AUTORIDADES, SOCIOS DEL HAMPA

*Martín Ajá –conocido como “El Ajá”– exigía cobros de piso a comerciantes de la Ciudad de México, presumía tener contactos “al más alto nivel” de la policía

Ricardo Ravelo | La Opinión de México | Sol Quintana Roo | Sol Yucatán | Sol Campeche

(Segunda de tres partes)

Ciudad de México.- A partir del 2010, cuando se consolidó el Cártel de Tepito, la capital del país empezó a registrar mayores índices de violencia.

Durante varios años, del barrio de Tepito emergieron familias que empezaron en sus respectivos negocios comercializando mercancías ilegales y, después, dieron el salto al crimen organizado. Así surgió el Cártel La Unión Tepito.

Así surgió el Cártel del Cigarro, luego se conectó con el Cártel Jalisco, cuya presencia se ha incrementado en la capital del país desde el año 2019, cuando la Secretaría de Seguridad Pública Ciudadana, encabezada entonces por Alfonso Durazo, aceptó que ese grupo criminal ya operaba en la Ciudad de México.

Presuntamente, el lazo entre el Cártel de Tepito y el CJNG se hizo a través de un personaje conocido en el mundo del hampa como Yahir Altamirano Galicia, “El Yahir”.

Este sujeto es ubicado como capo del Cártel de Tepito y fue encarcelado por homicidio. Luego fue liberado y, ya en libertad, fue atacado a balazos en enero de 2018. Después fue recapturado por presuntas extorsiones al iniciar el 2020.

“El Yahir” es primo de las hermanas Cristina y Viridiana, conocidas en el mundo criminal como “La Takeshi” y “La Chata”, respectivamente. En mayo de este año las autoridades recibieron reportes de que dichas mujeres encabezan el contrabando de los cigarros de origen chino que se mueven en Tepito. Ambas también fueron relacionadas con el robo de camiones que transportaban cajetillas de cigarros.

Sus tentáculos, de acuerdo con los reportes consultados, alcanzan varios Estados de la República y desde hace varios años se les ha atribuido la venta de drogas en la colonia Morelos, negocio que alternan con la comercialización de cigarros piratas.

La persecución de los miembros del Cártel del Cigarro se intensificó hace un año. Fue entonces cuando se identificó a Martín Ajá –conocido como “El Ajá”– quien exigía cobros de piso a comerciantes de la Ciudad de México. Estas operaciones las realizaba acompañado de agentes de la policía capitalina y, además, presumía tener contactos “al más alto nivel” de la policía de la Ciudad de México.

Según esos reportes, “El Ajá” operaba con un grupo de agentes a bordo de patrullas. Una denuncia en su contra indicó que en una ocasión pretendió cobrar 700 mil pesos como derecho de piso a unos comerciantes.

Los informes policíacos también señalan que sus operaciones en la Ciudad de México pronto se extendieron geográficamente: Pasó a operar en 6 de las 16 alcaldías de la capital del país. Sus negocios fuertes son la extorsión, el cobro de piso y la venta de drogas alternada con la venta de cigarros ilegales.

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