárselas para sobrevivir en plena emergencia sanitaria por SARS-CoV-2 2, para Laura Lynn Fernández Piña la pandemia fue una nueva oportunidad de desfalcar al arca municipal, pues sin inmutarse adquirió objetos no prioritarios, como papelería.

Como se recordará, la mayoría de la gente tuvo que quedarse en casa haciendo home office, y los estudiantes llevaron clases virtuales, por lo que no fue necesario ocupar útiles escolares como libretas, lápices o cualquier objeto de papelería, misma situación que ocurrió con los trabajadores de instancias privadas y públicas.

Aunado a que esta situación mundial afectó a la mayoría de estos negocios, pues como se mencionó, prácticamente nadie compró este tipo de artículos, lo que provocó la caída de hasta el 45% de las ventas, lo que complicó su situación económica.

Sin embargo, la exalcaldesa de Puerto Morelos, parece ser que tuvo prioridades respecto a las adquisiciones, en lugar de velar por la salud del municipio, pues en vez de comprar desinfectantes, cubrebocas, entre otros objetos, prefirió gastar en papelería.

Siendo dos empresas las que recibieron tres contratos, las cuales fueron la Comercializadora Vincomex, S.A. de C.V. y Leonor Margarita de Guadalupe, quienes en conjunto recibieron $813,604.57 (Ochocientos trece mil seiscientos cuatro pesos con 57/100 M.N.).

Cabe resaltar que no es la primera vez que la exalcaldesa efectuó sus obligaciones a medias y, sobre todo, lo referente a los contratos entregados en el 2020 durante la época más álgida de la pandemia.

Y estos son únicamente los desfalcos hormiga, pues el botín está en otros “bisnes” con los cuales pretendía recibir cerca de tres millones de pesos mensuales.

Debe señalarse que, antes de acabar su gestión, se blindó hasta los dientes para no dejar de recibir el jugoso botín que representa el prepuesto público, pues junto a su esposo, Carlos Alberto Moyano, realizaron dos contratos valuados en 832 millones 416 mil pesos, cantidad que representa el 48% del presupuesto federal que se le otorga a dicha zona por un periodo de 20 años.

Motivo por el cual los integrantes del actual gabinete portomorelense se negaron a continuar pagando y así seguir engrosando la de por sí abultada, cartera de Fernández Piña, quien buscaba recibir casi 3 millones de pesos mensuales, por un periodo de 20 años.

Cabe recordar que esta situación no es del todo nueva, pues cuando la presente gestión tomó cargo, es decir el 1 de octubre de 2021, la situación ya se había hecho evidente y desde ese momento se dejó de pagar, por lo que la empresa OFN Quintana Roo S.A. de C.V., mencionada con anterioridad, y presunta compañía que ayudó a cometer el desfalco a la exedil, demandó.

Ana Isabel Luna García, directora de Egresos del ayuntamiento de Puerto Morelos, enfrentó un proceso penal por no realizar los depósitos correspondientes, por parte de dicho prestador de servicios, quien interpuso la querella ante la Fiscalía General del Estado (FGE) de Quintana Roo.

Bajo el delito de “Uso indebido de atribuciones”, la investigación siguió su curso, pero eso no impidió que los pagos se dejaran de efectuar, pues de acuerdo a la auditoria, durante 240 meses fue aprobado por los cercanos a Laura Fernández, es decir, los anteriores integrantes del cabildo, para que reciba cada 30 días su “pensión millonaria”.

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