ASESINATO DEL “CHINO ANTRAX”

* Fue hallado muerto luego de escapar de la supervisión federal por su libertad condicional en San Diego

*“Los Chapitos” no han dejado de redoblar sus esfuerzos por ejercer dominio sobre el grupo que su padre dirigió

*Han entrado con mayor fuerza en el tráfico de drogas sintéticas, especialmente el fentanilo

Corresponsalías Nacionales/Grupo Sol Corporativo

(Tercera de cinco partes)

Ciudad de México.- El 19 de mayo de 2020, José Rodrigo Aréchiga Gamboa, el “Chino Antrax”, quien fuera jefe del grupo de sicarios Los Antrax, del Cártel de Sinaloa, y muy cercano al “Mayo”, fue hallado muerto luego de escapar de la supervisión federal por su libertad condicional en San Diego.

Se dice que “Los Chapitos” fueron los responsables del atentado contra el gatillero que creció con la familia Zambada, junto a los hijos del “Mayo” en Culiacán.

Un mes después del asesinato del “Chino Antrax”, en junio, se produjo un intenso tiroteo que duró varias horas a las afueras de Culiacán, que dejó un saldo de 16 muertos.

ESA FUE LA RESPUESTA DEL MAYO

A fines de 2021, el Departamento de Estado estadounidense anunció que había sancionado a “Los Chapitos” en el marco de la llamada Ley de Cabecillas de Narcóticos Extranjeros y que ofrecía 5 millones de dólares por cada uno de ellos.

Pese a ser reclamados por las autoridades estadounidenses, “Los Chapitos” no han dejado de redoblar sus esfuerzos por ejercer dominio sobre el grupo que su padre dirigió.

En febrero de 2022, hombres armados, al parecer leales a “Los Chapitos”, que conducían una comitiva de docenas de vehículos, sitiaron el municipio de Caborca, cerca de la frontera entre México y Estados Unidos. La caravana ocupó la ciudad durante horas, mientras que la policía local no logró repelerlos hasta la mañana siguiente. Al final, el ataque dejó dos muertos y al menos cinco rehenes.

Con la ayuda de “Los Salazar”, grupo local que lleva años del lado del Cártel de Sinaloa, “Los Chapitos” han buscado asegurar el control de un corredor de narcotráfico clave que se extiende desde su base en Sinaloa, pasando por Sonora y Baja California, y cruza la frontera Estados Unidos-México.

El principal negocio de “Los Chapitos”, según el gobierno estadounidense, es el narcotráfico internacional, al estar involucrados en el tráfico de grandes cantidades de toda clase de drogas, desde cocaína y marihuana hasta metanfetaminas y a últimas fechas el fentanilo, mediante una red de contactos en toda Latinoamérica.

En particular, el grupo se ha adaptado a los cambios de los mercados de la droga y han entrado con mayor fuerza en el tráfico de drogas sintéticas, especialmente en el del potente opioide sintético fentanilo, además de buscar mercados diferentes y más lucrativos, como los de Australia.

La disputa se ha extendido más allá de su santuario que es Sinaloa y ha llegado a los estados de Baja California y Sonora.

En su conjunto, el Cártel de Sinaloa opera en, los 32 Estados de la República y en grandes ciudades como Nueva York, Estados Unidos; Buenos Aires, Argentina, y un sinnúmero más. Se dice, también, que operan hasta en 50 países.

De hecho, “Los Chapitos” han ampliado sus actividades y ahora incluyen la explotación de centros de rehabilitación de adictos con el fin de reclutar nuevos traficantes, lo que representa otra fuente de violencia continua con el “Mayo”.

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